Islamabad, 20 ago (PL) Aviones teledirigidos estadounidenses martillaron este fin de semana zonas tribales del norte de Pakistán y la provincia de Punjab, en medio de la celebración del festival Eid al-Fitr, que pone fin al mes sagrado del Ramadán.

Medios de prensa locales reportan hoy que entre sábado y domingo los drones norteamericanos ejecutaron tres ataques y mataron a 13 personas, a despecho de las constantes exigencias del gobierno de que cesen esas agresiones por considerarlas lesivas a la soberanía nacional.

El sábado, aparatos no tripulados sobrevolaron la sureña provincia de Punjab y uno de ellos descargó sus misiles sobre un supuesto escondite talibán. Seis personas resultaron muertas y dos, heridas.

En la madrugada del domingo, otro avión-robot bombardeó en Waziristán del Norte un local donde presuntamente estaban reunidos un grupo de rebeldes y mató a cinco, mientras dos recibieron heridas.

Poco más tarde, en un punto cercano al anterior, la operación se repitió, con un saldo de dos muertos y otros tantos heridos.

Según testigos, esas y otras zonas del país fueron sobrevoladas con particular frecuencia por los letales artefactos.

Los drones estadounidenses se tomaron un receso a partir del 26 de noviembre del año pasado, cuando aeronaves de la OTAN masacraron a 24 soldados pakistaníes que custodiaban la frontera con Afganistán.

Pero volvieron a la carga el 11 de enero y en lo que va de año los ataques suman unos 40, con una cosecha mortal de alrededor de 200 muertos, en tanto los heridos suman decenas.

Pese a las protestas del gobierno y de organizaciones políticas, sociales y religiosas de Pakistán, la división de la Agencia Central de Inteligencia a cargo del programa drones ha continuado la escalada contra supuestos objetivos rebeldes, sobre todo en las regiones tribales fronterizas con Afganistán.

Aunque los pretendidos objetivos de los artefactos teledirigidos son los talibanes activos en ese territorio, con harta frecuencia gente inocente es «víctima errónea» de sus misiles, lo que genera en la población un natural sentimiento antiestadounidense.

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