Chávez activó y convirtió la historia en conciencia y pasión patria para la transformación del pueblo y la Fuerza Armada para la contención de los embates de la derecha, dice el sociólogo y diputado Elías Jaua Milano.



Lo ocurrido en Chile de 1970 a 1973 se parece a lo que el imperialismo y la oligarquía han venido haciendo en Venezuela pero hay diferencias determinantes en la evolución histórica de estos dos países, dijo el sociólogo y diputado Elías Jaua Milano con motivo de cumplirse hoy el 43 aniversario del golpe militar que derrocó al gobierno democráticamente electo del presidente Salvador Allende.



Una de las grandes diferencias es que Venezuela posee un patrimonio histórico que el comandante Hugo Chávez activó y convirtió en conciencia y pasión patria como fuerza viva para la transformación, el cambio, la unión y la integración de los pueblos de todo el continente, al transmitir el legado de dignidad y coraje demostrado en la gesta memorable de la Independencia, en la que la mitad de la población venezolana ofrendó la vida para expulsar del continente definitivamente al colonialismo español.



Explicó el también Vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) que esa conciencia se tradujo en una extendida y poderosa organización, que dota hoy a la Revolución Bolivariana de un amplio movimiento popular organizado mas allá del partido, con liderazgo en todos los niveles, constituido por miles de mujeres y hombres en Comunas, Consejos Comunales, movimientos sociales, consejos de trabajadores, de campesinos y partidos aliados.



Esa poderosa red de liderazgos populares que permite resistir todos los embates que estamos viviendo cuenta con la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), cuerpo militar cuya vanguardia está provista del mas alto nivel de conciencia: otra de las diferencias determinantes, afirmó el parlamentario del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) por el estado Miranda.



El dirigente político sostuvo que vivimos “un nuevo capítulo de la serie que es la lucha histórica entre el proyecto independentista bolivariano, la visión de la unión latinoamericana y caribeña, de la Patria Grande, de la gran nación independiente, que nos salvará del afán del poderoso imperio del Norte, de frente contra el proyecto expansionista estadounidense, guiado por el determinismo de ser dueños de todo el territorio desde el Río Grande hasta la Patagonia.



EL GUIÓN CHILENO



Jaua Milano manifestó que ha sido una dura batalla donde los pueblos que se han atrevido a seguir el proyecto de la Independencia se han visto sometidos a la ferocidad del imperio estadounidense siendo la Revolución Cubana, la única que ha vencido la agresión imperialista.



-En Venezuela vivimos casi calcado el guión de acciones que se cometieron contra el pueblo en el Chile de Allende. Entonces se hacía con el argumento de evitar la presencia del “eje soviético en América”, pero ahora, al no existir la Guerra Fría, nos acusan de “narcotraficantes”, de ser una “amenaza inusual y extraordinaria” inventada por la estrategia imperial de dominación para justificar invadirnos, y apoderarse de nuestras riquezas.



“El sabotaje en Chile duró tres años, se dice que también aquí, pero no es cierto. En Venezuela ha sido una estrategia continuada a lo largo de los 19 años de la Revolución Bolivariana”, puntualizó.



Enfatizó que en los años 2001 y 2002 hubo terrorismo, sabotaje, huelga general, paro petrolero y golpe de Estado:



-Luego vuelven en el 2007 y en el 2008, cuando además de la violencia terrorista, incrementan los grupos paramilitares y la delincuencia usada como arma política contra los dirigentes populares en los barrios y en los campos.



CHILE: CAUSAS Y CONSECUENCIAS



La pretensión hegemónica de Estados Unidos es subordinar a nuestras naciones a una forma de relación neocolonial, que Allende intentó romper. EEUU y la oligarquía racista, elitista y excluyente, dirigieron el golpe militar en confabulación con un conjunto de alianzas de los sectores dominantes de la sociedad chilena.



Precisó que lograron captar a importantes sectores de la cúpula militar, a los sectores mas reaccionarios de la Iglesia católica y conjuntamente con el aparato mediático de EEUU sometieron al pueblo al desabastecimiento, escasez, violencia terrorista ejercida en las calles por brigadas juveniles de las clases altas, verdaderos grupos fascistoides, para crear un clima de ingobernabilidad que justificara el golpe de Estado contra el presidente Salvador Allende.



“Fue una de las mas grandes tragedias desde la llegada de los invasores españoles a nuestra tierra. Se habla de unos 30 mil desaparecidos, de una sociedad secuestrada en sus derechos fundamentales por casi dos décadas, la pérdida total de la soberanía, las riquezas nacionales mineras, agrícolas, financieras subastadas, y un país profundamente herido en su alma y en su conciencia”.



“Una herida que no sana, porque la dictadura empresarial-militar supo crear las condiciones para cubrirse de la impunidad que impide hasta ahora el castigo de los responsables de brutales hechos de sangre, desapariciones, prisión tortura, martirio, al cual fue sometido el pueblo trabajador y la juventud chilena”.



La intervención directa de Estados Unidos, suficientemente probada por testimonios, hechos y documentos desclasificados, como las conversaciones de altos y poderosos funcionarios estadounidenses con Henry Kissinger entre 1970 y 1973, dio al golpe una función de “castigo ejemplarizante” para los pueblos de América Latina y el Caribe, si escogían el camino del socialismo serían drásticamente afectados.