Documentos publicados en Wikileaks demuestran campaña conspirativa
Prensa Web RNV / Prensa MPPRE

El ministro del Poder Popular para Relaciones Exteriores, Nicolás Maduro Moros, afirma que la filtración de documentos diplomáticos de Estados Unidos a través del portal Wikileaks, demuestra la campaña conspirativa contra el proceso de transformación democrático que lidera el comandante Hugo Chávez en la República Bolivariana de Venezuela.

En la ciudad de Lima, Perú, lugar donde se realiza la X Reunión del Consejo de Ministros y Ministras de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA), el canciller venezolano resalta que esta conspiración va en contra del pueblo venezolano, que lidera un proceso de «construcción de su propio modelo político, económico, cultural y social».

Refiere que en el afán de aislar a Venezuela, las embajadas de los Estados Unidos, en cada uno de los países del mundo, están detrás de esta campaña de descrédito, y apunta que «hoy el gobierno Bolivariano es visto con respeto por su actitud seria, en defensa de los grandes valores y principios que la humanidad está buscando».

Expresa que esta conspiración permanente contra el presidente Chávez, es repudiada y rechazada por el pueblo venezolano y el Gobierno Bolivariano.

A juicio del canciller Maduro, esta situación es quizás uno de los escándalos más graves registrados a nivel diplomático durante muchas décadas, lo cual evidencia la actuación de los órganos o instancias de EE.UU., en búsqueda de «influencias, dominación, control de las decisiones políticas y económicas en todos los escenarios del mundo».

En ese sentido, «queda al desnudo cómo actúan, cómo desprecian al mundo entero, a sus aliados, a sus amigos y de qué manera actúan en un sistema internacional de espionaje, para tratar de influir en las decisiones fundamentales del mundo».

Durante su intervención el Jefe de la diplomacia venezolana señala la necesidad de abrir un debate sobre este tema con el propósito de preservar «los valores del derecho internacional, del respeto a la soberanía de los países y del nuevo mundo multipolar que está naciendo».

«Estamos seguros de que ese debate, que surge a partir de este escándalo, tendrá más conciencia de gobierno, más conciencia de pueblo, de la necesidad de construir nuevas bases de relaciones internacionales, y de que los gobiernos del mundo, y el gobierno de Estados Unidos, se sometan a las reglas y al derecho internacional», concluyó.

ALP