Obama sostiene que hay solución para eventual default pero poco tiempo para alcanzarla

TeleSUR
El presidente de Estados Unidos (EE.UU.), Barack Obama, sostuvo este sábado una reunión de emergencia con líderes demócratas en la que enfatizó que “hay una cantidad de formas de salir de este lío. Pero queda muy poco tiempo”, en referencia a la posibilidad de que el país entre en cesación de pagos.

 Para evitar lo que se considera una nueva crisis financiera mundial, el mandatario insistió en el logro de un acuerdo bipartidista.

“Hay múltiples formas de resolver este problema. El Congreso debe encontrar puntos en común sobre un plan que logre conseguir el apoyo de ambos partidos en la Cámara. Y debe ser un plan que yo pueda firmar antes del martes”, la fecha límite para evitar el cese de pagos, subrayó Obama.

Si antes del 2 de agosto no se envía a la Casa Blanca un proyecto de ley para elevar el límite máximo de endeudamiento, la primera economía del mundo perderá su capacidad de endeudarse y correrá el riesgo de un catastrófico cese de pagos.

“Estamos ante un duro acuerdo sobre cuánto gasto necesitamos cortar para reducir nuestro déficit”, señaló. “Estamos de acuerdo con un proceso para encarar una reforma fiscal y una reforma de la ayuda social. Hay muchas salidas para este problema. Pero hay muy poco tiempo”, repitió.

De no lograrse aumentar este límite legal de endeudamiento antes de ese plazo, el gobierno estadounidense agotará sus reservas de dinero y no podrá pagar sus cuentas, explican analistas.

El Congreso de Estados Unidos estará reunido durante todo el fin de semana para tratar de alcanzar un acuerdo de última hora que eleve el techo de la deuda.

Por su parte, el presidente de EE.UU., Barack Obama, perdió más de 36 mil seguidores en Twitter en un día, después de que su equipo de campaña utilizara su cuenta en la red social para pedir más presión a los republicanos sobre el tema financiero.

La economía de EE.UU. se halla ante un eventual colapso y un posible del derrumbamiento del dólar, por el agotamiento de la capacidad de endeudamiento que posee el país, cuando se acerca el 2 de agosto, fecha en la que el Congreso del país debe decidir entre una cesación de pagos o una extensión de su deuda.

Los desacuerdos en el Congreso de EE.UU. para aumentar el nivel de deuda genera un grave riesgo que la clase dirigente estadounidense y el mundo intentará evitar, pues el hundimiento de los mercados del país contagiaría de manera automática al resto de las Bolsas.

Desde distinto sectores sociales del EE.UU. y el mundo se rechaza que la principal potencia del mundo, llegue a suspender pagos si finalmente republicanos y demócratas no acuerdan incrementar el techo de deuda.

De ocurrir lo que muchos temen, la cesación de pagos, el escenario sería una antesala a otra Gran Depresión, según analistas económicos. El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, lo ha calificado de un default de autolesión con desenlaces desastrosos.,

“Predecir el impacto es muy complicado. Teóricamente causaría un desplome de los precios de los bonos en EE.UU. -y como consecuencia fuertes subidas de los tipos de interés-, una depreciación salvaje del dólar, la huida del dinero a las monedas refugio, un encarecimiento brutal del precio del petróleo y el hundimiento de los emergentes ligados al dólar”, consideró Lorenzo Dávila, jefe de investigación del IEB.

El secretario del Tesoro de EE.UU., Tim Geithner, ya ha advertido que una suspensión de pagos, reducirá notablemente el crecimiento del país y aumentará aún más el desempleo. Por su parte, el presidente Barack Obama ha querido ser incluso más claro al avisar que un default equivaldría a una subida de impuestos para todos los americanos por el incremento de los costes de financiación en tarjetas de crédito, préstamos o hipotecas.

Los optimistas esperan algún parche en el que no se descartan extensiones de los créditos, una línea de crédito de la Reserva Federal o el retraso en otros pagos como los de la Seguridad Social.

teleSUR – Afp – Efe – cincodias/ ld