LA VINO TINTO CUMPLIÓ CON LA PATRIA

Por: Gaspar Velásquez Morillo

Cuántas lecciones nos brindaron los integrantes de la vino tinto. Lo decimos pausado pero con humano y sensible orgullo tricolor.

Estamos saliendo del oscuro cuarto al que nos confinaron quienes aquí entregaron nuestra soberanía y estamos labrando un nuevo camino para sembrar y cosechar nuestros propios sueños porque no renunciaremos a soñar y acariciar la esperanza de un país donde además de las riquezas naturales seamos conocidos por la dimensión humana y que alentamos la unión fraterna de los pueblos porque somos un pueblo que decidió romper las amarras de un pasado oprobioso, nefasto y porque vemos el deporte como un cemento espiritual para unir a nuestros pueblos.

Cuántos días, cuántas horas vivimos en vilo. Ver a esos jóvenes desplegados en el engramado, resteados, verlos gallardos pero humildes, ponderados, sencillos, integrales, cónsonos y conscientes, con la certeza que en la diseñada estrategia de juego, en la disciplina, en la inteligencia y en la gran resistencia física de cada uno daba a pensar si en vez de pulmones tenían dos tanques de oxígeno y piernas de acero pero si algo hay que aplaudir y exaltarlo es la mentalidad de equipo porque al conjugar todos esos factores la resultante fue el supremo esfuerzo y como en juego de conjunto es lo que apreciamos. Pero lo dicho en este párrafo es superficial, puesto que tenemos que desentrañar que nuevos vientos fecundan la mística, la dignidad, la hidalguía de un pueblo, ya hay un desacople del ego para decir y pensar en el regocijo que se le ofrenda a un pueblo, he allí pues, como dar la vida para tener la satisfacción de dar alegría y orgullo patrio y sentir de retorno, el aplauso, el reconocimiento y la admiración.

Ya como pueblo no tenemos complejos de inferioridad, nos tuteamos con el que más…algo tiene que estar pasando en Venezuela que estamos aprendiendo a auto reconocernos, a auto valorarnos, ya no nos quedamos en rezongar, hoy le gritamos al mundo lo que somos, lo que aportamos y lo que nos merecemos.

Ya le decía Simón Bolívar al comisionado norteamericano Irving en 1.818 que la mitad de la población venezolana ha muerto en la búsqueda de nuestra independencia de España y la otra mitad está dispuesta a luchar contra el mundo, si se nos irrespeta!.

Qué no decir de la valentía ejemplar de nuestros indígenas y de nuestros negros cimarrones.

Recordemos al comandante Chávez en las cumbres presidenciales donde ha puesto en su verdadero lugar a las arrogantes y maniobreras administraciones norteamericanas, también cuando ha develado la razón de ser del Imperio mundial con EE.UU. a la cabeza con su prepotencia militar, no menos fue realista, certero y gráfico cuando dijo en la propia Naciones Unidas después del discurso del presidente norteamericano, George Bush, y cuando le correspondió su derecho de palabra que el genocida estadounidense había dejado el estrado de oradores con olor azufre.

Si nuestro presidente y que se sepa sin parangón en muchos años con valentía dijo lo que dijo, como es que no vamos a exigir nosotras y nosotros respeto por nuestros conciudadanos, por nuestros compatriotas, por nuestro gentilicio o vamos a seguir permitiendo que pisoteen nuestra dignidad con la complicidad de timoratos federativos.

El pueblo venezolano, me atrevo a decir, exige públicamente el pronunciamiento de los federativos venezolanos del fútbol puesto que tienen que reclamar respeto público y no que quede todo a lo interno de insípidas reuniones de federativos internacionales o en tertulias de amiguetes, no! Si se respetan a si mismo pedirán respeto público sin estridencia pero con firmeza.

En cuanto al retorno de la Vino Tinto a suelo patrio hay que brindarles un apoteósico recibimiento a nuestros héroes del equipo de fútbol que se suma al rosario de nuevas glorias que si tendemos la mirada al pasado puede equivaler como cuando ganamos en Cuba el mundial del béisbol en la década del 40.

Además se recoge el sentimiento nacional que el Ministerio del Poder Popular para el Deporte y el Ministerio del Poder Popular para la Juventud deben condecorar a nuestros jugadores, a todo el equipo técnico y reconocer la labor del Director, Prof. César Faría.

Ya en oportunidad pasada se propuso crear la Orden Domingo León para reconocer la labor de aquellos jóvenes que cualquiera sea el ámbito de desempeño entre otros criterios dejen en alto el gentilicio venezolano.

Vale recordar que Domingo León fue un joven de la barriada del Cementerio – Caracas que a sus 24 años en el año 1964 quedó parapléjico puesto que tuvo el arrojo y la valentía de luchar por sus ideales y que a pesar de ser sometido a prisión en esas condiciones de salud nunca se doblegó, era un titán, Domingo León luchó contra mil adversidades pero en el mes de mayo del presente año Domingo León dejó de existir. Domingo León a lo mejor soñó, antes y después en su silla de rueda, con ver a muchas y muchos niños jugando, siendo libres, de contar con una sociedad justa y amante de la paz y si viviera de seguro se sentiría también muy orgulloso de la Vino Tinto.

Apreciados deportistas y atletas venezolanos y venezolanas, son Uds. los hilvanadores de sueños, Uds. están aportando lo propio para que tengamos una nueva patria, también cada quien tiene que hacer lo propio cualquiera sean la esfera donde se desenvuelva.

Ya nos imaginamos la visita que harán a la Asamblea Nacional en una sesión en su honor por ser gladiadores de la dignidad patria.

Ya también imaginamos que el Vicepresidente Elías Jaua y el Gabinete de Gobierno los recibirá en el Salón Ayacucho del Palacio de Miraflores.

También Uds. se merecen y serán homenajeados por la Orquesta Sinfónica Juvenil en el Teatro Teresa Carreño.

Por último, el Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Exteriores en Comunicado Público dirigidos a gobiernos y pueblos latinoamericanos donde reafirma la hermandad y relación fraterna entre nuestros pueblos, unidad indisoluble que no puede estar a merced de fines comerciales – financieros de las empresas capitalistas y de perversos intereses de segregación poblacional que echan por tierra los esfuerzos de nuestras glorias patrias que nos enseñaron a vernos como un solo pueblo y que en estos nuevos tiempos tenemos que cumplir con algunas asignaturas para vernos sin fronteras físicas ni fronteras espirituales.

Feliz retorno a la patria, enaltecieron Uds. la gloria que merecemos y que tienen ya que reconocerse dentro y afuera que Venezuela está cambiando.

2.10 am.

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