Funcionarios del sector salud de Colombia son investigados por nexos con bandas criminales
TeleSUR

El comandante de la Policía Nacional de Colombia, general Óscar Naranjo, advirtió este lunes que se han detectado relaciones entre funcionarios del sector de la salud y las bandas criminales que operan en el país. Asimismo, indicó en los próximos días se conocerán los resultados de las intensas investigaciones que se han realizado en marco del denominado “carrusel de la salud”.

Naranjo señaló que aún no se ha detectado un compromiso o inclusión directa de alguna empresa en su conjunto con las bandas criminales, pero sí de algunos de sus funcionarios, quienes actúan de manera individual.

A su vez, aseguró que en las pesquisas en el sector se mantienen y que se ha detectado una especie de alianza entre las bandas y funcionarios de las Entidades Promotoras de Salud (EPS), en la toma de decisiones similar al mecanismo que se utilizó para permear la política, especialmente en la costa norte del país.

Las investigaciones se produjeron después de que el pasado jueves, el gobierno decidiera intervenir por irregularidades financieras, la mayor empresa de servicios sanitarios de Colombia, Saludcoop, la cual cuenta con cuatro millones de afiliados. La medida afectó todas las propiedades y negocios de dicha compañía.

Se conoce como EPS a las empresas privadas en Colombia, que prestan servicios de salud a los ciudadanos a través de contratos con el Estado y suplen de esa manera a la Seguridad Social, y que son diferentes a las que ofrecen seguros médicos privados.

Dicho sistema, que se derivó de la privatización del sector público de la salud en 1993, sirve únicamente a las personas de escasos recursos.

La intervención a esta EPS, sigue al descubrimiento de un desfalco millonario en el sector de salud, del cual el presidente Juan Manuel Santos informó el pasado 2 de mayo.

“En este caso particularmente, estamos avanzando para probar la conducta de funcionarios y ex funcionarios, que puedan tener contactos con esas bandas criminales, especialmente en regiones distintas a Bogotá”, expresó.

El general Naranjo recordó que en 2006 “se probó” que los paramilitares “habían corrompido y secuestrado la administración de los sistemas de salud” principalmente en los departamentos de La Guajira y Cesar (noreste).

Según el director de la Policía se trataría de conductas particulares y casos de “corrupción”, aunque no se ha hallado evidencia concreta de vínculos directos de las EPS con las estructuras ilegales.

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