Viernes, 16 de Enero de 2009
Esperanzas y argumentos para el progreso de las relaciones entre Rusia y Estados Unidos
Por: Ivan Zajarchenko.

RIA Novosti. Los planes de Estados Unidos de desarrollar una «política exterior inteligente» anunciada por la futura secretaria de Estado, Hilari Clinton, dan bases a Rusia para esperar avances en materia de armamento nuclear estratégico y en la estabilización de la situación mundial en general.


Los objetivos en política exterior de la futura administración del presidente electo Barack Obama, cuya inauguración está prevista para el próximo 20 de enero, fue expuesta la presente semana por Clinton durante una sesión del comité asuntos exteriores del Senado estadounidense.

Según Clinton, Obama y ella misma están convencidos de que la política exterior de EEUU deberá ser una combinación de «pragmatismo, en lugar de ideologías intransigentes, y decisiones a partir de hechos y evidencias, dejando a un lado emociones y prejuicios».

A juicio de muchos, las declaraciones de Clinton son bastante prometedoras, y a juzgar por la prensa de EEUU, los estadounidense confían en que su país logrará «regresar», es decir, podrá desembarazarse lo más pronto posible de las secuelas producidas por el mandato del presidente George W. Bush, reconocido como la peor de las presidencias habidas en el país en todos los aspectos.

El año pasado, en Rusia también se produjo cambio de presidente y como antes, para el nuevo inquilino del Kremlin las relaciones con EEUU siguen figurando entre las prioridades de su política exterior.

La cooperación ruso-estadounidense indudablemente supone tener en cuenta los intereses de cada uno y en base a esto, equilibrar las posturas de las partes. A juzgar por las intenciones hasta ahora expuestas, la nueva administración estadounidense comprende muy bien la importancia de este principio.

Y si la diplomacia estadounidense realmente se basa en el pragmatismo de que hablan Obama y Clinton, la opción de Washington a favor de relaciones amplias y valiosas con Rusia será adoptar una postura lógica y en consonancia con la situación actual.

La intención de desarrollar el diálogo ruso-estadounidense en base al pragmatismo y teniendo en cuenta los intereses de las partes anunciada por Clinton en la sesión donde fue ratificada como secretaria de estado, tuvo reacciones de aprobación y entusiasmo en Rusia.

«Semejante postura merece todo el apoyo posible», comentó al respecto un comunicado del Ministerio ruso de Asuntos Exteriores, tras resaltar que, «entre más pronto se reanuden los contactos con la nueva administración será mejor».

En particular, Clinton prometió concertar acuerdos con Rusia para prolongar el Tratado de Reducción de Armas Nucleares Estratégicas (START-1), en lo referente a mecanismos de inspección y de control adicionales hasta su expiración en diciembre de 2009, y también, la firma de otros convenios para reducciones posteriores del arsenal nuclear.

En cualquier caso, según estiman los analistas, la nueva administración estadounidense deberá hacer lo posible para evitar caldear sin necesidad la tensión en las relaciones entre los dos países.

En las circunstancias actuales, Rusia y EEUU deben afrontar una pila de problemas, y no sólo los que dejó de herencia el presidente Bush, como la guerra en Irak y en Afganistán, sino también otros asuntos cruciales aparecidos los últimos tiempos, como el conflicto palestino -israelí en el Sector de Gaza, y la piratería en la región del Cuerno de África, entre otros.

Los diplomáticos rusos consideran que para desarrollar las relaciones con EEUU, como punto de partida se podría tomar la Declaración sobre el Marco Estratégico de las Relaciones Ruso-Estadounidense firmada a alto nivel en el balneario ruso de Sochi el 6 de abril de 2008.

Dicha declaración establece que la base de las relaciones ruso-estadounidenses debe estar cimentada en los principios de amistad, cooperación, franqueza y previsibilidad.

Como destaca la cancillería rusa, Moscú está dispuesto a trabajar activamente en esta dirección y que el dialogo entre Rusia y EEUU debe ser «respetuoso, franco y honesto».

Con anterioridad, Rusia ya había expuesto una seria de consideraciones referentes a los asuntos importantes de la política internacional, especialmente todo lo relacionado con la nueva visión de la seguridad trasatlántica y el perfeccionamiento del sistema financiero mundial.

Moscú expuso a Washington propuestas en asuntos estratégicos militares, asuntos económicos bilaterales, y está dispuesto a avanzar más adelante confiando en que la administración de EEUU responderá de la misma forma.

Tratado sobre la Reducción de Armas Nucleares Estratégicas START-1

El plazo de vigencia del START-1 expira el 5 de diciembre de 2009. Firmado en 1991 por los presidentes de la URSS y EEUU, el tratado estableció que Moscú y Washington tendrán que reducir sus arsenales nucleares estratégicos de 10.000 a 6.000 ojivas cada uno.

En 1993, Rusia y Estados Unidos firmaron el Tratado START-2 que estableció una reducción substancial de los misiles balísticos y las ojivas nucleares. Pero en 2002, Rusia abandonó el mencionado documento en respuesta a que EEUU denunció el tratado de 1972 que prohibía la creación de sistemas de defensa antibalística (ABM).

Posteriormente fue firmado el tratado bilateral sobre la reducción para el 31 de diciembre de 2012 de los potenciales estratégicos ofensivos de Rusia y EEUU hasta 1.700-2.000 ojivas nucleares.

En 2005, Rusia propuso a la parte estadounidense firmar un nuevo Tratado en reemplazo del START-1. En la cumbre del G-8 celebrada el verano boreal de 2006 en San Petersburgo, el entonces presidente ruso Vladimir Putin acordó con Bush comenzar las conversaciones sobre el destino de los tratados relacionados con la estabilidad estratégica nuclear.

Este principio quedó consignado en la declaración de Sochi de 2008, según el texto de la declaración, los presidentes de ambos países confirmaron la intención de reducir los potenciales estratégicos ofensivos hasta el nivel mínimo posible, de acuerdo a la exigencia de la seguridad nacional y los acuerdos de defensa colectiva suscritos con países aliados.

Los líderes de Rusia y EEUU prometieron continuar el diseño de mecanismos jurídicos vinculantes en sustitución del START-1 cuando caduque.

Sistema Nacional de Defensa Antimisiles (DAM)

EEUU tiene planes de instalar en la República Checa un radar, y en Polonia, diez antimisiles en 2011-2012 para la detección y destrucción de misiles dirigidos contra EEUU y Europa.

Rusia considera que los planes de EEUU en esa materia, amenazan su seguridad nacional porque alteran el equilibrio estratégico nuclear.

En consecuencia, el presidente ruso, Dmitri Medvédev, en su mensaje anual a la Asamblea Federal el 5 de noviembre de 2008 declaró que en calidad de respuesta a la DAM estadounidense en Europa, Rusia emplazará en la región de Kaliningrado (exclave ruso en el Báltico) sistemas de misiles tácticos Iskander y emprenderá medidas de interferencia radio-electrónica para neutralizar los elementos de defensa antimisil.

Al mismo tiempo, en la declaración de Sochi quedó consignado el interés de los presidentes de Rusia y EEUU por desarrollar sistemas conjuntos para contrarrestar las posibles amenazas de misiles en los que Rusia, EEUU y Europa podrían cooperar en condiciones equitativas.

Cohetes de alcance corto y medio

La decisión de EEUU de desarrollar la DAM en Europa determinará el futuro del tratado sobre la liquidación de misiles de corto y medio alcance (INF), firmado en diciembre de 1987 entre la URSS y EEUU.

El INF entró en vigor el de junio de 1988 y para junio de 1991, las partes cumplieron rigurosamente los términos establecidos. La URSS destruyó 1.846 misiles y EEUU, 846.

Cabe resaltar que el tratado INF todavía está en vigencia, porque es sin plazo fijo. No obstante, cualquiera de las partes está en el derecho de rescindirlo, si tiene argumentos de peso.

Al respecto, Rusia ha declarado reiteradamente que no tiene intenciones de promover una revisión del INF y que la ulterior observancia de ese tratado en mucho depende de la postura de EEUU en relación a la DAM.

Moscú también se ha manifestado a favor de que el INF tenga un carácter universal y que su observancia sea multilateral.

En el marco de la Asamblea General de la ONU en 2007, EEUU y Rusia aprobaron una declaración relacionada con el INF invitando a todos los países interesados a discutir la posibilidad de globalizar el régimen establecido en el INF mediante la renuncia a utilizar misiles balísticos y de crucero con base en tierra y con un alcance de 50 a 5.500 kilómetros.