Jueves, 18 de dicembre de 2008
LA NEGATIVA DE UCRANIA A PAGAR POR EL GAS PONE EN PELIGRO EL SUMINISTRO A EUROPA

La negativa de Ucrania a pagar por el gas ruso pone en peligro los suministros a Europa. Las conversaciones de dos sobre la cancelación de la deuda ucraniana efectuadas en Moscú a inicios de esta semana, resultaron estériles y esto ha hecho más real la posibilidad de que Ucrania vaya a sustraer gas que pasa por su territorio de Rusia a Europa.


Los directivos de Gazprom y de Naftogaz de Ucrania, Alexey Miller y Serguey Dubina, respectivamente, no han podido por enésima vez acercarse a la solución del problema. Y esto pese a que Moscú propuso nuevas variantes de finiquito de la deuda ucraniana. El proceso negociador continuará aunque la fecha de la siguiente vuelta no se precisó. La deuda de la compañía ucraniana e septiembre a noviembre se calcula en 2,4 mil millones de $. Teniendo en cuenta las entregas de diciembre puede pasar de los 3 mil millones. Es una suma bien cuantiosa. Incuso para el consorcio ruso, sobre todo en medio de la crisis financiera mundial.

La no amortización de la deuda es especialmente intolerable porque contradice el memorando de colaboración en el renglón del gas firmado el 2 de octubre por los primeros ministros de ambos países: Vladimir Putin y Yulia Timoshenko. En aquella ocasión Yulia Timoshenko no dejó dudas de que Ucrania hallaría una solución mutuamente aceptable.

Teneos todas las posibilidades y todas las razones para llegar a un acuerdo estratégico. Estamos prontos para esto. Llegar a un acuerdo sobre precios de mercado, sobre una transición gradual a los precios de mercado. Yo creo que esto creará una base muy sólida para las relaciones que no originen vacilaciones de tipo alguno, ningún tipo de estrés. Esto es necesario para Europa, para Rusia y para Ucrania.

Al día de hoy la deuda es el tropiezo primordial para la firma de un nuevo acuerdo acerca de las entregas directas de gas a Ucrania en 2009. En medio de una crisis política que vive Ucrania, la situación puede tomar el cariz de 2006. Entonces Gazprom se vio constreñido a suspender los suministros a Ucrania. Las autoridades ucranianas, por su parte, procedieron a sustraer gas de la tubería de tránsito hacia Europa. En otras palabras, la negativa de Ucrania apagar por el gas ruso esta vez también pone en peligro los suministros a Europa.