Tras una semana de intensos combates entre el EI y las milicias del Gobierno de Trípoli, los terroristas han sido expulsados de la mayor parte de Sirte, pero la batalla por la ciudad continúa.


Las imágenes de una intensa batalla por la ciudad libia de Sirte muestran a un equipo de RT en medio de combates entre las fuerzas gubernamentales y terroristas del Estado Islámico, esquivando un ataque suicida y arriesgando sus vidas para informar desde la primera línea. 
El intento de ataque suicida se produjo después de que el vehículo de William Whiteman, el corresponsal de RT en inglés, pasara por delante de una intersección en una de las zonas disputadas de Sirte, donde se escuchan disparos cada pocos segundos. Un vehículo blindado lleno de explosivos que se acercaba rápidamente a sus posiciones fue descubierto por los combatientes del Gobierno.

Antes de que el terrorista fuera capaz de desencadenar una potente explosión, fue aniquilado por una granada disparada por uno de los combatientes gubernamentales. Los restos del vehículo envuelto en llamas podían verse a través de un obturador roto.
«Este es el coche bomba que volaron y el que originó el tiroteo. Ellos trataban de detenerlo», explicó Whiteman desde un refugio donde se ocultó cuando comenzó el tiroteo.

La lucha, sin embargo, se reanudó de inmediato, cuando un proyectil de mortero cayó en el lugar donde los periodistas habían estado anteriormente.

La batalla por Sirte

El Estado Islámico tomó el control de Sirte en junio de 2015 en medio de la inestabilidad que ha asolado el país en los años posteriores a la caída del exlíder libio Muammar Gaddafi en octubre de 2011.
Desde mayo de este año, el Gobierno libio en Trípoli, con la ayuda de los ataques aéreos de EE.UU., ha estado tratando de expulsar a los yihadistas de su antiguo bastión.  
Ahora, tras una semana de intensos combates entre el Estado Islámico y las milicias del Gobierno, los terroristas han sido expulsados de la mayor parte de Sirte, y la milicia Al Bunyan Al Marsus de Misrata afirma estar a punto de dar el golpe definitivo en la ciudad, aunque los yihadistas siguen defendiéndola con trampas, minas, francotiradores o coches bomba.
«Gracias a Dios la situación ha mejorado. Tenemos tanques y efectivos avanzando y nos hemos librado de uno de sus francotiradores. Ya tenemos gente en la principal plaza de Sirte y hemos tomado el hotel Al Madina esta mañana», relató a RT Mahmoud Salem, miliciano de la ciudad de Misrata, a 230 km de Sirte, donde se encuentra uno de los centros de mando. Según Salem, «es cuestión de tiempo para que controlemos toda la ciudad».
«En este lado somos del islam, y aquella gente son terroristas que matan personas, matan a libios», afirmó a RT otro combatiente del Gobierno.
A mediados de septiembre, para la fiesta religiosa Eid al-Fitr, se espera que Sirte haya sido liberada completamente del Estado Islámico, aunque este éxito no aclara el futuro de un país dividido y con el EI aprovechando el vacío de poder de la Libia post-Gadaffi.