TRANSPARENCIAS TURBIAS Y FISCALES IMPERIALES
Por: Nicolás Ramón Contreras Hernández

Los procesos independentistas contemporáneos, que recuperaron para las naciones de las Américas, soberanía, dignidad y estatura internacional con autonomía, han desesperado tanto el entramado imperial internacional del eje USA/OTÁN, que ahora la combinación de todas las formas de lucha, corren por cuenta de las ultraderechas de todas las layas y cipayos, traducidas en golpes de estado remasterizados, gremios intelectuales del tipo Trash Tank – autonombradas pomposamente como Think Tank – empresas vendedoras de noticias fungiendo como armas directas de la guerra psicológica, humoristas y hasta las premiaciones de todas las layas, a terroristas y genocidas.

Siguiendo la estrategia empleada en Yoani Sánchez o en Barak Obama, en este caso otorgándole premios estrambóticos como el Nobel de la Paz o múltiples nominaciones sobredimensionadas a la bloguera a sueldo del pentágono, ante la falta de resultados concretos desde Cuba y ante los nuevos escenarios que plantea el naciente orden pluripolar por revertir, ahora el turno de las premiaciones forzadas es para Álvaro Uribe Vélez, personaje para quien cualquier lauro se convierte en desafuero, sobre todo porque de lejos batió la marca mundial de escándalos del proceso 8.000, el cual ante la parapolítica, las chuzadas y agrochanchullo seguro -hoy en la mira de la fiscalía -parece broma de monjitas.

Curiosamente, mientras Uribe recibía el premio Puerta del Recuerdo junto al reconocido genocida, criminal de guerra y golpista internacional José María Aznar –lo cual muestra del talante de los premiadores de turno- “por su lucha contra el terrorismo”, muchas ONG con demanda incluida ante la CPI contra el premiado suramericano, le refrescaban la memoria a la entidad oferente del galardón, porque precisamente Uribe había ejercido terrorismo de estado contra los promotores de derechos humanos, no sólo con chuzadas y señalamiento que muchas veces coincidieron con ejecuciones y hostigamientos paramilitares, sino mediante campañas de difamación e infiltración, como la Operación Amazonas.

Y tal como Yoani, en cada premio se despachaba contra el régimen cubano, Uribe aprovechaba para cuestionar los acuerdos nucleares de Venezuela con Rusia, destacando que el gobierno vecino no ha firmado unos protocolos de vigilancia internacional, que para nada Israel o USA se han molestado siquiera en ojear.

Pero mientras el encomendero paisa del coloniaje contemporáneo, pontificaba contra la soberanía venezolana, los titulares del Canal Caracol, propiedad de la ultraderecha española, socia de los premiadores de turno, benévola en el titular de una noticia sobre la conspiración criminal de extorsión, seguimiento y espionaje contra magistrados y opositores, dejaban entrever que el presidente Uribe, “estaba emberracado porque no se habían destruido aún unas pruebas” que tenía un subalterno del DAS, que ahora decide cooperar con la justicia. ¿Si Uribe no tenía nada que ver con las chuzadas, por qué estaba tan interesado en ese momento con la destrucción de las tres cajas de pruebas, que el funcionario del DAS entrenado en la CIA, le acaba de entregar ahora a la Fiscalía?

Esta pregunta que el periodismo colombiano, se hubiera hecho si no estuviera en manos de la reconquista española y comprometida como arma de guerra psicológica, ejerciendo el papel infamante de doctrinero político, en contra de la soberanía del vecindario, es la misma que por ejemplo, no se hizo la periodista Natalia Contreras del Canal Caracol, cuando insiste en mencionar “los correos electrónicos” desmentidos por un oficial de la SIJIN bajo la gravedad del juramento, con los cuales el procurador de bolsillo del uribismo, ratifica el fallo contra Piedad Córdoba que RCN, por ejemplo, no mencionó tenía otras instancia de refutación legal.

Tal vez porque la veracidad que aparece como derecho del ciudadano en todas las constituciones del mundo, ya no es la prioridad en el manejo de la noticia, en estos tiempos en que la insubordinación contra el coloniaje y el neoliberalismo en general, recorre la mayoría de países al sur de las Américas, y también las de Francia y la de Europa, donde no se calan fácilmente los remedios que desde USA a Argentina, han demostrado ser peores que la enfermedad. Y tampoco la “transparencia” parece ser la motivación de otro ente colonial tipo SIP, como la Trash Tank que se arroga la veeduría internacional, cuando manipula el orden de los escalafones de corrupción, en su espuria lista para ubicar a Venezuela entre los primeros lugares de Suramérica.

Si fuera esta sucia Transparencia Internacional, un fiscal académico serio el primer lugar de podredumbre lo ocuparía sin competencias USA, país donde el cabildeo de favores descarados de las grandes multinacionales, se pasan por la faja normas ambientales como las que debieron prohibir la explotación petrolera marítima, anunciadas cuando el desastre de BP en el Golfo de Méjico. Por demás, los imperios no llegan a acumular el poder, vendiendo estampitas de la caridad, sino asesinando, corrompiendo, invadiendo, expoliando o narcotraficando aunque sea con la ineficiencia doméstica de la DEA.

Olvidan tan conspicuos payasos de la academia, que USA ha convertido a Miami en la capital mundial de terroristas, estafadores y pillos mondos y lirondos, que a su servicio promovieron estafas peores que la de Madoff, como la Econoinvest de Mezerhane o la evasión y el contrabando de Zuloaga. Olvidan que bajo “las alas protectoras” de Florida han hallado complicidad criminal, no sólo Posada Carriles y su cartel de terroristas organizados contra Cuba o los países del Alba, hasta el punto que la “capital de sol es” la Sin City de la vida real, guarida segura para gobernantes de cuatro en conducta o maleantes, cada vez que sus pueblos cansados de tanto desafuero, los desalojan mediante el voto democrático que ellos no aceptan, recurriendo a patadas y pataletas.

USA es hoy el patrocinador de Gonzalo Sánchez de Lozada, los terroristas serbios de Marinkovic que pretendieron asesinar a Evo y balcanizar Bolivia. Son ellos los patrocinadores de los golpistas de la plaza de Altamira, los financiadores de Nilson Moreno el abusador sexual de una policía venezolano, de Díaz el terrorista vencido en juicio por los atentados dinamiteros contra sedes diplomáticas, que allá goza de lavativas mediáticas a cargo de presentadoras de cuatro en conducta periodística como Ángela Patricia Janiot Martirena, la misma que no sólo le deseó suerte a un reo de terrorismo, sino que se mofó por la muerte durante el parto, de las mellizas de Andrés Izarra el actual director de Telesur.

Ese es el talante de los jueces y fiscales espurios, de toda la cuerda de nuevos encomenderos que aúpan una transparencia imperial, famosa por encubrir casos graves de genocidio recientes, denunciados por Zach Carter, Wiki Leaks o New York Times, como los secuestros a líderes islámicos, vuelos y cárceles secretas en Europa, nexos con mafiosos afganos, campos de concentración en Guantánamo y Gaza y sobre todo, una narco clausula como la que eximió al Banco Wachobia, mediante una ínfima fianza, por un gran lavado de activos de cocaína.

Allá no sólo la inocencia se compra, porque quienes pagan quedan en libertad, si son “Wasp” y tienen mucho dinero; allá los cabildeos tienen licencias para comprar legisladores y cobrar “favores de campaña”. Los megabancos están exentos de juicio por su tamaño económico así sea por narcotráfico, como lo denunció el informe de Broomberg y aún así se arrogan el derecho de juzgar a sus afectados a través de sus instituciones y premios de bolsillo. Hallar mecanismos diplomáticos y académicos de contención, como un pronunciamiento colectivo de los No Alienados, con expulsión diplomática en masa, es una medida necesaria y urgente.

Nicolás Ramón Contreras Hernández
CC.92.226.628 de Tolú. Ciudadano Afrodescendiente independentista de la Región Caribe en la República de Colombia.