¿Qué derechos defienden?
Por: Rosa C. Báez

El pasado lunes, los amos imperiales acogieron en su “sancta sanctorum” a sus asalariados…

Dicen que “lo que se sabe, no se pregunta”, así que nadie puso en tela de juicio el por qué de dicha reunión, siendo hoy justamente 10 de diciembre, día en el que, desde 1948 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobara la Declaración Universal de Derechos Humanos…

Como pudimos apreciar en las fotos publicadas en Cambios en Cuba, cargados de “jabitas” salieron, dispuestos a armar el consabido show, para repartir la susodicha Declaración que ellos imprimen pero no practican.

Pero una vez más, el pueblo -esta vez representado por los jóvenes que celebraban este día, en saludo al Festival de la Juventud y los Estudiantes, ellos sí con plenos derechos- dio oportuna respuesta a estas personeras del imperio que irrumpieron en su celebración para repartir los libelos que les entregaran en la SINA.

Por supuesto, no iban solas: los aspirantes a paparazzis que siempre las acompañan enseguida “cubrieron” la marcha, esta vez camino al monumento a Martin Luther King en la céntrica calle 23. (Pero ¿no era que estaba Martin Luther King prohibido en Cuba??)

Y es demostrativa de la absoluta falta de “seriedad” de estos eventos, la forma en que estos periodistas han reflejado la noticia: mientras que unos hablan de agresión u hostigamiento, otros reconocen que, simplemente, fueron abucheadas. Mientras EuropaPress refleja palabras de la manipulada madre del disidente muerto donde habla de «Una gran turba [que] nos rodeó y comenzó a golpearnos, fue una represión muy grande y muy violenta”, Terra reconoce que “Se registraron algunos empujones, pero no hubo heridos”. Mientras en EuropaPress, la Pollan declara estar muy “esperanzada” porque “a diferencia de otras ocasiones, esta vez era un grupo muy pequeño y eran todos enviados del Gobierno”, la página digital de “Qué” asevera que “se fueron sumando decenas de personas, en su mayoría jóvenes estudiantes, al acto de repudio contra las Damas de Blanco”, Terra dice que la “multitud oficialista llegó a ser de unas 100 personas” y Epa afirma que las Damas del Verde “fueron hostigadas hoy por unos 200 seguidores del Gobierno cubano”.

Luego, la misma agencia pone la tapa al pomo con este revelador párrafo, demostrativo del carácter de show mediático del suceso: “La portavoz de las Damas explicó que la idea de realizar una manifestación pública esta tarde en La Habana tenía como objetivo «esperar» el Día Internacional de los Derechos Humanos en plena calle, coincidiendo con la hora de llegada del 10 de diciembre en Europa”. ¿En Europa? ¡Di tú!

Reuters, con un poco más de ética periodística, cambia agresiones, golpes y hostigamiento por el mucho más sincero abucheo y termina su articulo con una aseveración: “El arzobispo de La Habana, cardenal Jaime Ortega, ha dicho que los presos serían puestos en libertad próximamente”. Y ellas lo saben, así que, como no les conviene esto, cumplen a marchas forzadas los planes de la SINA, recogen su jabita y su salario y salen a las calles a alborotar. Por que lo que refleja la foto de EFE publicada en Qué es eso, alboroto. Ni golpes, ni arañazos, ni moretones…

Mientras este show sucede en Cuba, en Tegucigalpa mañana, a las 10 de la mañana, el CODEH acusará públicamente a Miguel Facussé por el asesinato de quince campesinos del Aguán. Pero esta noticia no interesa a los grandes medios.

Nota:

Demostrado está, desde hace varios años, que la Declaración Universal de los Derechos Humanos es obra atesorada en nuestras Bibliotecas Públicas: recordamos que, en su primer número, el Boletín Digital Librínsula, publicado por la Biblioteca Nacional de Cuba, publicó los “Instrumentos jurídicos de la comunidad internacional para la promoción de los derechos individuales y sociales de la humanidad, y por la eliminación de las injusticias y la desigualdad social”, que incluyen no sólo esta declaración sino muchas otras que ¡bien que se cuida el Imperio de divulgar!, como las Declaraciones sobre el derecho al desarrollo, sobre la Concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales o la Convención sobre los Derechos el Niño. Por supuesto, estos títeres jamás mencionarían las revolucionarias Declaración sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial o la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, adoptadas todas ellas por la misma Asamblea General de las Naciones Unidas, en diferentes fechas. Y, muchísimo menos mencionarían al Juramento de Baraguá!!