El País de Comiquita
Imposturas culturales (o el Horno de Eveling)

Por: Héctor Acosta Martínez

Uno puede entender perfectamente lo que le ocurre a algunas misses cuando en medio de un concurso donde se supone que lo más importante es la belleza, le vienen con preguntas tipo concha e´mango, lo que las hace cometer tremendos dislates ¿o mejor disparates? con sus no muy pensadas respuestas.

Hace varias décadas que una miss respondió que la música que más le gustaba era la de Shakespeare, y hubo otra que afirmó que “el amor libre me es inclusive”, tal vez queriendo decir que ese tema le daba lomo.Otra historia sería la de aquella que dijo que su comida preferida era ropa vieja, lo que causó desconcierto en una población cuya mayoría desconocía el plato a base de carne mechada que lleva ese nombre. Así como estos, hay muchísimos casos más que de tener tiempo irán saliendo a lo largo de esta crónica. A propósito, no sé si les he contado que yo tenía una novia en la universidad que distaba mucho de ser una miss, y una vez se puso bravísima conmigo porque, leyendo el periódico le comentaba que en Maturín pondrían en escena la obra de teatro La Muerte de García Lorca, ella sólo atinó a escuchar esta última parte, diciéndome asombrada:

– Queeeé? Se murió García Lorca?

Cuando se dio cuenta de mi cara de sorpresa quiso arreglar la cosa, pero qué va, la metió más adentro al decirme:– De qué te asombras? si yo esta semana no he tenido tiempo de leer la prensa, con tantos exámenes.

Era cierto, pero no solo no había tenido tiempo durante esa semana, sino tampoco durante los últimos cuarenta años que tenía Lorca de muerto.

Lo que sí resulta incomprensible es que políticos, cuya función principal es decir embustes verdaderos, utilizando para ello verdades falsas, cometan iguales o peores imprudencias que las mises, unas veces por ser totalmente ignorantes y otras por caminar demasiado apurados.L
a alcaldesa de Maracaibo y seria aspirante a la Gobernación del Zulia, una vez el actual se convierta en el abanderado de la oposición, tuvo una distracción verbal del mismo tipo que le ocurrió a la Miss South Carolina 2007 en la mismísima tierra del desarrollo y del american dream. Esta señorita al ser interrogada acerca de la dificultad que tiene un quinto de los norteamericanos para ubicar en el mapa a su país, respondió con mucha seguridad:

– Personalmente creo que los americanos de EEUU no son capaces de hacerlo porque ,, eh .. algunas personas por ahí, en nuestra nación, no tienen mapas …!

Mapa precisamente fue lo que faltó estudiar a la Abogado zuliana Eveling Trejo de Rosales, quien en casi todo parece más una Miss que una política, cuando trató de calmar a la gente que estaba preocupada porque en el Caribe se estaba formando un tsunami. Ella los apaciguaría:

– No se preocupen, que eso del tsunami es en el (mar) Caribe y nosotros estamos en el Atlántico, perdón en el Pacífico, no, no, no, en el Atlántico.

Más tarde explicaría tras bastidores la señora Rosales que el Presidente Chávez tiene la culpa de ello, ya que él la confundió con eso de que Venezuela limita por el norte con EEUU. Sin embargo, Mrs. Rosales no ha parado en buscarle una explicación al asunto, así que aprovechó el lanzamiento de su compatriota Pablo Pérez para intentar justificar su desatino; de tal manera que ante la insistencia de un periodista que la increpaba y obligaba a responder sobre las causas que pudieron haber originado la ya famosa impostura cultural, respondió, encogiéndose de hombros:

– Lo que pasa es que yo soy discípula de Manuel. Somos lo que Manuel nos enseñó.

Esta explicación es suficiente para no seguir insistiendo en el tejemaneje
de la declaración, ya que esto era lo que faltaba para concluir, como Manuel Rosales, en que “no se le puede pedir peras al horno” (Rosales dixit).

Por cierto, de ultramar nos llega una culturalia de la, precisamente, Ministra de Cultura de España, la Dra. Carmen Calvo, quien montó en cólera con un congresista gallego quien se refirió a ella utilizando la expresión latina “Calvo dixit” (“lo dijo Calvo”), ya que pensó que le estaba poniendo un apodo. La doctora matizó su desagrado diciéndole:

– Señoría, usted para mí nunca será Van-Halen «Dixi» ni «Pixi»; será su señoría, el senador Van-Halen, precisamente porque estamos en una Cámara de representación democrática en nuestro país, precisamente porque estamos en el Senado. Y desde ahora le adelanto que ese modelo de intervención, con alusiones pretendidamente ingeniosas acerca de las personas, en este caso de mi persona, si quiere, se las puede ahorrar …
Sorprendente, no?
Pero volviendo a nuestro continente, el desconcierto que se operó en la mente de la alcaldesa marabina, ya la sufrió quien una vez fue Miss Chiriquí, Panamá 2008, la que al ser consultada acerca de Confucio expresó que:

– Confucio fue un chino, japonés que inventó la confusión.

Esto lo que demuestra es que es humano confundir China con Japón, ambos están llenos de chinitos; del mismo modo pero en sentido contrario (Miss Antioquia dixit) en que lo es confundir el Atlántico con el Pacífico, total que la burgomaestre no estudió Geografía con la profesora Panchita Colmenares en el Pedagógico de Maturín, sino Derecho en una universidad privada de la capital del Zulia, de donde salen a hacer doctorados para la tierra de Carmen Calvo, ahora que nos ha dado por descubrir lo fino que se vive en la tierra de nuestros descubridores.

Pero lo que sí es seguro, aseguran los analistas más suspicaces, aquellos que siguieron a Rosales en no creer en cantos de ballena, es que a ese horno (al de Eveling) tampoco se le puede estar pidiendo peras, es más …!