A mi es que se me olvidó, y yo, yo no había nacido

Por: Javier Monagas Maita

La historia no es capricho, mucho menos un invento para vagos. La historia es la recopilación de sucesos que marcaron la dirección de las sociedades del pasado y que influyeron directamente en el presente, mediante el estudio de la historia nos podemos prevenir de males que marcaron pauta y que están prestos a repetirse, sobre todo si los mismos actores del pasado mediato, pretenden volver.

En esta Venezuela desde los umbrales de su nacimiento, la injusticia contra los débiles económicos y jurídicos generó unos desbalances sociales, que rayaron en el racismo y la discriminación. A ese mal se le sumó la desdicha que desde finales del siglo XIX, con la explotación petrolera, que generó unas elites criollas, arrodilladas a los pies de los capitalistas y que impulsó una industrialización dependiente, que para obtener mano de obra barata, empujó a los campesinos hacia las ciudades, donde la miseria se institucionalizó en los bordes citadinos.

Finalizando los años cincuenta, una dictadura, impulsada y sostenida por los gobiernos imperialistas yanquis, llegaba a su fin. La represión, crimen y encarcelamiento, no pudieron detener los anhelos de libertad del pueblo venezolano. Pero como toda inexperiencia se paga, la malévola maquinación del mismo imperialismo sanguinario, maniobró y logro colar dentro de la estructura del poder recién naciente, a unos sátrapas que se vendieron al igual que el dictador saliente y al final todo acabó en otra dictadura, maquillada mediáticamente de democracia, pero defendiendo los mismos intereses y empobreciendo más al pueblo.

Esta neo dictadura iniciada por Rómulo Betancourt, continuada y perfeccionada por Raúl Leoni, Rafael Caldera, Carlos Andrés Pérez, Luis H Campins y Jaime Lusinchi; innovó en los métodos de torturas y asesinatos. Hizo de la represión y la suspensión de las garantías humanas y económicas, constitucionales una práctica rutinaria, instauró los falsos positivos los enfrentamientos con montaje Con la asesoría de los servicios secretos y de espionaje norteamericanos, se rodeó de unos delincuentes que no dudaron en aplicar métodos terribles para la obtención de confesiones; asesinar desde mujeres embarazadas, niños recién nacidos, hombres y mujeres de la ciudad y el campo.

Los líderes de la oposición venezolana, hoy, son los herederos de esas viejas malas prácticas, incluso muchos de ellos, son protagonistas del ayer. Por eso es que no extraña, como planificaron la masacre del 11, 12 y 13 de Abril del 2002, las muertes violentas del paro y el saboteo petrolero. Lo que ocurre en las celdas de Maracaibo, donde Mazuco por instrucciones del gobernador, asesinó personas. En las cárceles de Chacao, http://www.noticias365.com.ve/temas/al-dia/an-recibio-denuncia-de-violacion-de-derechos-humanos-por-parte-de-policia-de-chacao-video/ http://www.youtube.com/watch?v=MPcKXWn56tM donde el Alcalde Grateron tortura, en las catacumbas de Miranda, lugar en el que el gobernador Capriles Radosnski, viola los derechos humanos y contrata a su servicio a un criminal compañero de andanzas de Posada Carriles, servil sanguinario de Pinochet, torturador de campesinos y monjas en el Salvador.

Son esos personajes, los que con las policías de sus municipios: Libertador – Alfredo Peña-, Chacao – Leopoldo López -, Baruta – Capriles Radonski -, Miranda Enrique Mendoza-. Arremetieron en contra de la población civil y desarmada, dispararon a mansalva y amparados en la colaboración de los medios televisivos y prensa escrita privados, pretendieron hacer aparecer las cosas de otra manera, acusando al gobierno nacional como el culpable. Toda una macabra manipulación. Son miles y miles los venezolanos asesinados y desaparecidos por esta gente de oposición venezolana, por mandato de quienes les pagan: el imperio sionista yanqui.

Es esa maquiavélica gente, la que pretende gobernar nuevamente a este país amparados en la desmemoria, en el olvido y en el desconocimiento de su historia sanguinaria por parte de las nuevas generaciones. No creo que la mayoría del pueblo venezolano sea tan ingenuo como para arrojar su futuro dentro del pozo séptico que representa esta gente. La juventud que no vivió las terribles barbaries que se cometieron en los gobiernos pasados de esos criminales, debe buscar en la historia contada de sus padres, en las narraciones escritas y en los cementerios que se reprodujeron en todo el país por culpa de esos, que hoy, son oposición.

Javiermonagasmaita@yahoo.es http://www.planetaenpeligro.blogspot.com / lo que será

javierdelvallemomagas@gmail.com