Mironov, ¿un exsenador ruso a la presidencia?
Por: Antonio Rondón García

Moscú, 3 mar (PL) Tras el sorprendente ascenso de su partido Rusia Justa (RJ) en los comicios parlamentarios, Serguei Mironov apareció al iniciarse la carrera presidencial como un político de perspectivas, pero la campaña electoral introdujo elementos poco favorables para él.

Mironov debió renunciar a la jefatura del Consejo de la Federación (Senado ruso) en mayo pasado, para luego convertirse en el jefe de la bancada del RJ en la Duma (Cámara baja), tras las elecciones del 4 de diciembre último, cuando su partido alcanzó 13,24 puntos y 64 escaños.

Tales resultados, que doblaron el número de bancas de la referida formación socialdemócrata, parecían darle un buen comienzo a la campaña electoral para la presidencia de Mironov, quien presentó un programa con propuestas muy moderadas y con acento social.

De los cinco candidatos para presentarse mañana en las elecciones presidenciales, el primer ministro ruso, Vladimir Putin, es el candidato con posibilidades reales de vencer y eso lo reconocen tácitamente los otros cuatro aspirantes, incluido Mironov.

Pero estamos en una campaña electoral y la tarea de los candidatos es tratar de demostrar que pueden ser los ganadores y, sobre todo, las acciones que pondrían en práctica al llegar al Kremlin.

En el caso de Mironov, una de las propuestas más polémicas fue publicar una listado de los posibles candidatos de un gobierno de unidad nacional, formado por especialistas, sin importar la procedencia política.

Así, el líder socialdemócrata propuso puestos para miembros del Partido Comunista de la Federación Rusa, del gobernante partido Rusia Unida o de otras formaciones políticas, aunque reconoció que al hacerlo debía consultar aún con quienes proponía para tales cargos.

Mironov también fue el único candidato que se presentó personalmente a la firma de un acuerdo entre todas las partes de la campaña electoral para garantizar la celebración de comicios limpios y de reconocer la legitimidad de los resultados.

El arreglo quedó suspendido por las diferencias sobre su texto.

La avenencia se consideraba necesaria, en medio de las intenciones de la oposición fuera de la Duma de organizar prolongadas protestas para desconocer cualesquiera que sean los resultados (aunque todos se imaginan cual será), al día siguiente de la justa en las urnas.

Lo cierto es que Mironov es visto por muchos como una persona que podría llevar un mensaje sincero a los votantes, pero en la campaña electoral juegan diversos factores, incluidos los financieros.

A partir de febrero pasado, el expresidente del Senado ruso quedó relegado a la última posición, superado por el magnate y candidato independiente Mijail Projorov, quien parece haber empleado algo de su fortuna de 18 mil millones de dólares para fortalecer su apoyo.

Uno de los puntos principales del programa de Mironov es el paso al pago del salario por hora, es decir, normar un mínimo nacional de salario por hora para todos los trabajadores.

De igual forma, aboga por introducir un pago impositivo escalonado, una medida que, afirma, respalda el 54 por ciento de la población.

El dirigente del RJ sugiere, además, realizar elecciones generales de los jueces, regresar al plan quinquenal económico, permitir el empleo de recursos naturales solo por personas residentes en Rusia y 20 por ciento de impuesto al retiro de capital fuera de este país.

Asimismo, Mironov aboga por el pago de los impuestos por parte de las empresas en el lugar donde fabrican sus productos.

En el bloque político, el dirigente socialdemócrata propone limitar a solo dos los mandatos para la Presidencia, dar a la Duma la posibilidad de proponer y aprobar de forma independiente al gobierno, así como emplazar la mayoría de los ministerios fuera de la capital.

Mironov considera necesario regresar a la boleta electoral el punto del «voto contra todos», crear un ministerio para Asuntos de Veteranos y mantener a la Comunidad de Estados Independientes como una prioridad de la política exterior rusa.

En el bloque social de su programa, para lo cual se analizaron unas 400 mil propuestas en todo el país, Mironov llama a emplear, como medida temporal, parte de los gastos militares para fines sociales, aunque sin reducir el salario de los uniformados.

Asimismo, desea introducir un pago familiar a uno de los conyugues que se dedique a criar tres o más hijos, frenar el cierre de escuelas en el campo y elegir la dirección de la Radio y Televisión estatal en la Asamblea Federal (bicameral).

Otra propuesta sería crear un solo órgano de investigación que reúna los departamentos afines del Ministerio del Interior, la Fiscalía General, los servicios de seguridad y de lucha contra el narcotráfico.

Sin embargo, el electorado muchas veces atiende menos a los programas que a las especificidades personales y actuación de los candidatos y en el caso de Mironov las encuestas lo benefician poco.

De acuerdo con sondeos del Centro-Levada, el Fondo de Opinión Pública y del Centro Ruso de Estudios de la Opinión Pública, el exjefe del Consejo de la Federación cuenta con un respaldo popular que oscila entre 4,3 y cinco por ciento.

Muchos analistas consideran aquí que el líder socialdemócrata, quien se estrena en los comicios presidenciales, deberá aún fortalecer posiciones de su partido en la Duma para contar con aspiraciones mayores en próximas disputas por la jefatura del Kremlin.

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