¿SE ESTARA CANSANDO LA GENTE DE CHAVEZ?
Por: Isabel Bolívar

A nivel internacional y en profundidad en Venezuela, se desarrolla una globalizada y orquestada campaña mediática contra Chávez, como persona y dirigente, acusándolo de todos los errores o delitos o corrupciones que ocurren en Venezuela.

Esas mentiras repetidas una y mil veces han logrado permear la mente de muchísima gente venezolana y sus efectos se han reflejado en los resultados electorales.

Como Chávez, desafortunadamente, se ha mostrado solidario, por una impolítica solidaridad de cuerpo, con muchos de los “dirigentes bolivarianos” que la gente cuestiona y detesta y que por eso no votaron por esos “dirigentes” aunque el propio Chávez los hubiera impuesto a dedo, lo cual condujo a derrotas electorales importantes, la gente termina por creer lo que dicen los medios.

Entre estos casos están la gobernación de Miranda, por la desastrosa gestión de Diosdado, mimado de Chávez; Carabobo, por candidato impuesto por Chávez sin ser de la región ni haber hecho nada por ella, y por los ataques desmedidos contra el anterior gobernador su amigo del alma, Acosta Carles; Alcaldía Metropolitana, candidato impuesto pese a haber sido dirigente y alcalde adeco, la gente no olvida que “adeco es adeco hasta que se muere”; Táchira, por la pésima gestión del anterior gobernador, uno de los mimados de Chávez, quien se dedicó fue a crear iglesias cristianas en llave con los anti bolivarianos, etc.

Para rematar Chávez premió a muchos causantes de desastres políticos con nombramientos como super ministros, embajadores, etc;

Pero en cambio expulsó al ministro más eficaz en sus gestiones y ampliamente popular, Samán. Cualquier desprevenido podría pensar que Chávez no quiere a nadie que le pueda hacer sombra en cuanto a compromiso revolucionario y popularidad.

De nuevo para las elecciones para la Asamblea aparecieron los mismos personajes impopulares pero que son impuestos en el PSUV por la influencia de Chávez; en cambio no dejaron inscribir a dirigentes de amplísima popularidad entre el pueblo llano como Samán.

Los resultados no dieron ninguna sorpresa para cualquier observador imparcial.

Si Samán hubiese sido candidato del PSUV se hubiese aumentado la votación favorable en más de un millón de votos más y se hubieran obtenido los resultados que al decir de Chávez, antes de las elecciones, era vitales para la profundización del proceso bolivariano. Ahora se trata de hacer creer que eso no era importante.

Eso confunde a la gente bolivariana y mucho más a los indecisos, porque da la impresión de que la dirigencia no sabe realmente que es lo importante.

Chávez debería analizar objetivamente los resultados electorales de los últimos años para precisar nítidamente que sí se ha disminuido su popularidad y la de su gobierno y establecer cuáles deben ser las estrategias a futuro teniendo como meta la Revolución Bolivariana y nó como un proyecto personalista chavista, que tiene como único y principal soporte al líder, así éste esté lleno de las mejores intenciones.

Lo que importa es el triunfo del Proyecto Bolivariano para comenzar a construir el democrático sistema socialista con la participación de la mayoría de la población.

¿Existe un liderazgo colectivo dentro Proyecto Bolivariano o solo existe un único e insustituible líder?

¿Unicamente Chávez tiene las condiciones políticas para liderar y conducir el Proyecto Bolivariano o puede haber lideres de gran capacidad pero opacados por el verbo y el gobierno de Chávez?

¿Siempre tiene que ser Chávez el candidato presidencial o puede ser otro líder probadamente revolucionario y de amplia acogida dentro del pueblo llano y por tanto con posibilidades reales de triunfo frente a un candidato de la derecha?

El verdadero enemigo, el capitalismo, cuenta con inmensos recursos económicos para comprar “aliados” de preferencia si están “bien colocados” dentro de gobiernos independientes o en los movimientos de izquierda o revolucionarios.

No todos los que usan camisas y boinas rojas son revolucionarios de verdad, puede haber muchos que están esperando el momento preciso para desembarazarse de todo lo rojo y recibir los “regalos” del capitalismo.
Ojala Chávez comience ya a preparar toda una legión de verdaderos dirigentes revolucionarios, sin los vicios de la IV república, que lo puedan reemplazar e incluso superar en su liderazgo político y bolivariano.