Dirigencia de ONU arrecia ofensiva contra gobierno sirio
Por: Victor M. Carriba

Naciones Unidas, 3 mar (PL) La dirigencia de Naciones Unidas arreció esta semana su cruda ofensiva político-diplomática contra Siria, a través de sucesivas reuniones, debates y pronunciamientos enfocados todos sobre la crisis en ese país.

El tema fue debatido durante los últimos 15 días por la Asamblea General, el Consejo de Seguridad, el Consejo de Derechos Humanos y otros foros auspiciados por la organización mundial, sin importar el asunto de la agenda oficial.

Además fue el denominador común en cada intervención pública y privada del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien ayer lanzó una nueva acusación contra las autoridades sirias por «la brutal supresión de sus ciudadanos».

Solo apoyado en lo que denominó informes espeluznantes y sin precisar fuentes, el responsable de Naciones Unidas dijo a la Asamblea General que las fuerzas del gobierno sirio «están ejecutando, encarcelando y torturando a personas en la destrozada ciudad de Homs».

La ofensiva de Ban Ki-moon contra Damasco es secundada por la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, quien también esgrimió en Ginebra «reportes creíbles» sobre «ejecuciones sumarias» perpetradas por las fuerzas gubernamentales.

Sobre esa arremetida de las más altas esferas de la organización mundial, el embajador sirio en la ONU, Bashar Jaafari, denunció ayer la celebración de intempestivas reuniones sobre Siria, bajo diferentes títulos.

Dijo que esa práctica coloca el análisis del conflicto sirio lo mismo dentro de una discusión sobre la situación en el Medio Oriente que en otra relacionada con la prevención de conflictos o en la agenda del Consejo de Derechos Humanos.

Jaafari consideró que esa actuación empeora la situación en Siria y calificó de feroz la forma en que Ban Ki-moon se refiere a su país, con «un lenguaje que se acerca a los límites de la difamación del gobierno de un Estado fundador de Naciones Unidas».

Dijo que todo lo expuesto por el titular de la ONU tiene por base «meros reportes y opiniones elaboradas por la oposición siria radicada en el extranjero en capitales de países que no solo trabajan por un cambio de régimen en Siria, sino por cambiar al propio Estado».

Y opinó que esa actitud del secretario general contradice la tarea asignada a una personalidad como el ghanés Kofi Annan para realizar «un esfuerzo, en cooperación con el gobierno sirio, por el cese de los trágicos acontecimientos».

El embajador desmintió que Damasco haya rechazado la visita de la subsecretaria general a cargo de la Ayuda Humanitaria, Valerie Amos, para evaluar la situación existente en esa materia en Siria.

De dónde sacaron esa conclusión incorrecta, en base a la cual el Consejo de Seguridad adoptó una declaración que asume por completo esa errónea versión, preguntó el diplomático.

Y afirmó que «el objetivo de todas las presiones contra Siria es claramente político y se corresponde con las agendas de algunos países autoproclamados enemigos de Siria, como gobierno y pueblo».

Finalmente, pidió a la comunidad internacional que ayude a «detener el derramamiento de sangre, cesando la instigación mediática, previniendo el contrabando de armas hacia Siria y estimulando a los miembros extremistas de la oposición extranjera a un diálogo real con el gobierno».

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