Damnificados por las lluvias: Creemos en Chávez porque no está con falsas promesas

Caracas, 03 Dic. AVN .- Hace unos 30 años la señora María Consolación Moreno quedó damnificada, tenía dos niños pequeños, y el gobierno de turno -vestido con la tolda de Acción Democrática- le dio una “casa”, a decir de ella “un ranchito peor que donde vivía, de cartón piedra, que no tenía ni piso, en Tacagua” que no tardó en abandonar.

Con el transcurrir del tiempo montó, como pudo, una casita de tablas y zinc en el barrio Federico Quiroz, de Gramovén, que las intensas lluvias de noviembre derrumbó. Ahora se refugia en el Núcleo de Desarrollo Endógeno Fabricio Ojeda que visitó el presidente de la República, Hugo Chávez Frías, este jueves, para garantizarle una casa digna a las 605 familias afectadas por las precipitaciones que allí conviven.

“Aquí comeremos hallacas, aquí llegarán los juguetes del niño Jesús, aquí llegará la Navidad”, dijo Chávez quien garantizó a los afectados por las lluvias que, a partir de tres meses, entregarán los primeros apartamentos para que se muden del refugio a su nueva casa.

Exhortó a los refugiados a no volver a las casas en situación de riesgo, les pidió paciencia, organización y la solidaridad para que sean los más necesitados los que ocupen las primeras viviendas que estén listas.

“Creo en Chávez, porque no nos está engañando, ni prometiendo solución pa» mañana. Está hablando sincero, está hablando claro, no está diciendo falsas promesas de que saldremos en un mes”, apuntó María Consolación Moreno.

El presidente de la República dijo que, en tres meses, estarán listas 612 viviendas de Ciudad Caribia, en Gramovén, y que serán para las familias que conviven en el Fabricio Ojeda, así mismo, aprobó recursos la construcción de 9.387 en Caracas.

También, Jennifer Piñates, afectada de Federico Quiroz, se sintió esperanzada con los planes habitacionales del Gobierno Nacional que movió a varias de sus instituciones para alzar viviendas en la capital. “Espero tener un techo para mis dos hijos”, dijo.

La casa de Blanca Peñarán está al borde de un abismo y por ello decidió salir: “Esa casa me da miedo”, manifestó inquieta. “Estoy dispuesta a esperar el tiempo necesario en el refugio para tener mi casa digna”, expresó.

Las familias que conviven en el Fabricio Ojeda aplaudieron la llegada de Chávez, y se abalanzaron sobre él a su salida, celebraron con gritos la aprobación del dinero para acelerar la construcción de viviendas, y un bono que prometió el Mandatario Nacional para los afectados por la lluvia.

“Aún no les voy a decir de cuanto es, pero es para que compren su regalito en Navidad, una ropita, aunque aquí llegará igual el niño Jesús”, expresó.

“Si es de esperar un año, por favor háganlo, pero no vuelvan a sus casas que están en alto riesgo, es mejor pasar un poco incómodos unos meses, pero estar vivos”, insistió.

Chávez aprobó recursos a la Alcaldía del Municipio Libertador, a Fundación Propatria, al Metro de Caracas, a PDVSA, al Ministerio del Poder Popular para el Ambiente, entre otras instituciones para la construcción de viviendas en Caracas.