Miedo en el Capitolio: una fórmula peligrosa

Por: Iroel Sánchez

Como en su momento lo fueron la Unión Soviética o el terrorismo, Internet parece ser el nuevo pretexto del Pentágono para reclamar más recursos y justificar la represión dentro del territorio norteamericano. [Y fuera de él, agregaría yo. N. del E.]

Días atrás, en su empeño por desvalorizar la iniciativa de un grupo de jóvenes cubanos que promovían un encuentro a través de la red social twitter, uno de los voceros de la política norteamericana hacia Cuba en Internet acusaba a la Isla de estar entre quienes “siguen considerando la Red como ¨asunto de seguridad nacional¨ o que intentan poner ¨puertas al campo¨ en el ámbito de las nuevas tecnologías.”

Sin embargo, no pasó mucho tiempo para comprobar quiénes son los máximos exponentes de esas concepciones que intentan convertir la web en un campo de batalla y quieren aplicar en ella todas las reglas de la guerra.

Un artículo de The Hill, el periódico del Congreso de Estados Unidos, proclamaba el pasado 14 de julio que el departamento de Defensa de Estados Unidos ha declarado Internet “territorio de guerra”. Como en su momento lo fueron la Unión Soviética o el terrorismo, Internet parece ser el nuevo pretexto del Pentágono para reclamar más recursos y justificar la represión dentro del territorio norteamericano.

Según The Hillicon Valley -blog tecnológico de The Hill- un documento presentado por el Pentágono al Congreso intenta argumentar que “El Departamento y la nación tienen vulnerabilidades en el ciberespacio” y añade que “Nuestra confianza en el ciberespacio presenta un marcado contraste con nuestra insuficiente seguridad cibernética”. Y a continuación, viene la amenaza pura y dura para que le aprueben rápido su plan, al señalar que otras naciones “están trabajando para explotar redes del Departamento de Defensa no clasificadas y clasificadas, y algunos organismos de inteligencia extranjeros ya han adquirido la capacidad de interrumpir los elementos de la infraestructura de información del Departamento de Defensa”, además de que “Por otra parte, los actores no estatales amenazan cada vez más de penetrar y desarticular las redes del Departamento de Defensa y de los sistemas.”

Coincidentemente, el senador y ex candidato republicano a la presidencia, John Mc Cain, reclamó a los congresistas una “comisión especial sobre Ciberseguridad y Fltraciones de Inteligencia Electrónica”, “capaz de redactar una legislación integral de seguridad cibernética con rapidez sin necesidad de trabajar a través de numerosas instancias y en algunos casos, por comités que compiten entre sí por obtener jurisdicción.”. No hay que ser un genio para percatarse del vínculo entre el miedo y las presiones para aprobar rápidamente –y sin los trámites de rigor- el “plan”, como antes ocurrió con la llamada “Ley patriota” a raíz de los atentados a los Torres gemelas.

Según lo revelado por The Hill, el Pentágono quiere “atraer a los mejores talentos vinculados a las nuevas tecnologías” y “se centrará en el establecimiento de programas dinámicos para atraer talento precoz”. Lo que no dice el citado artículo ni tampoco el plan es lo que puede suceder con ese “talento precoz” cuando –como el soldado Bradley Manning- se percate, a diferencia de los congresistas estadounidenses, para qué sirven realmente tantos planes y recursos en la República de Wall Street. (Publicado en CubAhora)Tomado de La Pupila Insomne