La droga, no es que ganó la guerra. Pasa que compró conciencias, burócratas mundiales y asesinos de pueblos

Por: Javier Monagas Maita

Es cierto, la producción y comercialización de drogas ha asumido un poder y un protagonismo gigantesco en el mundo capitalista. No es de sorprender, pues el capitalismo consiste en generar y obtener dividendos y riquezas por encima de cualquier circunstancia, valores morales, éticos o humanos.
El hecho que la droga sea utilizado como excusa para hacer la guerra a cualquier país que se contraponga a los intereses del capitalismo, dominado hoy por el sionismo judío y católico implica que más que su combate lo que se quiere es tomar control del negocio. En Colombia, las decisiones de poder, las toman en base a la droga y al interés Norteamericano. Los grandes carteles fueron aniquilados, los que permanecen, es por que se sometieron a la egida de la DEA. Hoy el estado colombiano es rehén del mayor cartel narco terrorista del mundo (DEA) ese cartel muy poderoso, cuenta con el apoyo de organizaciones para policiales y otras de inteligencia tales como la CIA, FBI, MOSSAD, los ejércitos mercenarios legalizados como BLACK WÁTER, entre otros.

Tomado el control de Colombia, sembrada en el corazón del sur la discordia de la perversión narco terrorista, se le hace necesario al imperio ocupar a México de una forma aparentemente sin fuerzas militares organizadas, que hagan el trabajo como en Colombia y que tome a los desprevenidos sin posibilidades de comprensión y de respuestas ante la novedad de invasión con menos resistencia y menor desgaste económico y de personal que una guerra tradicional tipo IRAK o VIETNAM, sin correr el riesgo de una derrota desmoralizante y costosa económicamente como la guerra de Vietnam o la Invasión de Bahía de Cochinos.

Nunca existió ni existirá una guerra contra la droga, eso es contrario a la filosofía del capitalismo (Vean que donde invaden los imperialistas, el narco trafico florece) Lo que se impuso fue una guerra por control de la distribución y comercialización de este veneno, tomando control de esas etapas de la droga, se obtiene la fase más lucrativa y menos riesgosa del negocio. Dentro de esa filosofía, es que se le hace necesario al país de mayor consumo mundial, tomar control del sitio por el cual se hace el tráfico de la mayor cantidad de drogas a sus fronteras. Además como ningún negocio lucrativo es desechable, junto al narco trafico y su consecuente terrorismo, está ligado el tráfico de armas ilegales y no tan ilegales y ¡oh! Casualidad esas armas provienen de la industria de la guerra yanqui. Así se matan a tres tiros de un solo pájaro – inversión intencional – se anexan indirectamente el territorio mexicano, lo someten a los vaivenes de los interese de la economía y cultura Norteamericana, les destrozan su agricultura y le despojan de las riquezas sin oposición alguna. Se evitan las molestias de las guerras mediáticas contrarias y la resistencia interna en masas que generaría una guerra de ocupación formal. Dentro de esa estrategia está el fraude de imponer a Calderón, como continuación de las políticas anti México desarrolladas por Vicente Fox y como cierre del cuadre de la otra imposición fraudulenta de G.W. Bush. De esa misma manera y por iguales intereses, se impone la reelección de Álvaro Uribe en Colombia, el protagonismo de Oscar Arias y la elección de Laura Chinchilla Miranda en Costa Rica, que se tradujo en la aceptación sin oposición alguna a la presencia de las naves de guerras Norteamericanas en sus aguas, so pretexto de la lucha antidroga. Lo que es en realidad el posicionamiento militar yanqui en la región para amedrentar a los países que como Nicaragua, se oponen al narco tráfico y al hegemonismo de EEUU en la región.

No es que el narcotráfico ganó la guerra, es que no ha habido guerra contra el narco tráfico, lo que existe es una guerra para controlar el negocio de la droga. Quienes hoy proponen la legalización de esa miseria destructiva, son voceros pagados del negocio. Si en verdad se hiciera una guerra al narco trafico y su terrorismo asociado, los gobiernos de Estados Unidos serian hoy rehenes de las cárceles, los banqueros y grandes monopolios capitalistas sionistas judíos y católicos, deberían estar encerrados en las catacumbas. En cambio son sus victimas, los inducidos a los vicios, los pobres pendejos consumidores, los que si se pudren en las prisiones del mundo.

La actual situación de violencia y muerte generada en Venezuela hoy, es consecuencia de la misma utilización de la droga, dirigida como arma de guerra, política y de destrucción social contra el estado venezolano y la revolución bolivariana. El objetivo es destruir todo rasgo de dignidad y autoestima popular y de respeto por el prójimo, lo que se quiere es una competencia canibalezca, por ser privilegiados del tráfico de drogas

¿Creen los que hoy hacen política, cálculos y comparsa al narco terrorismo para tomar el poder político y económico en Venezuela, que sus hijos, nietos y hermanos, estarán a salvo de la catástrofe cuando la droga tome control de la sociedad definitivamente? Quien no se plantee ahoya, ya, la batalla contra esa neo colonización vía droga, entonces prepárese para ser mañana un robot servil manipulado por el mercado del consumo de la droga. Cargaran sobre su inconsciencia la destrucción definitiva del futuro de la humanidad. Vuestros hijos serán esclavos, pese a los dineros con los que los puedan comprar a ustedes hoy

Nada de lo que sucede en Venezuela y el mundo hoy, está desvinculado de ese interés. No hay excepciones, solo tontos útiles desechables. Entregar las banderas de la libertad, el socialismo y la justicia social hoy, es prepararse un futuro de neo esclavitud generalizado.

http://colombiadrogas.wordpress.com/

Haz clic para acceder a D_Mejia_P_Restrepo_La_guerra_contra_la_produccion_y_trafico_evaluacion_economica_2009.pdf

http://www.sappiens.com/castellano/articulos.nsf/Solidaridad/Plan_Colombia:_una_farsa_contra_el_narcotr%C3%A1fico/7E97F9F9BD7FC9E241256AB80048B501!opendocument

http://www.alterinfos.org/spip.php?article78