Buenos Aires, 16 jul (PL) Los problemas siguen hoy agobiando al presidente argentino, Mauricio Macri, desde una protesta nacional contra su política tarifaria, una economía recesiva, la inflación que genera más malestar y ahora complicaciones con sus declaraciones juradas.


Argentina cerrará el año con 47% de inflación, augura economista
El juez federal Sebastián Casanello solicitó el viernes que la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) le informe sobre las presuntas inconsistencias detectadas tras comparar las declaraciones juradas que Macri presentó cuando era candidato y todavía jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.


A fin de junio, el magistrado pidió al gobierno porteño y a la Oficina Anticorrupción, que encabeza la exdiputada y aliada del Presidente, Laura Alonso, un estudio comparativo de los informes de patrimonio que presentó Macri de 2013 a 2015.


Ambas peticiones se enmarcan en la causa en la que Macri está está imputado por no haber informado su participación en las empresas offshore Fleg Trading LTD y Kagemusha SA.


Uno de los elementos más llamativos es que desde que dejó la Gobernación de la capital en diciembre a ahora el patrimonio del mandatario, según sus propias declaraciones, subió de 52 millones 296 mil pesos (tres millones 486 mil 420 dólares) a 110 millones 278 mil 680 pesos (siete millones 352 mil dólares).


Otro dolor de cabeza para el jefe hoy de la Casa Rosada es el revuelo que generó su política tarifaria con drásticos aumentos de hasta dos mil 200 por ciento en el gas, de 700 por ciento en la electricidad y de 350 y más en el agua.


En gira por Estados Unidos la semana pasada dijo a un canal norteamericano que «increíblemente los argentinos entendieron el necesario incremento de las tarifas», sin embargo al mismo tiempo que hablaba la Cámara Federal de La Plata suspendía el tarifazo en todo el país.


Después que otros tribunales en diversas provincias fallaron también por suspender esas tarifas, el Ejecutivo dio marcha atrás y fijó el aumento en 400 por ciento para la población y de 500 a 600 para los comercios.


Además apeló a la Corte Suprema de Justicia e incluso presentó una demanda contra el veredicto de la instancia de La Plata.


Aun así la gente salió en masa a protestar en el primer gran cacerolazo contra Macri la noche del jueves, y, por demás, la Cámara Federal de La Plata ratificó el viernes su decisión contra los tarifazos.


Como si fuera poco, una manifestación de taxistas rodeó la tarde del viernes de autos a la Quinta de Olivos, la residencia presidencial, en reclamo de un subsidio para afrontar el alza del gas comprimido y que saquen a UBER de circulación que le está robando el mercado.


La inflación no da señales de nivelarse, sigue subiendo y en junio fue del 3,1 por ciento, según las propias estadísticas del Gobierno, para un acumulado interanual de 44 por ciento, y el economista Arnaldo Bocco augura que llegara a 47 por ciento a fin de año.


Las prometidas inversiones no acaban de llegar, solo hay anuncios, mientras algunas instituciones crediticias internacionales si conceden préstamos, lo que sumado a la venta de bonos de deuda, aumentó en más de 27 mil millones de dolares en lo va de año el endeudamiento exterior del país.


Y la economía, a juzgar por las caídas en casi todos los rubros productivos, no levanta cabeza, y algunos economistas que se contraerá este año 1 por ciento, mientras otros vaticinan una caída del PIB de dos puntos porcentuales.


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