UN DEBATE A LAS MAFIAS DE LA LECHE Y A LA PLUTOCRACI​A
por: Nicolás Ramón Contreras Hernández.

En Colombia, el debate de control político – por la seguridad alimentaria y la decencia- impulsado por el senador Jorge Enrique Robledo del PDA, en compañía de la congresista cordobesa Nohora Burgos del Partido Conservador,
iniciado hoy 31 de mayo de este año 2011 a las 11 am en la Comisión Quinta del senado, presidido por Daira Galvis de Cambio Radical , fue motivado esta vez por un nuevo cartel de la ilegalidad en la comercialización de alimentos, convertida en práctica o ley escrita con la fuerza del billete, lo cual tiene sin lugar a dudas, los sellos del cabildeo y la seguridad inversionista que de ella se nutre desde los gobiernos de Álvaro Uribe, impulsados por Washington, en cualquier país del mundo bajo la USA egida.

El motivo de esta nueva denuncia tiene que ver con las multinacionales de los hipermercados (Carrefour, Casino y la local Olímpica), las cuales según las pruebas aportadas por Robledo, señalan hechos preocupantes, como la comercializando de leche de contrabando, derivados lácteos (lactosueros) ofertados y vendidos como leche entera, lo cual de por sí es grave, no sólo porque el nivel de anemia y desnutrición en los niños llegan a niveles superiores al 25 %, sino porque el ICBF encargado de la merienda infantil de los programas nutricionales, en muchos casos contribuye a favorecer por lo menos, al cartel de las pulverizadoras ilegales, a través de las relaciones politiqueras de la contratocracia…

Más aún, dicha comercialización que se hace en las góndolas de los supermercados como Éxito, Olímpica, Carrefour o Carulla, como “oferta de leche”, oculta un engaño al consumidor, ya que un lactosuero, no tiene los mismos valores nutricionales de la leche, a nivel de calcio y proteínas, en lo cual, mientras la leche entera presenta unos niveles proteicos de 35%, el lactosuero los tiene apenas en un 2% y sin embargo, los precios de venta tienen unos valores en pesos bastantes cercanos entres sí.

Otro ejemplo de esta compleja problemática, se halla en el primer indicio de esta nueva cueva de Rolando, cuando Gilberto Trujillo, diputado del PDA por el Huila durante el año 2009, denuncia que la leche suministrada a los niños de su departamento, en el marco de las políticas de seguridad alimentaria del gobierno nacional, era leche reempacada en pulverizadoras ilegales a las dispuestas por el gobierno nacional en departamentos como Antioquia, Atlántico, Córdoba, Cesar y Valle del Cauca.

Esta denuncia fue llevada al INVIMA – ente encargado de alimentos, bebidas y medicinas como la FDA de USA- quien en marzo del año 2010 actúa, emitiendo las sanciones y cierres correspondientes, que luego son reversadas por el director nacional en diciembre de ese año…!Como en el caso Saludcoop! ¿Pero cómo empezó todo y de dónde salió todo este rollo? ¿De dónde salieron estas normas que establecieron pulverizadoras en ciertas zonas especiales del país, creando restricciones a otras ciudades?

Todo empieza después del año 2006, con el entorno de medidas de la era Uribe que buscaban crear el escenario propicio para los rogados TLC con USA y la UE, en pos de los cuales se tomaron medidas desde el ministerio de – des- “protección social”, tendientes supuestamente a preservar la higiene y la salud de los colombianos, las mismas que se tradujeron en agresiones comerciales contra los pequeños productores, en un país donde por ejemplo, el 65% de los ganaderos son minifundistas y el 50% de las reses se hallan en hatos inferiores a 30 vacas y menores de las 20 hectáreas, según señalaron los citantes durante el debate.

Lo más representativo de esta represión comercial discriminatoria, la representan los llamados “cruderos” o comercializadores de leche cruda, y derivados de ella como los quesos, pequeñas y medianas industrias que en el área cundiboyacense – hoy bajo la ruina de las inundaciones- han sentido el peso de una suerte de inquisición pseudosanitaria por parte del INVIMA, que ha llevado a la quiebra a muchas de estas empresas familiares, según denuncia en su intervención el senador de esa región por el Partido de la U, Milton Rodríguez Sarmiento. Pero no han sido éstos los únicos perseguidos y perjudicados por estas leyes de corte plutocrático, en contra de los colombianos y a favor de las multinacionales del TLC y el entorno de las multinacionales como Casino, Carrefour y los grandes sindicatos lecheros.

Los decretos en beneficio de los más ricos y más poderosos, todos ellos devotos del TLC, también han significado la persecución a los pequeños trapiches paneleros, la prohibición de sacrificar gallinas, cerdos y reses en sitios distintos a frigoríficos y mataderos, con normas y costos imposibles para los pequeños productores del campo, de tal manera que las economías de subsistencia terminaron asfixiadas y enfrentadas a escenarios irónicamente crueles, como las señaladas por otro senador del partido conservador, que en pasadas legislaturas y en la mencionada comisión, también ha impulsado estos debates como, Luís Emilio Sierra Grajales.

Afirmó Sierra Grajales, que este entorno de la globalización en contra de la nación, ha generado exabruptos comerciales como el que hoy, un litro de agua embotellada ($1500 o más) cueste más que 1 litro de leche entera al precio de un crudero ($850) o al precio de compra para mayorista; y que los carteles oligopólicos de la leche, buscando forzar los precios a su favor, llegan al extremo de botar este alimento a los ríos, antes que venderla a precios sociales o donarla a entidades de caridad. Lo más llamativo es que en su respuesta, también el Ministro de Agricultura Juan Camilo Restrepo, llega a una conclusión similar a la de los senadores Robledo y Sierra Grajales:

El TLC – tanto el de USA como el de la UE- fueron mal negociados y dejando el sector agrícola como un comodín, echado a competir con un mercado altamente subsidiado como el europeo, donde se permite el comercio de leche cruda y la producción de queso, bajo ciertas normas mínimas sanitarias, las cuales se piensan aplicar en este gobierno bajo la premisa del “realismo jurídico”, es decir, la lógica y la equidad social mínimas de acuerdo a contextos culturales, sociales y productivos como el nuestro, es decir, acomodando a los pequeños propietarios y creando formas de crédito y asociación que les permita acceder a tecnologías costosas para subsistir.

Tambén llama la atención este detalle, no sólo por el derroche de millones regalados a los potentados en el escándalo de AIS (Agro Ingreso Seguro), también conocido como “agrochanchullo seguro” durante la gestión de Andrés “Uribito” Felipe Arias al frente de la cartera del agro, sino que afirme Juan Camilo Restrepo que, las condiciones del agro aceptadas por Colombia, no las aceptaron los países Centroamericanos en el CAFTA. Este dato, me hace surgir los siguientes interrogantes:

¿Si es tan malo, por qué el gobierno no replantea el negocio de los TLC y se deja de andar brincando en un solo píe como Angelino Garzón, porque lo van a estudiar de nuevo en el USA Congreso? ¿Si estos senadores conservadores, de Cambio Radical y de la U ahora denuncian tan mal negocio y tantos atropellos contra el pueblo que dicen representar, por qué votaron a favor del engendro del TLC? ¿Para qué negociar con un país que está al borde de la quiebra según el mismo Bill Clinton? (Jalife Rahme/La Jornada 2011).

Sin embargo, a pesar de las palabras del Ministro de Agricultura que tuvo que salir en representación del gobierno, porque el actual ministro de desprotección social, Andrés Santa María rara vez se digna asistir a las citaciones para el ejercicio democrático del control político, no dejan de inquietar estas resultados del debate: no se anunciaron medidas sancionatorias contra las empresas y las marcas implicadas en el entuerto como: Alquería, Alpina (Yogo Yogo), Algarra, Ekono, Olímpia, Carrefour, Carulla, Proleche, Agroleche y Pura Leche; tampoco para las principales empacadoras ilegales, como Indulácteos en Cali y Distrilácteos de Bucaramanga, cuando en Santander no hay siquiera autorizada una procesadora.

Se preguntaba el senador Robledo, cómo a pesar de contar con procesadoras, en Atlántico y en departamentos del Caribe cercanos, Éxito y Olímpica en las sucursales de Barranquilla prefirieran apostarle a un proceso de reempaque que en teoría resultaría más costoso, por las erogaciones de empaque y transporte repetitivos. Tal vez, como hipótesis – agregaba el citante- todo se deba a un nuevo cartel del contrabando de leches vencidas, de lactosueros o de contrabando de leche, procedente de países altamente subsidiados.

En el cierre del debate señalaba Juan Camilo Restrepo, un contrabando de alimentos de Ecuador y Venezuela, donde por ejemplo se está dando una triangulación de leches provenientes de Italia. Recordando que los estados fronterizos de la Venezuela Bolivariana están en poder de partidos y gobernadores opositores al PSUV, como Táchira, Zulia y Apure, no se descarta la mano de Fedecámaras, entidad coordinadora del golpe de estado del 2002 y de otras acciones de desestabilización económica como el paro petrolero y otros escándalos derivados de PDVAL, bajo el signo del montaje, con fuerte ayuda mediática del NAZIonal y Globovisión.

Lo más importante y central de este debate, es que deja muchas aristas para reflexionar sobre varias realidades que hoy son hechos tozudos – como diría el senador citante en su lenguaje de litigante popular- y tienen que ver con las siguientes conclusiones que en lo personal me dejan a mí, este y otros debates como el de la salud, el de la gasolina y el del paramilitarismo, en el cual el ex- senador y ex-. PDA, Gustavo Petro denunciaba la existencia de un estado mafioso.

Los hechos revelan que la plutocracia como usurpación de la democracia, a través del modelo de los cabilderos o lobistas, terminan engendrando multiplicidad de ilegalidades convertidas en norma – como afirma el senador Robledo en uno de sus escritos- tal es el caso de los abusos del sector bancario y del sector de las Telecomunicaciones o el de Saludcoop, donde los superintendentes y órganos de control, terminan al servicio de los ofensores y no del ciudadano ofendido…

Eso hace por práctica y definición la mafia, cooptar al estado y suplantarlo en la práctica. Eso pasa en Libia, donde los lobistas de la guerra impusieron una operación “humanitaria” que asesina discriminatoriamente a la población civil que dice proteger, mientras resguarda en calidad de apoyo militar aéreo, a sus esbirros armados hasta los dientes.

O los lobistas de los gobiernos de Bush, Blair y Aznar, que promovieron guerras de invasión en Iraq y Afganistán con mentiras, que una vez descubiertas nunca pasa nada, porque a los capos y a los gánsteres no les pasa nada, total, están por encima o al margen de la ley, salvo que las indignaciones que hoy sacuden a España, las cuales Dios quiera prosperen y los pueblos liberados de la alienación mediática del consumismo, los lleven al banquillo de los acusados y los depositen en el basurero de la historia.

Nicolás Ramón Contreras Hernández.

CC.92.226.628 de Tolú- Sucre. Ciudadano Afroabiayalense Independentista de la Región Caribe en la República de Colombia.

RED INDEPENDENTISTA DEL CARIBE- OBSERVATORIO INDEPENDIENTE DE MEDIOS.

PD. Si el gobierno de Santos quiere ser el gobierno de la “unidad nacional”, debería salir de funcionarios moralmente chocantes como Mauricio Santa María y todas las récuas inservibles de superintendencias. El artículo de Alfredo Jalife Rahme, fue publicado en el diario la Jornada de Méjico con el título Bajo La Lupa el 29 de mayo de 2011; la dirección es [http://www.jornada.unam.mx/2011/05/29/opinion/014o1pol]