Córdoba: Gobierno colombiano debe facilitar canje humanitario antes de finalizar mandato
TeleSUR

La senadora liberal sostuvo que es necesario que la sociedad colombiana sea consciente del esfuerzo unilateral del grupo rebelde para lograr una salida política y negociada al conflicto armado. Aseguro que en su país existen muchas presiones en contra de que haya una negociación política con las FARC.

La senadora liberal colombiana, Piedad Córdoba, sostiene que la comunidad internacional y, en general su país, debe presionar al actual Gobierno para que, antes de que finalice su mandato, facilite el llamado canje humanitario con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para una salida política y negociada al conflicto armado de esa nación suramericana.

En entrevista concedida a teleSUR, Córdoba se refirió así al canje a travñes del cual las FARC han ofrecido liberaciones a cambio de la puesta en libertad de insurgentes presos en cárceles colombianas.

«Debemos presionar al actual Gobierno para que antes que se vaya haga el intercambio, no creo que haya ninguna justificación, de ninguna naturaleza, de ninguna forma, que explique que estas personas se queden un año más, porque el Gobierno que entre va a querer informarse, va a querer saber» y así se retrasará dicho proceso.

Expuso de igual forma que hay muchas presiones en contra de que ese intercambio se dé, «muchas presiones en contra de que haya una negociación política», por lo que consideró que la eventual disposición del actual Gobierno de Colombia para desarrollar el canje podría garantizar «mucho más espacio» para la salida al conflicto.

Asimismo manifestó que los candidatos que aspiran a la presidencia de Colombia «tocan muy poco el tema, lo tocan muy tangencialmente, le tienen mucho terror a las encuestas».

Sobre esa actitud de los candidatos presidenciales, Córdoba dijo a teleSUR que la misma obedece a que «hay ahorita toda una estrategia, una doctrina de que todo lo que se mueva alrededor de los derechos humanos y de la salida política en Colombia tiene que ver con el terrorismo».

«Este no es el mejor escenario como para que esto (el intercambio humanitario) se pueda dar rápidamente, por eso me parece que es mucho más importante, ya que nos ha soportado el Gobierno y nosotros a ellos, buscar una manera de salir, lo otro sería eterno y no sé si se logre garantizar que estas personas, todas pudieran regresar con vida y también lograr que muchas personas que están en las cárceles logren salir», sentenció.

Además, de acuerdo con la senadora, la sociedad colombiana debe reconocer los esfuerzos y la voluntad de las FARC de participar en una salida política y negociada al conflicto armado colombiano

Córdoba se refirió a los gestos unilaterales de las FARC de liberar, en varios procesos, a algunos de sus retenidos. En el caso más reciente, esa agrupación insurgente se dispone a dejar en libertad próximamente al sargento del Ejército, Pablo Emilio Moncayo, cautivo desde hace más de 12 años, y al soldado Josué Daniel Calvo.

Sobre esa postura de las FARC, la legisladora colombiana enfatizó que es necesario, antes de pedir a la sociedad civil que reconozca el esfuerzo unilateral del grupo rebelde, concientizarla sobre la importancia de que termine la guerra interna en Colombia, de la cual se culpa equivocadamente a Gobiernos de otros países.

Córdoba dijo a teleSUR que el culpar a otros actores por el conflicto armado, como lo ha hecho el Gobierno colombiano en reiteradas oportunidades, es una práctica que ha servido para invalidar algunos procesos políticos y también para tratar de generar ingobernabilidad en Suramérica.

«Primero que todo hay que concientizar a la sociedad sobre la necesidad de que en Colombia se acabe la guerra. Es muy fácil, inclusive, culpar a otros gobiernos, otras naciones u otras personas, de lo que está sucediendo aquí en Colombia y que está siendo como un instrumento o un mecanismo para invalidar procesos o para generar situaciones de mucha ingobernabilidad en la región», dijo la senadora colombiana.

Insistió en que la sociedad de su país debe priorizar «la necesidad de lograr convencer y mantener a las FARC» en su postura «sobre la importancia de salida política y negociada del conflicto».

El Gobierno colombiano ha tratado de vincular a los gobiernos de Venezuela y Ecuador con las FARC, lo cual le ha valido roces diplomáticos con esos países, pero Córdoba también ha sido estigmatizada por parte del Ejecutivo de su país por haber confesado ser afín al presidente venezolano, Hugo Chávez.

Al respecto, la senadora liberal mantuvo su posición y expresó que no se arrepiente de haberse confesado gaitanista y chavista, porque es una persona que está comprometida con la búsqueda de mejores seres humanos.

«Me han perseguido, me han estigmatizado, me señalan, pero no me arrepiento en lo absoluto. Estoy totalmente convencida de lo que está haciendo el presidente Chávez, totalmente comprometida con la lucha en la búsqueda de mejores seres humanos y sobre todo un respeto por esos seres humanos. Él simboliza eso», señaló.

De ser gaitanista, me siento muy orgullosa y me siento muy orgullosa de ser amiga del presidente Chávez», agregó.

Retomando el tema del conflicto en su país, consideró que es importante que la gente sepa sobre la importancia «de lograr volver a las liberaciones bilaterales, a pesar de las dificultades durante todo este tiempo por las que no se ha tomado esa decisión».

Recordó que en el pasado ha sido cuestionada por considerar que se debe reconocer los esfuerzos de las FARC para una salida política y negociada al conflicto interno colombiano, pero sostuvo que, ante formalismos de ese tipo, es más importante que esa situación se mantenga

«Más allá de formalismos puntuales que no ayudan en nada, yo creo que es importante reconocer el esfuerzo, la voluntad y la decisión de que esto se mantenga», subrayó Córdoba en su diálogo con teleSUR.

En referencia a las prontas liberaciones de Moncayo y Calvo, la senadora indicó que se han dado ciertas situaciones que han generado retrasos en la materialización del proceso, las cuales aseguró que se conocerán en un determinado momento.

También resaltó que, a su juicio, la retención de ambos miembros del Ejército colombiano por parte de las FARC se produjo en el medio de un combate armado, como se han producido la mayoría de las capturas de quienes permanecen en manos de los insurgentes.

«Sé también que han pasado muchísimas cosas en todo este interregno de tiempo para lograr la liberación que en su momento se darán a conocer y que yo, personalmente, justiprecio porque sí soy consciente de que la retención se produjo, por parte de ellos, en un combate como ha sido en el caso de la mayoría de las personas que están en manos de las FARC», precisó.

«También soy consciente de que, al ser ésta una guerra interna que vive mi país, lo más importante es generar condiciones, vocabularios, lenguajes que logren realmente la discusión y negociación política y no lo tan espantoso que estamos viviendo», añadió.

Lamentó que Colombia atreviese en la actualidad por un proceso que calificó como «profundización de la guerra» y de «degradación de los derechos humanos», pero insistió en que gestos como los que ha demostrado las FARC con las liberaciones pueden revertir tal situación.

«Colombia está viviendo una situación de muchísima profundización de la guerra, de muchísima degradación de los derechos humanos (…) Creo que expresiones como ésta ayudan enormemente, sobre todo cuando la sociedad civil, a pesar de las persecuciones, de las amenazas y descalificaciones, se logra mantener en el proceso».

Para este fin, Córdoba valoró la participación del Gobierno de Brasil en el proceso de las próximas liberaciones anunciadas por las FARC, junto a los aportes de la Cruz Roja Internacional, la Iglesia Católica y el Gobierno colombiano, «que, a pesar de toda su política de guerra, de alguna u otra manera se acoge al derecho internacional humanitario».

El pasado martes, Córdoba anunció que, luego que las FARC aceptaran el protocolo de seguridad propuesto por el Gobierno colombiano, el operativo para las liberaciones de los retenidos Calvo y Moncayo comenzará este viernes en la localidad de Villavicencio, conocido como la «entrada a los llanos» de Colombia.

Las FARC, en un comunicado emitido el 16 de abril de 2009, había anunciado que, unilateralmente, liberarían a Moncayo y que, de igual forma, procederían a la entrega de los restos del mayor Julián Guevara, muerto en cautiverio.

Posteriormente, el 25 de junio de 2009 anunciaron la decisión de que también liberarían a Calvo en ese operativo.

El sargento Pablo Emilio está en manos de las FARC desde el 21 de diciembre de 1997, cuando la agrupación insurgente tomó la estación de telecomunicaciones del Ejército en el Cerro Patascoy, en el departamento de Nariño, fronterizo con Ecuador. Calvo, por su parte, está retenido desde abril pasado.

Los restos del mayor Julián Guevara, que murió en 2006, luego de permanecer 8 años en manos de la organización rebelde, prevén ser entregados a su madre, Emperatríz de Guevara.

teleSUR/MFD