WikiLeaks denuncia la creciente influencia de la mafia israelí
Por: Justin Raimondo
Antiwar.com

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens y revisado por Caty R.

Me encanta ver como bostezan los eruditos ante las últimas revelaciones de WikiLeaks: “¡Oh! Esto no tiene nada de nuevo, todo es tan aburrido, ninguna prueba concreta, pasemos a otro tema”.
 Simplemente son perezosos: quieren que les entreguen “noticias sensacionales” a domicilio, todas bien empaquetadas y etiquetadas como tales. En resumen, no quieren ningún trabajo más allá del usual corta y pega. Por eso se les sigue escapando gran parte del material verdaderamente suculento que viene de WikiLeaks.
Tomemos, por ejemplo, este pasaje de un cable del 15 de mayo de 2009 titulado “¿Israel, tierra prometida para el crimen organizado?”, enviado por la embajada de EE.UU. de Tel Aviv, que trata de la creciente influencia del crimen organizado israelí.

“Sólo en marzo de 2009, Zvika Ben Shabat, Yaacov Avitan, y Tzuri Roka solicitaron visas para asistir a una ‘convención relacionada con la seguridad en Las Vegas. Según informes de los medios locales de comunicación los tres tenían que ver con el crimen organizado. El autor solicitó a los interesados que suministraran informes policiales sobre antecedentes criminales en Israel, ya que sin esa evidencia no existe inhabilitación automática de los relacionados con el crimen organizado. Afortunadamente ninguno de los tres ha continuado con la adjudicación de sus solicitudes. No obstante, es lógico suponer que muchas personas conocidas por [pertenecer al] crimen organizado tienen visas de turista válidas para EE.UU. y viajan libremente.”

¿Qué hacen personajes del crimen organizado en una “convención relacionada con la seguridad” en Las Vegas? Bueno, parece que el señor Zvika Ben Shabat es presidente del «H.A.Sh Security Group,» una compañía israelí que ofrece servicios de seguridad en todo el mundo. Por cierto, acaba de firmar un acuerdo para iniciar una sociedad conjunta con la gigantesca Micro-Technologies de India, una compañía que se describe como sigue:

“Micro Technologies fue establecida por el Dr. [P.] Shekhar, persona encargada por el gobierno indio del avance y desarrollo del campo de la tecnología y del software en India (Primer director de Software del Technology Park en India), su compañía se ocupa del desarrollo de tecnologías y ya está activa en numerosos mercados de todo el mundo, entre ellos los de: Dinamarca, Bélgica, Italia, Nueva York, Japón, Singapur, Sudáfrica, Kenia, Nigeria, Sri Lanka y otros. La compañía tiene tecnologías de seguridad para la identificación y monitoreo de teléfonos celulares, vehículos, estructuras, ordenadores, infraestructuras y tecnologías WIFI.”

En otras palabras, se especializan en fisgonear, también conocido como espiar. El primer proyecto de Micro Technologies/H.A. Sh Security Group es un “centro de comando y control” que se construirá en Mumbai, India. En cuanto a la especialidad del H.A.Sh Security Group, bueno, para empezar eche un vistazo a estos videos en YouTube: aquí, aquí, y aquí. E infórmese de quién es el presidente de H.A.Sh Security: no es otro que el general retirado Dan Ronen, con el siguiente curriculum vitae:

«2001-2003 – Policía de Israel: Jefe de la División de Operaciones, con el rango de general: Coordinación de actividades de todas las unidades policiales en el campo operativo; coordinación con el Servicio General de Seguridad y unidades de las FDI (ejército israelí) en la batalla contra el terrorismo; 2004-2007 – Policía de Israel: comandante de la Región Norte (la mayor región policial); responsable de dirigir y comandar las fuerzas y sistemas generales durante la segunda Guerra del Líbano, en misiones que incluían la defensa de los residentes en el frente interior norte; áreas de experiencia: Combate contra el terrorismo y atacantes suicidas, coordinación y operación de organizaciones de emergencia y rescate, combate contra el crimen y organizaciones criminales.”

El general Ronen es mencionado como presidente de H.A.Sh Security Group, y al señor Ben Shabat se le describe de varias formas, como presidente, vicepresidente y director. ¿Por qué entonces uno de los antiguos máximos policías de Israel tiene una relación empresarial con un conocido miembro de la mafia israelí?

¡Las mentes inquisitivas quisieran saberlo!

Ominosamente, el cable se lamenta a continuación del hecho de que ya no se impide automáticamente que personajes del crimen organizado israelí entren en EE.UU. debido al cambio en las reglas. El autor, un tal Cunningham, señala en un comentario adjunto titulado “el CO [Crimen Organizado] se desliza entre las grietas consulares”.

“Ante el creciente alcance y los métodos letales del CO israelí, es motivo de mucha preocupación para el autor que se bloquee el viaje de conocidos personajes del CO a EE.UU. Mediante la colaboración de autoridades de mantenimiento del orden israelíes y estadounidenses, el autor ha desarrollado una amplia base de datos y fijado métodos de observación de personajes del CO y sus soldados de a pie. A pesar de ello, los casos mencionados de visados demuestran los desafíos que han surgido desde la terminación de Visas Shark en septiembre de 2008. A diferencia de grupos del CO en la antigua Unión Soviética, Italia, China y Centroamérica, la aplicación de INA 212(a)(3)(A)(ii) contra el CO israelí no es autorizada específicamente por el Manual de Asuntos Exteriores 40.31 N5.3. Por lo tanto, los israelíes de los que se sabe que trabajan para o pertenecen a familias del CO no son descartados automáticamente para viajar a EE.UU.”

«Visas Shark» al parecer era un programa que excluía efectivamente de EE.UU. a personajes del crimen organizado, y su fin se señala en este caso: en vez de eso, ahora la embajada debe pasar por un complejo procedimiento burocrático para poder excluir a un presunto miembro del crimen organizado. Primero, el funcionario consular tiene que determinar que existe una “sospecha razonable” para identificar a un miembro de un sindicato del crimen organizado, y luego el asunto vuelve a la “Oficina de Legislación, Regulaciones y Ayuda Consultiva”, que entonces determinará si existe una “razón para creer” la información negativa sobre el solicitante. Se enumera toda una lista de posibles “razones para creer”, incluyendo “Reconocimiento de la calidad de miembro por parte del individuo…; trabajo activo para impulsar los objetivos de la organización de una manera que sugiera una afiliación cercana; recepción de apoyo o reconocimiento financiero de la organización; determinación de la calidad de miembro por un tribunal competente; declaración de las autoridades locales o estadounidenses de mantenimiento del orden de que el individuo es miembro; asociación frecuente con otros miembros; exhibición voluntaria de símbolos de la organización y participación en actividades de la organización, aunque sean legales.”

Sin embargo, el autor del cable determinó la conexión de los señores Ben Shabat, Avitan, y Roka con el crimen organizado gracias a informaciones en los medios. ¿Basta para tener una “razón para creer”? Hay que preguntar a la Oficina de Legislación, Regulaciones y Ayuda Consultiva qué es lo que debe hacer nuestra embajada de Tel Aviv (y por supuesto nuestras embajadas de todo el mundo) antes de que se pueda negar una visa a un solicitante sobre esa base.

No es que la mafia israelí haya tenido algún problema en el pasado para entrar a EE.UU. –ni para demostrar su presencia-. Como informó Carl Cameron de Fox News el 17 de diciembre de 2001:

“Los Angeles, 1997: Una importante investigación local, estatal y federal se atasca. Los sospechosos: el crimen organizado israelí con operaciones en Nueva York, Miami, Las Vegas, Canadá, Israel y Egipto. Las imputaciones: tráfico de cocaína y éxtasis; y sofisticado fraude administrativo con tarjetas de crédito y ordenadores.

“El problema: según documentos clasificados de mantenimiento del orden obtenidos por Fox News, los tipos malos tenían bajo vigilancia los dispositivos de llamada, teléfonos celulares, incluso los teléfonos privados de los policías. Los que fueron atrapados admitieron que tenían cientos de números y que los utilizaban para evitar su arresto.

“Eso comprometió las comunicaciones de mantenimiento del orden entre detectives de LAPD [Departamento de Policía de los Angeles] y otros funcionarios asignados al mantenimiento del orden que trabajan en diversos aspectos del caso. La organización descubrió comunicaciones entre detectives de la división de inteligencia del crimen organizado, el FBI y el Servicio Secreto.

“El choque se extendió de la DEA al FBI en Washington, y luego a la CIA. Una investigación del problema, según documentos de las organizaciones de mantenimiento del orden, concluyó: ‘La organización tiene aparentemente un amplio acceso al sistema de bases de datos para identificar información personal y biográfica pertinente.’”

El sector militar de alta tecnología de Israel vive un auge en medio de una recesión baja económica mundial, y la industria de “seguridad interior” es algo en lo que han llegado muy arriba, como bien sabe el gobernador Ed Rendell de Pensilvania. Rendell los contrató para supervisar la seguridad de Pensilvania –hasta que se reveló que estaban espiando a grupos legales de ciudadanos que protestaban contra la construcción de una planta local de energía-. Empresas de “seguridad” israelíes operan en todo EE.UU., así como en el exterior, en aeropuertos e instalaciones gubernamentales, y si el crimen organizado israelí es ahora un factor en esa exitosa industria, eso constituye –o debería constituir– un gran problema de seguridad.

La investigación de Cameron en Fox News sobre el espionaje israelí en EE.UU. pareció establecer una conexión entre el gobierno israelí y la mafia israelí y, gracias a WikiLeaks, ahora vemos que el vínculo es visible. La conexión del general Ronen y Ben Shabat, a través del H.A.Sh Security Group, muestra que el reportaje de Cameron se basaba en algo más que una simple sospecha. En vista de la información adicional suministrada por ese cable, es razonable creer que un segmento corrupto del establishment militar-seguridad de Israel ha entrado literalmente en negocios con el crimen organizado israelí.

Si eso no es inquietante –y de interés periodístico– no sé qué puede serlo. Sin embargo nuestros despreocupados eruditos, y “periodistas”, que quieren que les sirvan una historia en bandeja de plata, se quejan de que en realidad no hay nada nuevo en los cables de WikiLeaks.

Es porque no lo buscan.

Artículo reproducido de Antiwar.com Original: http://original.antiwar.com

Fuente: http://www.informationclearinghouse.info/article26994.htm