Si analizamos con atención los medios polacos, existe una fuerte sensación de que la guerra está a punto de tocar a la puerta de Polonia. Pero, ¿a qué se debe esta percepción?

La historia nos enseña que cuando un país se encuentra en un estado de constante histeria por una guerra inminente, probablemente sufra grandes problemas internos de los que se quiere desviar la atención, asegura Konrad Rekas, analista del Centro Europeo de Análisis Geopolítico, en una entrevista concedida a Sputnik. Este es el caso exacto de Polonia.

El actual Gobierno del país no ha sido del todo exitoso a la hora de cumplir con las promesas preelectorales, que realizó generosamente el partido gobernante Ley y Justicia. ¿Y qué se hace cuando no se puede cumplir la palabra dada o se enfrentan problemas sin solución? Pues, en estos casos, lo mejor es buscar un enemigo exterior y desviar la atención de los ciudadanos, denuncia el analista.
“En lugar de mantener y preservar la relación existente en la frontera entre Polonia y Rusia, que es un modelo ejemplar de cooperación en beneficio mutuo, las autoridades polacas se han dedicado a destruirla, yendo contra sus propios intereses y los de los habitantes de las regiones fronterizas, así como de la economía polaca”.
A la histeria se suman los medios de comunicación que operan en Polonia, que no son más que empresas occidentales que definen el porvenir del país, alimentando una ficción que se desarrolla en un ‘mundo virtual’ para condicionar al espectador.
“Nos encontramos en una situación de constante temor ante ‘una guerra inminente’ que está a punto de estallar. Me parece que esto sería un sueño hecho realidad para los líderes polacos, que tan solo esperan una oportunidad para morir heroicamente en esa guerra, pero, lamentablemente, se llevarían consigo a muchas personas inocentes”.
La escalada por parte de Polonia solo espera recibir la luz verde por parte de sus aliados occidentales, y la propaganda de la ‘amenaza rusa’ sirve para mantener las tensiones, subrayó el analista polaco.