Este insigne latinoamericano, miembro súper activo de la Sociedad de Escritores y Artistas de Cuba, llegó al país como embajador justo en el año cuando salió en libertad el comandante Chávez, 1994. 15 años después de aquella histórica misión diplomática el comandante Chávez con su capacidad de mirar el presente con la historia proyectada al futuro, le expresó en 2009 “siéntete además, sin exageración alguna lo digo, uno de los nuevos libertadores de Venezuela” Germán también enfrentó el fascismo venezolano en 2002. Sus obras son una guía para los pueblos actuales y futuros. De niño, su valentía fue puesta a prueba en Bahía de Cochinos cuando guardó los libros para irse a una trinchera, por estos motivos exponemos la visión de este entrañable amigo de Venezuela, quien nos regaló más de dos horas históricas de entrevista que se fueron volando dado su acento y simpatía. Germán Sánchez Otero se encuentra en el país a propósito de la presentación de su más reciente libro Hugo Chávez y el destino de un pueblo.
¿Qué aportes espera hacer con sus obras escritas?
Eso lo van a responder ustedes en la medida en que las lean. Nunca me planteé una biografía del querido Comandante en la situación que se encuentra en este momento. Fue a partir de una sugerencia de mi hijo que empecé a concebir esa manera de seguir vinculado espiritualmente con Chávez. Un texto para rememorar su vida y a la vez exponerlas en sus distintas etapas no solo para Venezuela sino para el mundo. Pero sobre todo quería convertirla en una vía para que Chávez nos contara su vida, sus ideas, sus sentimientos, sus conflictos, sus dudas, sus errores… los detalles, lo intríngulis de esa dinámica de la política, más allá de lo que sucede de manera pública. Eso también se entreteje en el libro y de ese modo va transcurriendo todo como si fuera una película, como si fuera una sucesión de imágenes con diálogo… Descubrí que lo conocía poco y supongo aún que es desconocido para mucha gente. Porque su vida es tan fulgurante que es como una estrella que te ilumina y no puedes verla a plenitud.
Dadas las circunstancias en que la dirigencia opositora obedece líneas de EEUU. ¿Qué podemos esperar de sus planes y nuevas convocatorias?
Cuando se estudia el año 2002 es un laboratorio donde podrá encontrar respuesta incluso a muchas de las cosas que están sucediendo hoy. Los que están planteando soluciones por encima de la Constitución y anulando la Revolución, son los mismos que se opusieron a la Constitución Bolivariana, que dieron el golpe de Estado. Son los mismos que intentaron el paro petrolero e inventaron las guarimbas en el año 2002. Algunos con más canas y otros con más arrugas pero son los mismos.
¿Cree que esa dirigencia opositora sea capaz de utilizar otra vez a francotiradores contra sus simpatizantes para justificar otro abril de 2002?
La genética nos dice que de determinada raza animal no se puede esperar otra cosa que determinada actuación. De un lobo tienes que esperar que actúe como lobo; de un tigre, que actúe como tigre. Podemos esperar lo mismo del famoso cuento del alacrán que se está ahogando y ve una rana y le pide ayuda para que la saque del río y la rana le dice no puedo, porque tú me vas a picar. El alacrán jura que no. Que si lo salva no la va a picar. La rana es convencida y sube el alacrán en el lomo y lo ayuda a salvarse del río y cuando lo está bajando en la orilla el alacrán le clava el aguijón y la pica de muerte y la rana le pregunta ¿por qué hiciste eso si yo te ayudé? Y el alacrán le responde es mi genética. Igual es la genética de la dirigencia opositora, los lleva a actuar así: chantajes, manipulaciones, mentiras. Sus instrumentos van desde acciones sucias como esta guerra económica hasta los extremos de asesinar a personas del lado de la Revolución o de su propia gente. Pero el pueblo bolivariano ya vivió esa experiencia, conoce al alacrán y de hecho tampoco lo engañaron en abril de 2002. El problema es el engaño de su propia gente, quienes no pueden permitirse ser llevados otra vez a un escenario de carne de cañón como en 2002.

¿Sintió miedo ante el asedio a la embajada dirigido por Capriles y Leopoldo López en 2002?
No, ese sentimiento de verdad no existió, ni en mí, ni en ninguno de los compañeros, y no porque seamos seres diferentes, sino porque nuestro pueblo ha enfrentado tantas pruebas de fuego que lo han curado de espantos. Te confieso que nuestra preocupación mayor no era por nosotros, sino por Chávez y por lo que él significaba para toda América.
Un sector se ha propuesto la tarea de insistir que en el Presidente ha traicionado el proyecto de Chávez. ¿Qué nos puede decir usted del presidente Nicolás Maduro?
Yo conocí a Maduro el 2 de febrero de 1989 (A sus 27 años). Me tocó venir en la delegación cubana y Nicolás Maduro, militante joven de la Liga Socialista, se ofreció para poder recibirnos y faltó a su trabajo en el Metro para poder apoyarnos con su solidaridad. Manejaba un auto pequeño y viejito donde nos prestó servicios de chofer y de seguridad. Allí me percate que esa generación venezolana marcaba una estirpe diferente, en sus convicciones y forma de hacer política. Una estirpe que no venía buscando cargos, ni hacer politiquerías porque sentía la necesidad de servir a su pueblo. Se trataba de una juventud de estirpe revolucionaria.
Después supe del vínculo de él con Chávez en la cárcel, y lo admiré porque siendo militante de una organización bien definida, la Liga Socialista, el 4 de febrero lo impacta de tal modo que él decide no solamente simpatizar con Chávez sino seguirlo. Y da el paso concreto de ir a verlo en la cárcel no para hacerle una simple visita sino para entrar en planos políticos y conspirativos con Chávez. Para el año 1996 integra la dirección nacional del MBR 200, donde predominaban militares retirados. Aquella decisión de Chávez del 8 de diciembre fue bien pensada. Porque aunque existían cantidad de compañeros con muchos méritos, Maduro sobresalía por su experiencia, capacidad y lealtad en las luchas de calle, políticas y electorales, por su claridad y cumplimiento de sus tareas. Los más cercanos a Chávez siempre lo observamos como el hombre consecuente, leal a Chávez y siempre lo seguirá siendo, no tengo dudas de ello.
Tres años después de asumir el poder Hugo Chávez derrotó el primer Golpe de Estado, ¿Cree que el presidente Maduro vaya por el mismo camino?
No solo ha derrotado varios intentos sino que además está derrotando un golpe imperialista en desarrollo múltiple, un golpe continuado. Golpe que está usando armas muy sucias y creo que se está batiendo en todos los frentes de manera brillante, coherente, con mucha firmeza, inteligencia, paciencia. Realmente lo veo que está siguiendo siempre a pie juntillas la política estratégica con la metodología de Chávez.
Venezuela forma parte de los tres consejos más importantes de las Naciones Unidas. Preside Mercosur y Unasur y pronto presidirá el Mnoal. ¿Está a la altura el Presidente de esas responsabilidades?
Después de Chávez en el ámbito internacional quien más ha marcado el rumbo, y yo diría la identidad de la política exterior de la Revolución Bolivariana, es sin duda Nicolás Maduro Moros. Chávez lo puso a codearse con líderes de todo el mundo, lo cual le dio además al canciller Maduro una suma de responsabilidades en una cantidad espectacular, obligándolo a trabajar 16 a 18 horas diarias. De tal manera que Nicolás no solo tiene los méritos sino que además tiene la experiencia para presidir al Movimiento de Países No Alineados.
Chávez dijo que por primera hay presidentes que se parecen a sus pueblos. ¿En que se parece nuestro pueblo a Chávez y el presidente Maduro a ese pueblo?
Yo decía al inicio de su Revolución que Chávez tenía que ser un campesino. Pero ni un pintor, ni un poeta, ni un biógrafo podría decirlo mejor que el propio pueblo venezolano. Para mí eso que tú preguntas lo encuentro todos los días en las calles de Caracas, de Barinas, en todo el país. Lo veo en el optimismo, en la sonrisa, en la alegría del pueblo. Lo veo en el coraje para encarar esta crisis, para identificar a quienes quieren derrumbar la Revolución. El Comandante ya lo dijo: “Chávez somos todos” pero no como una consigna agitadora, sino que él descubrió que él era el rostro del pueblo venezolano. Esa inteligencia, esa fuerza, ese patriotismo. Él era como ustedes y ustedes son como él. Venezuela es un país con una capacidad histórica de parir a los más grandes luchadores por la humanidad. Yo diría que existen dos grandes símbolos mundiales para la lucha, uno es Bolívar y el otro es Chávez y los dos son ustedes. Pero en esta etapa tenía que ser un obrero, un continuador de esta Revolución, de este liderazgo. Un obrero no solo por el trabajo manual, sino porque es un obrero que se convierte desde muy joven en un militante del pueblo de manera consiente y audaz. Un trabajador como el pueblo venezolano. Por eso Nicolás se va creciendo todos los días.

Hay quienes se asombran con la paciencia del pueblo ante esta crisis ¿usted que nos dice?
Yo no me sorprendo. Este es un pueblo más concientizado, organizado y ustedes tienen mucha historia. Tal vez el que más historia tiene en este continente. Quizás por su capacidad de producir grandes hombres. Con una gran cultura política y es un pueblo de paz porque supo muy temprano qué cosa es la guerra.
Recordando a Jorge Plejánov y El papel del Individuo en la historia ¿cómo ve al presidente Maduro asumir su papel histórico?
Él sabe orientarse siguiendo a los dos gigantes: Bolívar y Chávez. Soy optimista racional de que va a seguir sorteando todos los obstáculos y lo que hoy parece un plazo largo cuando pase el tiempo ustedes dirán que fue rápido y nos vino bien al final. Porque las revoluciones también necesitan probarse y Nicolás, junto a ustedes, se está probando y este revés lo están convirtiendo ya en una gran victoria.
En la política lo real es lo que no se ve, lo conceptualizó José Martí… ¿Cuál es el secreto en la política del presidente Maduro?
La expresión de Martí tiene que ver con que la política tiene una cara no visible, para actuar tras bastidores. Habla de las tácticas sorpresivas en la guerra. Qué cualidades tiene el otro, qué armas va a usar, dándole una importancia suprema a la parte no visible del iceberg. El peso fundamental está en la elaboración de la política. Que en el sentido estricto de la palabra tiene un elemento conspirativo. En no mostrar todas las cartas sino las necesarias. En la revolución, dadas sus características nobles hay que actuar de forma superior, muy inteligente para evitar que el adversario conozca lo que se tiene preparado.
¿Pero cuál es la política que no se ve del presidente Maduro?
No sé. La verdad ha sido tan buena que no se ve. (Risas)
Al final de la entrevista conversé con el embajador Germán si era posible seguir soñando con la Gran Colombia y la inclusión del Caribe dadas las complejidades actuales. Me aseguró que sí. Que mientras más difícil el imperialismo haga el sueño, más creativas serán las generaciones futuras.
T/ Luis Enrique Araujo
F/ Héctor Rattia