“Si EE.UU. deja de ser el policía global, los ‘malos’ ganarán”, sostiene Anders Fogh Rasmussen en una reciente entrevista, que analiza la periodista Danielle Ryan en un artículo para RT.


Si se analiza la reciente entrevista del exsecretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, con la revista digital ‘Politico’, se llega fácilmente a la conclusión de que el exjefe de la alianza vive en un mundo “en el que la política exterior de EE.UU. solo ha traído más seguridad para todos”, mientras que el mayor riesgo que afrontamos ahora es que disminuya el poder estadounidense, sostiene la periodista Danielle Ryan en un artículo para RT.
Según Ryan, toda la entrevista del exjefe de la OTAN se basa en el argumento de que si EE.UU. “deja de jugar el papel de policía global, los ‘malos’ van a ganar”.  

“Si gana Trump, Putin abrirá una botella de champán”

La entrevista, que se centra en Donald Trump, arranca con una pregunta acerca de las ideas del candidato republicano respecto a la Alianza Atlántica y a su visión del papel de EE.UU. en el mundo.
Aunque Rasmussen declara inmediatamente que “no está tomando partido” en las elecciones estadounidenses, su intento de ser neutral se desvanece rápidamente, pasando a acusar a Trump de “minar la credibilidad de Estados Unidos” y de poner en riesgo el papel de Washington como la superpotencia mundial.
Según el exsecretario general de la OTAN, si la alianza se ve socavada por una victoria de Trump, Vladímir Putin “abrirá una botella de champán” y podría caer en “la tentación de desafiar” a la alianza.
Aunque Rasmussen declara inmediatamente que “no está tomando partido” en las elecciones estadounidenses, su intento de ser neutral se desvanece rápidamente, pasando a acusar a Trump de “minar la credibilidad de Estados Unidos” y de poner en riesgo el papel de Washington como la superpotencia mundial.
Según el exsecretario general de la OTAN, si la alianza se ve socavada por una victoria de Trump, Vladímir Putin “abrirá una botella de champán” y podría caer en “la tentación de desafiar” a la alianza.

El mundo “necesita un policía mundial y este policía debe ser EE.UU.”

Rasmussen afirma que después de la Segunda Guerra Mundial EE.UU. ha establecido “un orden mundial basado en normas”, lo que -según él- ha resultado muy útil, dado que la libertad y la paz mundial “han florecido”; advirtiendo a continuación que todo esto peligrará si Donald Trump se convierte en presidente.
Si EE.UU. “se retira” ahora, se creará un vacío de poder que será ocupado por ‘el malo'”, advierte Rasmussen, sin especificar quién es el malo en esta ocasión. Además, el exsecretario de la OTAN apunta que Trump tiene que entender que EE.UU. tiene “obligaciones especiales” para “mantener el orden mundial” y “promover la paz”, siendo la “única potencia en la tierra” con tal “destino”.
A este respecto, Ryan sostiene que “podría enumerar todas las ocasiones en las que EE.UU. decidió burlarse de su propio orden ‘basado en las normas'”, pero que eso “llevaría demasiado tiempo”.
“Rasmussen ha derrochado tantos elogios hacia EE.UU. y su papel y el ‘destino’ en el mundo, que se me había olvidado que él mismo no es estadounidense sino danés”, comenta la periodista. No en vano, el exjefe de la OTAN llegó a decir que el mundo “necesita un policía mundial y este policía debe ser EE.UU.”.
Para terminar, la periodista sugiere reflexionar acerca de si de verdad Rasmussen está “tan profundamente maravillado por Washington y su poder” o si sus “palabras bonitas” sobre el destino de EE.UU. son simplemente “una táctica de estafador que conoce que la adulación es el medio más seguro para el éxito”, como lo describió en‘The National Interest’ el analista Doug Bandow.