Por: Ricardo Abud
La historia en el mundo nos ha demostrado que aquellos que ganan suman inmensas en la lotería, no obtienes la felicidad, no brindad sino alegría pasajera.  La mayoría de ellos se arruinarán rápidamente debido a su incapacidad para deshacerse de manera competente del enorme dinero que ha caído sobre sus cabezas. La oposición bielorrusa está pasando por una prueba similar en este momento, que inesperadamente, en primer lugar para sí misma, se encontró en una ola de protestas públicas de mucho mayor poder y amplitud de lo que había esperado y planeado, todo parece salir mejor que el guion en cuestión. El imperialismo ni en la mejor de sus salas de análisis habría esperado un resultado como el que se ha visto en Bielorrusia. No es la primera vez que vemos un fenómeno como este, en América Latina somos portadores de una carga política de contenido genético muy habitual a Europa y sus revoluciones de colores, en donde si no les gusta o son favorables los resultado de las elecciones a la oposición ya tenemos un libreto que poner en la palestra pública, nuestro proveedor del guion EEUU y sus ejecutores, en este caso en conjunto a la oposición Bielorrusa los títeres del imperialismo, tres países, Ucrania, Polonia y Lituania con un odio profundo a Rusia y a sus aliados estratégicos. Las protestas han tomado un carácter peligroso y esto ha hecho que las fuerzas de la oposición y sus aliados periféricos a revisar urgentemente sus propios programas, declaraciones y enfoques, limpiando los detalles más dudosos, comprometedores e inaceptables para sus afectos hoy. La oposición bielorrusa pro nazista,  está en la cima de sus emociones, se oponen a algo y a alguien al igual de los que siguen las protestas, con una diferencia muy grande, uno saben porque lo hacen otros simplemente no lo entienden menos aun las futuras consecuencias de concretarse esas acciones. Sin embargo tal estado no dudara para siempre, el discurso y las protestas, llega el momento en que los que son guiados a esas protestas se harán algunas preguntas:

  •          Que nos ofrecen
  •          Cuáles son los objetivos de las protestas
  •          Cuál es su programa y a donde nos dirigen como sociedad

Estas preguntas generan incertidumbre hasta en los propios ejecutores del plan de desestabilización y comienzan las improvisaciones (Ver y estudiar el caso de Venezuela, Bolivia), se apresuran y comienzan a salir los borradores de documento con planes de gobierno que ellos mismos no se creen, Bielorrusia no podía ser una excepción y publican un documento tan básico y absurdo que lo que genera es pena, se auto titula: “El paquete de reformas de reanimación para Bielorrusia” (Podría ser una traducción  literal de su título) en resumen  habla de que la situación en el país se está desarrollando negativamente para los intereses bielorrusos. Se mencionan amenazas a la seguridad causadas por Rusia y se critica la participación del país en proyectos de integración postsoviética. Más en adelante, se enumeran las reformas, entre las que encontramos algunas de contenido polémico y que evidenciarían un claro giro de la situación geopolítica bielorrusa muy peligroso. Además, hay propuestas de evidente motivación ultra-nacionalista y revisionista junto a planes privatizadores. De aplicarse estas medidas, Bielorrusia abandonaría totalmente sus relaciones con Rusia y pasaría a integrarse dentro de la esfera occidental; especialmente dentro de los nuevos proyectos que promueven países como Ucrania, Polonia y Lituania. ¿Casualidad? ¿Que ocasionaría pasar a la esfera occidental? Para quienes hemos seguido de cerca las revoluciones de colores y todos los procesos de cambios que generan, no nos cabe la duda de que sería un retroceso exponencial muy grande, Bielorrusia podría ser condenada a repetir experiencias ya pasadas de Europa Oriental:

  •         salvajes privatizaciones
  •          descenso del nivel de vida
  •          criminalidad, mafias
  •          auge del nacionalismo
  •          anticomunismo
  •          crecimiento de la emigración,
  •          servilismo económico, entre otros muchos efectos adversos

Esto es algo que no parecen contemplar muchos de los sectores liberales que se manifiestan, creyendo que con la simple salida de Lukashenko, desaparecerán todos sus problemas. Es así como se observa mucha preocupación ya que en ciudades como  Grodno  se están izando banderas polacas, acciones inaceptables así como querer derrocar un gobierno legítimo, que gana las elecciones como más del 80% de los votantes, no esperen aquellos que desean tomar el camino de la violencia sean recibidos con flores. El gobierno de Lukashenko no está en peligro, ni se está tambaleando, más allá de lo que quieran mostrar al mundo las agencias de noticias internacionales. El mundo occidental y sus “democracias” deben entender, que por más que no le gusten los resultados de unas elecciones, no les da derecho a no reconocer la voluntad de los pueblos, el derecho a su autodeterminación y soberanía. Lukashenko fue a elecciones y gano, pese al deseo de muchos de no quererlo más en el poder. Va a defender su triunfo al lado de su pueblo. Entre tanto los trabajadores han comenzado un proceso de organización pro defensa de sus intereses en salvaguarda de sus logros laborales y contrario a la privatización de las empresas donde laboran, una clara muestra de que los trabajadores están a favor de Lukashenko. Rusia considera al pueblo de Bielorrusia como un pueblo hermano, todo lo que hoy acontece debe resolverse a lo interno a través del diálogo, y en el marco legal. Rusia no va a permitir  la influencia externa en los asuntos internos de Bielorrusia, ni presiones de ningún tipo, es un mensaje claro a la comunidad internacional, al mismo tiempo es necesario destacar que existe un acuerdo de ASISTENCIA MUTUA (Tratado sobre el Establecimiento del Estado de la Unió, Organización del Tratado de Seguridad Colectiva), la cual contempla ayuda militar en caso de ser solicitada por el gobierno de Bielorrusia. Las protestas en Bielorrusia no  tienen buenas razones, pero tienen consecuencias importantes sobre todo en el espacio geopolítico de concretarse, en el sector financiero en el país y social del país. Como en los guiones de América latina y sus deseos de imponer la oposición su voluntad, surgen las autoproclamaciones (Venezuela, Bolivia)   Bielorrusia no podía ser menos y se ha nombrado después de las elecciones y en medio de las protestas un “consejo coordinador”, cuya misión tiene como objetivo acciones encaminadas a tomar el poder del Estado y dañar la seguridad nacional de Bielorrusia, no nos gustaron los resultados de las elecciones entonces tomamos el poder de manera violenta  y lo disfrazamos  con un órgano inconstitucional. Ahora bien, no todos tienen éxito, la Fiscalía de Bielorrusia ha abierto un proceso penal a todos aquellos que conforman dicho “consejo coordinador” ya que violentan las leyes  de Bielorrusia tal cual esta establecido  en su artículo  361 del Código Penal.   Según dicho artículo, se castiga tanto los llamamientos a tomar el poder, como el hecho de dirigirse a otros países u organizaciones internacionales para que lleven a cabo acciones que dañen la seguridad nacional. “La creación de dichos órganos no está contemplada por la legislación. Y su actividad es anticonstitucional ya la misma será castigada con 5 años de prisión. La oposición pro nazista de Bielorrusia no tendrá éxito, el pueblo se ha organizado y no ha respondido al llamado de la oposición (Protestas, Marchas), los trabajadores después de sus jornadas laborales, sea en la Plaza de la Independencia o en la Plaza de la Victoria, ya no hay flores rojas y blancas, se exaltan los colores patrios todo el mundo sostiene la bandera oficial de la República de Bielorrusia en colores rojo y verde. Y esto, según los participantes, es lo principal que quieren declarar: los símbolos estatales son inquebrantables”. Este tipo de reuniones se llevan a cabo cada vez con más frecuencia; algunos tratan de convencer a otros simplemente con palabras: “¡Somos todos un país, somos un solo pueblo!” Grodno, cuyas autoridades eran las únicas en el país que apoyaban las protestas, ya cambió de opinión. El comité ejecutivo de la ciudad consideró que los mítines de la oposición no estaban autorizados y no dio permiso para realizarlos, poco a poco todo vuelve a la normalidad, muy a pesar de la Unión Europea y los pro nazis bielorrusos que desde Ucrania, Lituania y Polinia habían pretendido subvertir el orden interno del país  y desconocer el resultado de la mayoría de bielorrusos que el 8 de agosto, con un 80% reeligió a Alexander Lukashenko para un nuevo periodo  presidencial.   NO HAY NADA MÁS EXCLUYENTE QUE SER POBRE.