Islamabad, 8 ago (PL) Al menos 53 personas murieron y más de 50 resultaron heridas hoy por un atentado terrorista en un hospital ubicado en la ciudad de Quetta, capital de la suroccidental provincia pakistaní de Beluchistán.

En declaraciones a la prensa, el ministro de Salud del territorio, Rahmatullah Baluch, informó que hasta el momento 53 personas perdieron la vida, aunque la televisora Samaa TV reportó 54.

La explosión ocurrió en la cercanía de la sala de emergencia, tras lo cual un grupo de hombres armados abrió fuego en la instalación, desatando el pánico entre los pacientes y los médicos.

En el lugar estaban concentrados numerosos periodistas y abogados tras ser trasladado allí el cuerpo del presidente del Colegio de Abogados de Baluchistán, Bilal Kasi, asesinado esta madrugada cuando se dirigía a su trabajo, explicó el secretario del Interior de la provincia, Akbar Harifal.

Según el jefe de Gobierno de Beluchistán, Sanaullah Zehri, fue un atentado suicida planeado.

Entre los fallecidos se encuentra un camarógrafo de la televisora nacional Aaj identificado como Shahzad Khan. En tanto Baz Mohammad Kakar, expresidente del colegio de Abogados del territorio, resultó lesionado.

La policía rodeó el hospital mientras las autoridades sanitarias declararon el estado de emergencia en los hospitales en Quetta para recibir a los heridos.

Imágenes de televisoras locales mostraron al jefe del Comando Sur del Ejército, teniente general Amir Riaz, visitando a varios heridos.

Tras el ataque, el primer ministro Nawaz Sharif condenó el nuevo acto de violencia y llamó a las fuerzas de seguridad a capturar a los culpables del segundo ataque más mortífero en Pakistán en lo que va de año, tras el atentado suicida en un parque lleno de mujeres y niños que dejó 75 víctimas mortales en la ciudad de Lahore.

Aunque hasta el momento ninguna organización se adjudicó la autoría, en la zona actúan diversos grupos extremistas como los talibanes y formaciones separatistas baluchis, que reclaman la independencia del territorio.

En junio tres personas murieron y 28 más resultaron heridas, entre ellos mujeres y niños, al explotar una bomba frente a un mercado en Quetta.

A principios de enero, el grupo radical Tehreek-e-Taliban Pakistan asumió la responsabilidad del atentado suicida cometido cerca de un centro de vacunación contra la poliomielitis en esa metrópoli, que causó 15 muertos, la mayoría policías.

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