Por: Martin Berger
Como ha sido repetidamente señalado por analistas norteamericanos, los políticos y periodistas estadounidenses están trabajando juntos para ocultar los crímenes y los «horrores» cometidos a sus conciudadanos. Por lo tanto, no es fácil encontrar cualquier confirmación en relación a tales «horrores» impuestos por Washington a lo largo del globo «en el nombre del bien superior para los norteamericanos».


La élite política estadounidense aprendió de tal forma de la experiencia de transmitir eventos en la Guerra de Vietnam que tiene que disfrazar cualquier hecho incómodo ante la vista del público estadounidense. A partir de ese momento, la transmisón de los «horrores» fue estrictamente prohibido por los Estados Unidos, por lo tanto los medios no tienen la oportunidad de hacer pública la verdadera naturaleza de las masacres sangrientas perpetradas por norteamericanos en varias guerras. Incluso las imágenes de los cuerpos de los soldados caídos que devuelven a casa del exterior están estrictamente prohibidas dentro del espacio mediático.


Sin embargo, el hecho de que la CIA y la Casa Blanca son los principales instigadores de estas guerras y de estos «horrores» en todo el mundo ha sido cubierto en miles de artículos en varios países y en distintos medios. Más aún, la comunidad internacional ha urgido a numerosas organizaciones no gubernamentales para que inicien una investigación internacional sobre las acciones de Washington y la CIA junto a la trama que permite que políticos corruptos obtengan ganancias de los numerosos «programas de entrenamiento de fuerzas de oposición» a expensas de los impuestos de los norteamericanos.


Al mismo tiempo, aquellos políticos norteamericanos de la elite que ya se corrompieron están convencidos de que no serán juzgados por sus actos, por lo tanto han asumido que pueden continuar atacando a otros países con toda seguridad, con el objeto de acumular incluso más riqueza, creando así una atmósfera de inestabilidad en todo el mundo.


El hecho fue confirmado una vez más por The New York Times, que reportó que el armamento suministrado por los Estados Unidos a Arabia Saudita y Jordania, donde los militantes de la llamada «oposición siria» están siendo entrenados, ha sido sistemáticamente robado y vendido en el mercado negro. El número exacto de armas robadas no ha sido mencionado, pero el diario lo describe como un flujo, lo que sugiere que el número es considerable.


Como ha sido repetidamente señalado por analistas norteamericanos, los políticos y periodistas estadounidenses están trabajando juntos para ocultar los crímenes y los «horrores» cometidos a sus conciudadanos. Por lo tanto, no es fácil encontrar cualquier confirmación en relación a tales «horrores» impuestos por Washington a lo largo del globo «en el nombre del bien superior para los norteamericanos».


La élite política estadounidense aprendió de tal forma de la experiencia de transmitir eventos en la Guerra de Vietnam que tiene que disfrazar cualquier hecho incómodo ante la vista del público estadounidense. A partir de ese momento, la transmisón de los «horrores» fue estrictamente prohibido por los Estados Unidos, por lo tanto los medios no tienen la oportunidad de hacer pública la verdadera naturaleza de las masacres sangrientas perpetradas por norteamericanos en varias guerras. Incluso las imágenes de los cuerpos de los soldados caídos que devuelven a casa del exterior están estrictamente prohibidas dentro del espacio mediático.


Sin embargo, el hecho de que la CIA y la Casa Blanca son los principales instigadores de estas guerras y de estos «horrores» en todo el mundo ha sido cubierto en miles de artículos en varios países y en distintos medios. Más aún, la comunidad internacional ha urgido a numerosas organizaciones no gubernamentales para que inicien una investigación internacional sobre las acciones de Washington y la CIA junto a la trama que permite que políticos corruptos obtengan ganancias de los numerosos «programas de entrenamiento de fuerzas de oposición» a expensas de los impuestos de los norteamericanos.


Al mismo tiempo, aquellos políticos norteamericanos de la elite que ya se corrompieron están convencidos de que no serán juzgados por sus actos, por lo tanto han asumido que pueden continuar atacando a otros países con toda seguridad, con el objeto de acumular incluso más riqueza, creando así una atmósfera de inestabilidad en todo el mundo.


El hecho fue confirmado una vez más por The New York Times, que reportó que el armamento suministrado por los Estados Unidos a Arabia Saudita y Jordania, donde los militantes de la llamada «oposición siria» están siendo entrenados, ha sido sistemáticamente robado y vendido en el mercado negro. El número exacto de armas robadas no ha sido mencionado, pero el diario lo describe como un flujo, lo que sugiere que el número es considerable.

Martin Berger es un periodista e investiador freelance basado en la República Checa. Publicado en New Eastern Outlook, la traducción para Misión Verdad la realizó Diego Sequera.

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