HONDURAS: OTRA VICTORIA
Por: Alfredo J. Abud R.

Al igual que muchos compañeros he estado siguiendo de manera permanente el desenvolvimiento y desarrollo de la crisis política y social que en Honduras ha generado el golpe de estado, que como bien dice el Chino, es un golpe de la democracia representativa.


La mediación de los organismos internacionales no ha dado resultados positivos o satisfactorios, ni tampoco los dará; así que no sigamos manteniendo esperanzas en las diligencias de estas organizaciones.
 
Lo que realmente dará frutos será la lucha que libren las organizaciones sociales, cualquiera sea la su naturaleza.

Zelaya llevó adelante un proceso orientado hacia la participación y protagonismo del pueblo, tal como se ha venido desarrollando en otros países de nuestro continente, y ha sido exitoso tal como ha quedado demostrado en estos días de resistencia popular.
 
Por su parte, las fuerzas del poder económico internacional expresadas a través del neoimperialismo y sus aliados, también se han movido y cada día se hace más evidente que estamos frente al gran dilema de la vida y o la muerte. En esta nueva etapa del imperialismo la clásica lucha de clases ha caducado, nos enfrentamos a nuevo modelo de predominación que para subsistir y permanecer utiliza la muerte como herramienta de punta y esta es una manifestación de desespero y angustia contra la fuerza del amor que cobra mayor arraigo en la conciencia popular: ésta si es una amenaza.

Las armas que se están empleando en esta batalla la constituyen las ideas. Chávez está consciente de ello, en ocasiones orienta esta estrategia hacia el conocimiento académico, exhorta a nuestro pueblo a leer más cada día, recomienda textos, autores, auspicia y ordena la creación de imprentas y casa editoriales, y la venta de libros a precios sumamente accesibles. Eso está bien.
 
Las ideas no sólo se expresan en libros, también surgen de la acción diaria. Esas ideas que surgen de la práctica debemos sistematizarlas, convertirlas en teoría; una teoría que nace de la experiencia diaria, que es fresca, que se origina de un conocimiento que es originario, que vive en uno, que es innato, y la práctica. Claro, las ideas forman parte del mundo de la mente, pero no es en la mente donde se arraiga este proceso. Hemos sido testigo de la conversión de muchos marxistas, leninistas, progresistas y demás ISTAS en aliados de los defensores, por razones diversas, de los intereses de la oligarquía.

Este proceso que recorre el mundo se arraiga en el amor, es una conciencia que libera del prejuicio, que nos hace libre, y esa libertad nos hace indestructibles frente al mal; podrán cobrar con nuestras vidas la osadía de los seres humanos de ser felices, pero el amor y conciencia jamás podrán ser muerto, nos ha tocado vivir un tiempo en el que el amor nació para vivir por siempre.
 
Alfredo Abud
geabece@hotmail.com