Del retroceso de la moral en el mundo actual
Por: Lohania Aruca Alonso

¿Esto es o no parte de la crisis general y generalizada que padecemos?

Unido al núcleo central de las numerosas crisis que conmueven al mundo contemporáneo, y que forman parte de sus cambios drásticos, incesantes, tumultuosos, diversos, de difícil percepción y aprehensión para muchas personas, entre ellas los líderes y dirigentes políticos, incluidos los de partidos llamados de “izquierda” -hasta tanto los pueblos echados a las calles y plazas no le hacen estallar su propia “realidad virtual” discursiva-, existe una profunda crisis moral en la actualidad, de la cual aún poco se habla.

Sin embargo, ahí, ante nuestros ojos, o en la pantalla de los televisores, aparecen sus principales rasgos: pérdida de libertades colectivas (acceso al derecho del trabajo, según la calificación alcanzada, al salario mínimo, a la seguridad social, a la organización y lucha de los sindicatos obreros por sostener mejoras de todo tipo en las condiciones laborales, etc.), o individuales (se regresa sin tapujo alguno a la esclavitud, a través de numerosas vías; entre ellas es bien conocida la prostitución de mujeres y niños de ambos sexos, particularmente en grandes zonas de los países del denominado Tercer mundo; pero también entre los ex socialistas de Europa del este, que conformaron alguna vez el “Segundo mundo”). El derecho al respeto de la integridad física, psíquica y espiritual se viola continuamente con el ejercicio de la tortura en la ilegal base naval de Guantánamo, o en cárceles secretas terrestres, aéreas o subacuáticas, (todo ya es posible gracias a la ciencia y la tecnología, y a sus asalariados pagados y comprometidos con el capital transnacional), el bombardeo a mansalva, la destrucción de grandes centros religiosos en los países agredidos por las grandes potencias).

Si miramos hacia el ejercicio de la fraternidad, la solidaridad humana, la amistad de los pueblos, el amor entre los miembros de la familia reunida o geográficamente dispersa en dramáticas diásporas, simplemente entre las personas, el paisaje es también desolador. Hoy, el mercenarismo aparece como parte del mercado laboral internacional. Odiar y por tal causa, o sin ella, acaso por ganar unos dólares, matar a otras personas, inclina hacia la formación de asociaciones especializadas. Existen y comienzan a proliferar, como una moda, los llamados “clubes del odio”; así como en los Estados Unidos de América el uso de las armas es común, es un derecho del ciudadano o ciudadana, y desde la infancia, como lo demuestra un documental español reciente “Papi cómprame una kalashnikov”.

Yo creo absolutamente que esto hay que testimoniarlo, comentarlo, pero que también merece un profundo análisis de la situación, de sus tendencias y consecuencias en el futuro inmediato por parte de los círculos académicos, de los intelectuales y artistas, de las asociaciones nacionales e internacionales, de los medios de comunicación, de las instituciones oficiales, religiosas, humanitarias, en fin, de toda la sociedad en todas partes del planeta Tierra. ¿Estará mutando la especie y nos convertiremos próximamente en animales más salvajes y crueles que los hombres de las cavernas, precisamente en el momento en que se producen avances nunca antes soñados en la ciencia y la tecnología? ¿Hacia dónde van los seres humanos en la década actual, la segunda del siglo XXI, y después, cuál será la tragedia a la que asistirán las generaciones que nacen en este momento?

Los que acusaron a Fidel Castro de “tremendista” y hasta de pesimista por sus discursos sobre la destrucción del medio ambiente, donde está incluida la especie humana, los derrumbes en secuencia del mundo socialista y sus graves consecuencias para estos y la Humanidad, los descalabros ocurridos en las organizaciones internacionales (dígase Organización de las Naciones Unidas) tendientes a su desaparición final; ahora llegan hasta la aprobación de acciones de guerra contra un país, por ahora Libia, mañana ¿será Siria, o la España de los indignados del M 15, movilizada por la democracia real?, para implantar la “exclusión aérea” y determinar el rumbo de su política interna pasando por encima de la soberanía nacional y de la vida de poblaciones civiles.

Y si los responsables de la política, en cualquier nivel gubernamental o institucional, pretenden irrespetar a sus electores e ignorar sus funciones, si se corrompen en orgías y roban a mansalva para disfrutar de la vida corta y dulce que le puede proporcionar sus privilegios, entonces ocurre que las masas súper explotadas y agotadas por los inacabables engaños de la “democracia” representativa, o con otro apellido, se echan espontáneamente a la calle, con los mensajes de sus teléfonos móviles por único conector movilizativo. Esto no es una suposición, sucede ahora mismo en España, Portugal, Hungría o Georgia… Y ¿qué más nos traerá el noticiero de hoy, o el de mañana, y cuál será el tono de la reacción inevitable e impostergable de los dueños del mundo, que visitan a Europa para consolidar el poder de las alianzas militares contra el “terrorismo internacional”, contra las luchas anticapitalistas planetarias?

Es muy grave la crisis moral que enfrenta la Humanidad toda. Es extraordinariamente peligrosa para todos los pueblos y países. Por tanto, esta es una verdadera situación de emergencia global, que merece estar en el punto primero de la agenda internacional, y, desde luego, de las nacionales locales. Con un descrédito tal de la sociedad humana, del ser humano individual y colectivo, de sus sistemas asociativos, no es posible pensar en buscar soluciones a as otras crisis identificadas, y ni siquiera en salvarnos. Si el pronóstico maya del fin del mundo para el año 2012 motivaba sonrisas y comentarios dubitativos o burlones entre algunas personas, creo que a la altura de los hechos que ahora transcurren no cabe mucho espacio para el entredicho acerca de la posibilidad real de que se cumpla aquella profecía, y que ante ella los humanos, por su propia cuenta, derroten a la esperanza.

¿Quedará aún tiempo para reaccionar y accionar contra el desastre total, para que no se extinga definitivamente el Sol del mundo moral?

La Habana, martes, 24 de mayo de 2011.

Imagen agregada RCBáez sobre foto de Oscar Durán