Los tradicionales comercios formales e informales no presentaban productos de la cesta básica luego de la arremetida de la FANB en varios locales de la zona en la lucha contra la especulación y bachaqueo.

Desde el inicio del elevado de Palo Verde, pasando por la Redoma El Cristo hasta Puente Baloa, la tradicional exhibición y venta de productos de la Cesta Básica a precios especulativos que se efectuaba en Petare, mermó luego de la actuación de FANB el viernes en el mercado de Mesuca en el marco de la Misión Abastecimiento Soberano.
El erróneo índice de precios al consumidor denominado “Cesta Petare”, desapareció en ese sector del municipio Sucre del estado Miranda, luego que efectivos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) realizaran el viernes un operativo donde resultaron 49 personas detenidas por especulación y fuera incautada más de una tonelada de alimentos que serían vendidas con sobreprecio.
El fin de semana pasado los puestos de comerciantes formales e informales vendían jabón en polvo, jabón de baño, leche en polvo, azúcar entre otros. Sin embargo durante la visita realizada por el equipo de Correo del Orinoco ayer sábado, se pudo observar solo venta de verduras, hortalizas, sardinas y fruta, así como productos como enlatados, bebidas achocolatadas, chicha y cereales en polvo.
En los puestos de la calle se puede encontrar: dos kilos de sardinas frescas en Bs. 500, diez mazorcas por mil bolívares, un kilo de papa por 500 bolívares, a 400 el kilo de tomate, un kilo de fresas por 700 bolívares, entre otros rubros.
Varios de los comerciantes informales a los que les fue consultado sobre la venta de leche, azúcar y productos de aseo personal, afirmaron que por la zona ya no se puede vender estos rubros debido a la presencia de los cuerpos de seguridad, aunque confirmaron que hay personas que los venden pero escondidos.
“Es como si fueras a comprar fosforitos en La Hoyada. Te los ofrecen susurrando. Todo se hace escondido. No los están vendiendo como antes porque te los decomisan”, comentó uno de los vendedores informales quien solicitó no ser identificado.
En relación con los precios, hay productos que varían como por ejemplo la sardina. Hay lugares que se expende en 600 bolívares el kilo, mientras otros venden dos kilos por el mismo precio. Caso similar ocurre con la yuca, que puede ser encontrada con variación de precio que oscila de 400 a 700 por kilo y el tomate que varía en el mismo rango de precios.
Las frutas expendidas por los comerciantes informales como la Guayaba se puede conseguir en 200 bolívares por kilo, así como el cambur en 700 bolívares y dos kilos de limones por 500 bolívares.
Una de las compradoras identificada como Zenaida Carpaca explicó que hay que caminar para conseguir buenos precios, “Porque con la presencia de los cuerpos de seguridad del Estado en el sector, el costo de los alimentos han bajado. Pero yo espero que se mantenga mantenga la vigilancia porque siempre hay cambios cuando la ley no está en la calle”.
Por su parte Zurmarylen Tanasio confirmó que muchos de los precios bajaron, “Pero eso fue porque vino la guardia (GNB) y la Sundee. Los comerciantes se asustaron y bajaron los precios. Porque antes había policía pero no les decían nada a los vendedores. Pasaban y uno los ve con sus bolsitas en las manos”.
Otro de los consultados que solicitó no ser identificado porque ahí es donde compra los alimentos para su familia, confirmó que los policías del municipio Sucre, se valían de su autoridad para conseguir beneficio propio y no molestar a los especuladores. “Ellos venían por aquí con las manos en el cinturón y comenzaban a hablar con los comerciantes que al final les aflojaban productos”.
El viernes la Superintendencia de Costos y Precios Justos (Sundde) junto a la Fuerza Armada Nacional activaron una jornada de supervisión en el Mercado Municipal de Mesuca (Petare) como parte de la Gran Misión Abstecimiento Soberano.
Durante ese día fueron supervisados 180 comercios, decomisada más de una tonelada de alimentos y aprehendidas 49 personas. El superintendente William Contreras recalcó que un índice de precios al consumidor con una base de precios especulativos, es un acto criminal. “La llamada cesta Petare debería llamarse cesta criminal”.
T / David Rosas
F / Archivo CO