Bombas de ideas
Por: Pedro Pablo Gómez

Nuestro Comandante en Jefe, con su visión de larga distancia, ante los acontecimientos que ocurrían en el mundo hizo un llamado a la reflexión y a prepararnos para lo que él llamó “La Batalla de Ideas”. En política es inevitable no obviar la existencia de las contradicciones antagónicas entre la sociedad capitalista y los que pretendemos llevar adelante el proyecto del socialismo: la lucha es larga y dura.
En estos días, una vez más se ha podido comprobar la falsedad, prepotencia y falta de escrúpulos de los gobiernos de los Estados Unidos a través de las revelaciones distribuidas por Wikileaks, en los documentos publicados de las comunicaciones del Pentágono y del Departamento de Estado norteamericano.

Las informaciones esparcidas antes de las reveladas por Wikileaks, eran un pálido reflejo de los hechos ocurridos en Irak y Afganistán; los abusos, crueldades y asesinatos de personas inocentes por la voluntad del invasor y sus soldados, rebasan lo conocido ahora desvelado. También en los documentos del Departamento de Estado dados a conocer, se aprecian los verdaderos intereses, opiniones de jefes de estado y maniobras para generar fricciones y confrontaciones de intereses tendentes a apoyar los deseos estadounidenses, sin importarle la dosis de independencia y soberanía de países en particular. Opiniones adversas a las personalidades de aliados de la Unión Europea, como Ángela Merkel, Nicolás Sarkozy o Silvio Berlusconi: no es óbice para el conocimiento del imperio hurgar en sus intimidades.

En las altas esferas del gobierno de Washington se manejan distintos criterios y posibles encauzamientos y planes de represión por la publicación de dichos documentos hasta ahora secretos. De ahí la creciente hostilidad contra el ciudadano australiano Julian Assange, director de Wikileaks -aparte de la búsqueda de INTERPOL como un delincuente común, con una causa aparentemente bien manipulada por la fiscalía sueca y la amenaza de hasta retirarle su pasaporte australiano- El imperio puede hacerlo, pero no obstante, tratan de dar una imagen de pocos problemas para la administración de la Casa Blanca; cuando el Secretario de Defensa, Robert Gates, también ex director de la CIA, dijo:

“La información dada por Wikileaks, es embarazosa y delicada, pero las consecuencias en política exterior son bastantes modestas. Los gobiernos tratan con Estados Unidos porque es su interés, no porque nos aprecian, no porque nos tengan confianza, no porque crean que podemos guardar secretos. Seguimos siendo una nación indispensable”.

Estas afirmaciones de Gates ponen en evidencia, que con independencia de los documentos referidos y los que pueda molestar a sus condicionales amigos; tienen que seguir actuando bajo la batuta de quien los menosprecia y a pesar de ser quienes soportan los desmanes económicos de la política guerrerista del imperio del dólar.

No obstante los ciudadanos normales que habitamos el planeta le debemos el agradecimiento a Wikileaks de informarnos de las verdaderas interioridades del pensamiento “made in USA” y sus reales actitudes ante el mundo que los rodea; no nos sorprendería que en días venideros, Julian Assange muera de desconocida enfermedad, accidente de tránsito o caiga por el hueco de un elevador inexistente; a eso, hasta en sus películas, nos ha acostumbrado la acción de los gobiernos norteamericanos históricamente.

¡Bienvenido Wikileaks!, ¿ahora a quién le tocará?

Imagen agregada RCBaez: Wikileaks destapando basureros