“Estamos totalmente preocupados y yendo hacia los barrios con las unidades móviles; todas estas medidas son importantes”, dijo el alcalde Jorge Yunda.

En Quito, capital de Ecuador, se han encendido las alarmas por el aumento de casos de coronavirus en las últimas semanas.
Hasta ahora, la capital ecuatoriana registra desde el inicio de la pandemia 9.893 diagnósticos positivos, de los 69.570 que tiene el país, según los datos del Ministerio de Salud Pública (MSP).
De esa cifra, 3.322 de los casos se han confirmado en los primeros 14 días de julio, es decir, solo este mes ha habido un incremento de 49,2 %, respecto a los contagiados que se contabilizaban hasta el 30 de junio (6.571).
Quito concentra el 90,5 % de los casos de la provincia de Pichincha, de la que también es capital. Esta entidad, hasta este martes, tenía confirmados 10.920 positivos.

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El número de muertes también ha causado preocupación. Según el reporte del MSP, en Pichincha han fallecido 585 personas por la pandemia desde marzo.

 Sin embargo, el Registro Civil tiene cifras más elevadas. La institución estatal acumula 5.768 muertes en Pichincha, entre el 1 de marzo y el 30 de junio. En el mismo período de 2019, hubo 4.281, lo que significa que hay un exceso de 1.487 fallecimientos en estos cuatro meses.

 Además, solo los primeros 13 días de julio, el Registro Civil contabiliza 1.039 muertes en Pinchincha (950 de ellas en Quito).

 La Empresa Pública Metropolitana de Gestión Integral de Residuos Sólidos (EMGIRS), que es la encargada del protocolo de levantamiento de cadáveres en Quito durante la crisis sanitaria, informó que entre el 24 de abril y el 14 de julio han levantado 137 cuerpos extrahospitalarios —15 en la vía pública, 105 en domicilios, 13 en ancianatos y 4 en otros lugares—, atribuidos a fallecimientos por covid-19.

 Sin camas de UCI 

En medio del aumento de estas cifras, el ministro de Salud, Juan Carlos Zevallos, en una entrevista televisiva, reconoció que ya no quedan camas de unidades de cuidados intensivos (UCI) en Quito; no obstante, dijo que la situación “no es grave”.

Explicó que los pacientes que necesitan ser ingresados a UCI, están siendo atendidos “en unidades de cuidados intensivos adaptadas que están en el área de emergencia” de los centros de salud.

Enfatizó que en la capital ecuatoriana “hay ocho veces menos mortalidad (de lo) que hubo en Guayaquil”, la ciudad más golpeada del país por la pandemia, donde fallecieron 21.515 personas entre el 1 de marzo y 30 de junio —12.004 de ellas solo en abril—. En el mismo período de 2019, hubo 7.142 muertes en esa entidad; es decir, hubo un incremento de 14.373 fallecimientos durante la crisis del coronavirus.

Defensoría del Pueblo pide restricciones

Pese al optimismo del ministro de Salud, la Defensoría del Pueblo pidió volver a medidas más fuertes de restricción para contener los contagios en Quito. En concreto, exigen retomar a semáforo rojo, dentro del mecanismo que se implementa en el país para establecer las limitaciones por la crisis sanitaria, puesto que los casos aumentaron en la ciudad cuando se pasó a amarillo, el pasado 3 de junio.

“Es de extrema preocupación que, en las últimas semanas, continúan creciendo aceleradamente los contagios de Covid-19 en todo el país […] siendo Pichincha y Quito el centro de la pandemia”, señala el pronunciamiento de esta institución, que decidió volver a la modalidad de teletrabajo al 100 % en la capital ecuatoriana, luego de haber retomado las actividades en sus oficinas.

Para la Defensoría del Pueblo, existe una responsabilidad compartida en la crisis sanitaria que vive Quito, “por acción y omisión del Ministro de Salud, el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) cantonal (municipal) y la alcaldía”, por ello, instan a asumir la situación “con un enfoque de derechos humanos y, además, reconociendo capacidades y limitaciones”.

¿Volver a rojo?

Los alcaldes, con las recomendaciones del COE cantonal, son los encargados de establecer el color del semáforo en el que se encuentra su municipio.

Sin embargo, el COE Nacional es el que establece las reglas en cada color del semáforo; por lo tanto, para hacer algún cambio, las autoridades locales deben elevarlas a esta instancia.

Actualmente, en el semáforo amarillo, para todo el país, rige un toque de queda desde las 23:00 horas hasta las 05:00, se autorizaron las reuniones sociales y ejecutivas con un aforo de no más de 25 personas, así como la apertura de cines y teatros (con 30 % de su capacidad).

Por petición de Quito, en esta urbe, el semáforo amarillo es distinto. El toque de queda comienza a las 21:00, no están permitidas las reuniones grupales ni la apertura de cines y teatros.

Pero, debido al aumento de casos, este martes el Concejo Metropolitano de Quito aprobó una resolución en la que pide al COE Nacional bajar aún más la hora de comienzo del toque de queda, desde las 19:00; restringir el expendio y consumo de bebidas alcohólicas, es decir, imponer una ‘ley seca’ en la urbe; así como pasar al municipio la competencia de emitir permisos de circulación vehicular, que ahora está en manos del Gobierno nacional, y, con ello, anular los salvoconductos vigentes.

“Estamos totalmente preocupados y yendo hacia los barrios con las unidades móviles; todas estas medidas son importantes. Pero a la hora de poder tener argumentos que la ciudad pueda regresar a un nuevo confinamiento, que no le quede la menor duda a los ciudadanos que nosotros estaremos solicitando, si así fuese la conclusión de los epidemiólogos y personal sanitario que trabaja en nuestra Secretaría de Salud”, dijo este martes el alcalde de Quito, Jorge Yunda.

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