Apatía en el Chavismo.
Por: Jiuvant Geovat Huérfano

Luego de analizar el comportamiento de los últimos eventos electorales, observo un decrecimiento sostenido del proceso revolucionario.
 Si consideramos que, de una población de 28.833.845 millones de habitantes (INE-2010), hay 17.503.875 millones de electores (CNE-2010), es decir, 61% de la población esta facultada para ejercer el sufragio, es una muestra significativa para inferir que, en el corazón del pueblo venezolano, que acompaña al gobierno bolivariano, se manifiesta una protesta silenciosa expresada, bien sea, mediante la abstención, votando nulo o votando por la oposición.

Si además agregamos las frecuentes opiniones de los líderes regionales, municipales y parroquiales de la revolución, encuentro coincidencia en su apatía y desmotivación con el movimiento que despertó su interés por la política. Este panorama devela que en las entrañas del pueblo, que acompaña el proyecto político que lidera el Presidente Hugo Chávez, está pasando algo.

Esta situación debe llamar a la reflexión a la alta dirigencia de la revolución, quienes están obligados a establecer una autocritica franca y sincera, con correctivos específicos, sin hipocresía, sin medios de comunicación y sobre todo sin tarimas. Deben interiorizar que, por la salud del proceso, es necesario buscar mecanismos que frene la entropía, que se esta diseminando dentro de la militancia que acompaña la revolución. Es necesario neutralizar la apatía y desmotivación, sensaciones que ponen en peligro los avances y conquistas del proyecto Bolivariano. Estas causan en el ser humano un síndrome perverso; la apatía en mayor intensidad que la desmotivación, por ser esta última una transición hacia la primera.

La psicología enuncia que la apatía “hace referencia a la dejadez, indolencia o falta de vigor y energía”, es decir, es la impasibilidad del ánimo, reflejada en la carencia de entusiasmo y motivación. Es en definitiva, según la psicología “una sensación de vacío interior, de indolencia, de falta de vigor o energía”. En cambio la desmotivación es “un sentimiento de desesperanza antes los obstáculos, o un estado de angustia y pérdida de entusiasmo, energía o motivación”. Ambos flagelos causan efecto devastador a cualquier estructura política.

Por ello, es impostergable poner en marcha “ya” la 3R². La discusión y la reflexión que se dio, en función de las cinco (5) líneas estratégicas es una excelente oportunidad para reanimar a los militantes de la revolución. En este contexto, se debe disminuir los errores involuntarios, y exterminar los voluntarios. Es necesario interiorizar que el pueblo revolucionario tiene un alto nivel político, y que está en capacidad de diferenciar lo que es el Método de Cooptación (art.5. Libro Rojo), y la practica del “Dedo-són”, implementada para seleccionar a los voceros de las direcciones regionales del PSUV.

También se debe asumir con convicción y disciplina, el llamado del presidente Chávez a la eficiencia y lucha contra la corrupción. No se puede permitir, por ejemplo, que los pequeños agricultores del Estado Vargas, de la parroquia Caruao, en el pueblo de Chuspa, pierdan su cosecha, debido al pésimo estado de la carretera que accede a ella. Como tampoco, se puede tolerar que los pobladores del mismo sector, tengan que alumbrar su “Ranchón” (como lo llaman ellos), con fogatas y/o plantas eléctricas (si las poseen). Asimismo es obligatorio crear mecanismos fiables, para denunciar cualquier tipo de corrupción, como por ejemplo; el funcionario que solicitó la documentación de un camión 350 (casi nuevo) en el peaje de Vega de Aza del Municipio Torbes del Edo. Táchira, con el propósito apropiarse del dinero del conductor; o aquellos individuos, que valiéndose de la buena fe del gobierno, acceden a políticas sociales para incrementar sus bienes.

En definitiva, es impostergable atender el llamado del pueblo, de no hacerlo se corre el riesgo de profundizar la Apatía y la Desmotivación. Es necesario interiorizar como señalaba Thomas Hobbes que «Gobernar significa rectificar»….

Politólogo: Jiuvant Geovat Huérfano.

jghuerfano@yahoo.es