La violencia se ensaña con los indígenas colombianos ya que esas comunidades siguen siendo hoy víctimas frecuentes de dicho fenómeno.

En tal sentido, la Red de Derechos Humanos del Suroccidente Colombiano ‘Francisco Isaías Cifuentes’ denunció el homicidio del comunero nativo Cristian Andrés Vitonas.

Mientras se encontraba departiendo en una fiesta en el resguardo indígena de Toribio, en el departamento del Cauca (oeste), un individuo se le acercó y le disparó en repetidas ocasiones con una pistola, causándole la muerte de manera instantánea, detalló la organización a casi un mes en el que miles de personas se movilizan contra políticas del gobierno y por la paz.

Cada mes, semana y, prácticamente cada día de este año, la violencia fue una constante en la realidad colombiana.

Amenazas, atentados, secuestros y asesinatos se repitieron, teniendo entre sus víctimas frecuentes a miembros de las comunidades indígenas, líderes sociales y exguerrilleros.

Todo ello sucede a tres años de la firma del Acuerdo de Paz entre el Estado y la exguerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) y a 16 meses de la llegada a la Casa de Nariño (sede la Presidencia) del mandatario Iván Duque.

Diferentes voces coinciden en que cientos de líderes sociales, indígenas y exguerrilleros han sido asesinados desde la firma del Acuerdo, al tiempo que aumentan los llamados a su implementación integral en aras de concretar una paz con justicia social, estable y duradera.

En el caso de las comunidades indígenas y afrodescendientes, insisten también en la necesidad de una presencia integral del Estado en sus territorios, a la vez que se oponen a que haya grupos armados, sean legales o ilegales, e instan a que sean respetadas sus formas propias de defensa.

mem/mfb

https://ift.tt/2Z2PQTD América Latina y Centroamérica https://ift.tt/2Z2PQTD