Siria prepara diálogo nacional, tras reunión opositora
Por: Ulises Canales

Damasco, 28 jun (PL) La comisión para el diálogo nacional consideró hoy propicio el ambiente para discutir soluciones a la crisis siria, luego que opositores reunidos en esta capital reclamaron cambios políticos, pero ofrecieron alternativas al presidente Bashar Al-Assad.

El vicepresidente de Siria Farouk Al-Shara, jefe de la mencionada comisión mandatada por Al-Assad para aplacar la crisis que sacude al país desde el 15 de marzo, convocó para el 10 de julio una reunión consultiva con vistas a una conferencia de diálogo nacional.

La agencia oficial de noticias SANA precisó que la instancia creada a raíz del reciente discurso del mandatario en la Universidad de Damasco ya tiene establecidas las bases, agenda y mecanismos de las pláticas, que se prevé sean con enfoque incluyente y participativo.

Al-Shara tiene previsto que se incorporen criterios de círculos opositores a partir de consultas con ellos, con intelectuales y personalidades independientes de reconocida autoridad en esta nación árabe para perfilar la actividad de los partidos y cambios legales.

Para los miembros de la comisión gubernamental, “no hay alternativas a la discusión política y a la participación de todos los sirios en la construcción de una sociedad plural y democrática que tome en cuenta las aspiraciones del pueblo”, apuntó su titular.

Pese a que persisten las protestas de activistas en zonas del interior del país, la postura del Ejecutivo sirio se propone capitalizar la postura moderada de unos 200 antigubernamentales que el lunes sostuvieron un encuentro en Damasco.

La reunión de los opositores, entre los que hubo intelectuales, defensores de los derechos humanos y exprisioneros políticos, fue la primera dentro de Siria desde el inicio de las revueltas y sirvió para intercambiar puntos de vista a favor de una mayor apertura democrática.

Según uno de los participantes, pese a las críticas de sectores más radicales reacios a dialogar con los leales a Al-Assad, predominó el llamado a constituir una alternativa creíble al Gobierno y una autoridad que emane del pueblo, idea también defendida por Damasco.

Durante reuniones separadas aquí con legisladores estadounidenses y británicos, el presidente sirio subrayó la importancia de diferenciar entre las demandas legítimas del pueblo, a las que el Estado respondió con varios decretos y leyes, y los grupos armados organizados.

Estos últimos utilizan esas demandas para crear caos y desestabilizar el país, puntualizó el jefe de Estado al explicar la ofensiva del Ejército para restablecer la seguridad y la estabilidad del país, considerada un pilar esencial para el resto de Medio Oriente.

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