Advierten que OTAN usará decisión de CPI para intensificar ataques a Libia
TeleSUR

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) buscarán utilizar la decisión de la Corte Penal Internacional (CPI) sobre el arresto del líder libio, Muammar Al Gaddafi, para justificar una intensificación sobre la agresión militar que actualmente perpetra contra la nación del norte de África.

Así lo señaló en entrevista con teleSUR la experta estadounidense en temas sobre el Medio Oriente, Sara Sloan, quien señaló además que, luego de la decisión de la CPI, hay que esperar a ver si la OTAN y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) actuarán para cumplir el dictamen.

“La Corte Penal Internacional es una organización creada por organismos internacionales; pero es un ente que no tiene capacidad de imponer sus decisiones”, dijo Sloan al recordar que la CPI ha emitido órdenes de arresto en el pasado.

En ese sentido, explicó que es la OTAN “la que apoya cualquier medida o decisión de la CPI, por lo cual está por verse si la OTAN y las Naciones Unidas actuarán a partir de la reciente medida del Tribunal internacional”.

A juicio de Sloan, la OTAN está actuando como “medio propagandístico a fin de brindar apoyo a Estados Unidos y Europa” en su agresión militar contra Libia.

“En estos momentos los informes que vienen desde Libia intentan mostrar que los rebeldes están logrando avances y que se están acercando a Trípoli y las fuerzas de Gadaffi se debilitan a raíz de la intervención de la OTAN, pero no hay evidencia de esto. Está por verse”, acotó.

Dijo que “la OTAN no ha podido crear suficiente apoyo sobre su operación en Libia que le permita garantizar un ‘victoria’ en la nación árabe”.

Señaló que el pedido de arresto contra Gadaffi “es la orientación de poderes mundiales que intentan tomar un orden neocolonial”.

La orden de arresto contra Gaddafi, según Sloan, pone en riesgo una salida pacífica al conflicto en Libia, pues fue considerado por el Gobierno de la nación norteafricana como un acto de injerencia por parte de naciones occidentales.

Protestas antigubernamentales estallaron en Libia en febrero pasado y derivaron en un conflicto armado entre las fuerzas leales a Gaddafi y los rebeldes que demandan su dimisión.

Con el pretexto de proteger a la población civil, el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) autorizó en marzo el embargo sobre el suministro de armas a Libia, una zona de exclusión aérea sobre su territorio y otras medidas que allanaron el camino a la intervención militar de una fuerza multinacional que actúa bajo el mando de la OTAN.

El pasado 1 de junio, la Alianza Atlántica decidió prolongar su operación en Libia por 90 días como mínimo, al tiempo que ha intensificado los bombardeos aéreos para “proteger” a la población civil libia.

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