En su columna dominical el analista resalta que esa estrategia ha sido aplicada por Washignton a Chile, Cuba y Nicaragua para intentar hacer retroceder los procesos de liberación nacional emprendidos.

El periodista Eleazar Díaz Rangel, una de las figuras más respetadas en la prensa nacional, aseguró ayer en su columna de opinión publicada en el diario Últimas Noticias que el país enfrenta en este momento un boicot financiero internacional orquestado desde Estados Unidos con la finalidad de derrocar al Gobierno que encabeza el presidente obrero Nicolás Maduro.

“Gradualmente se van conociendo las diversas expresiones de la agresión contra Venezuela desde Washington. En su época, el presidente Chávez denunció cómo se había prohibido suministrar a Venezuela equipos de repuestos a los aviones F-16, pese a que el contrato suscrito obligaba a esa fábrica de aviones a reemplazar los equipos o piezas en desuso. Era un descarado boicot. Fue uno de los motivos que llevó al Gobierno a negociar con Rusia los aviones Sukhoi, superiores a los F-16”, alerta al inicio de su reflexión.

“Esa prohibición se hizo extensiva a Brasil, entonces gobernado por Lula y donde Venezuela adquiría aviones de transporte en cuya fabricación usaban tecnología estadounidense. Hubo que deshacer esas negociaciones. Varios de los F-16 quedaron inoperativos y seguramente fueron canibalizados. Entonces se miró hacia China y otros países. Limitaciones similares existen respecto a unidades de la Armada, y seguramente respecto a otras tecnologías en unidades de defensa antiaérea, etc.”, recordó Díaz Rangel.

El periodista se refiere a recientes declaraciones del dirigente del Partido Socialista Unido de Venezuela Jorge Rodríguez en las que señala que “el mercado internacional no nos ha dado opción… el problema es político, porque creen que si nos ahorcan económicamente, lo arrodillan y renuncia (Maduro) y desaparece el chavismo”.

Al respecto, Díaz Rangel manifestó: “Como ven, allá en Washington piensan igual que la oposición local (o al revés), que Maduro está contra las cuerdas, que lo tienen acorralado, que si favorecen el diálogo (aquí) o acceden al préstamo (allá) es ayudar a que se salve, a que tome un segundo aliento, como esos boxeadores que están por caer”.

“Esa política de EEUU no es nada nueva. Se la aplicaron a (Salvador) Allende”, enfatiza Díaz Rangel al tiempo que transcribe notas de un párrafo escrito por el exdictador chileno Augusto Pinochet que explica cómo se usó esta técnica en su país para aniquilar al entonces gobierno socialista: “Libres de obstrucciones estadounidenses, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo volvieron a poner en marcha sus programas de préstamos para Chile. Mientras entre 1971 y 1973 el BID prestó a Chile un total de 11,6 millones de dólares, durante los tres primeros años del gobierno de Pinochet esa cifra ascendió a 237,8 millones de dólares. El Banco Mundial, que no había concedido préstamo alguno al gobierno de Allende, autorizó entre 1974 y 1976 créditos por valor de 66,5 millones de dólares”.

“Esa política de severas restricciones para préstamos a Chile se había aplicado antes contra Cuba y después contra Nicaragua. De manera que lo que hacen ahora contra Venezuela no es ninguna novedad y persiguen el mismo objetivo: debilitar financieramente el Gobierno de Maduro, persuadidos de contribuir a precipitar su salida”, prosigue.

Como se sabe, el pasado 11 de julio el presidente Nicolás Maduro, tras informar que el Citibank había notificado el cierre de la cuenta que utiliza el Banco Central de Venezuela (BCV) para sus pagos internacionales, denunció el boicot financiero internacional contra el Gobierno Bolivariano.

“El Citibank, sin aviso y sin protesta, dice que en 30 días le va a cerrar la cuenta al Banco Central y al Banco de Venezuela. Bloqueo financiero se llama eso”, expresó el Mandatario en cadena de radio y televisión.

En esa ocasión, el Mandatario aseguró que el Estado venezolano paga a tiempo todas sus cuentas; sin embargo, las calificadoras de riesgo tergiversan la información para impedir el acceso del país a la solicitud de financiamiento internacional. El presidente Maduro se refirió a este hecho como una inquisición económica y financiera contra Venezuela impulsada por la actual administración de Barack Obama .

¿HASTA DÓNDE LLEGARÁ LA AN?

Díaz Rangel en otro orden ideas se refiere a la actitud de la actual directiva de la Asamblea Nacional (AN), que persiste en intentar violentar la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela desconociendo las sentencias del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).

“¿Hasta dónde llegará la mayoría de la Asamblea Nacional? Pese a la expresa sentencia de la Sala Constitucional, incorporó a aspirantes a diputados por Amazonas, en abierto desacato de la decisiones de esa sala, por lo demás, inapelables. Diputados de la minoría, encabezados por Héctor Rodríguez, introdujeron acusación en las salas Constitucional y Electoral del TSJ para solicitar la nulidad de esa sesión donde los incorporaron y de todas las decisiones que en el futuro tomen dentro de esa ilegalidad. ¿Seguirán sesionando y decidiendo en esas condiciones? ¿Hasta dónde desafiarán al TSJ?”, se pregunta el analista.

T/Redacción CO
F/Agencias