“No dependemos de transnacionales”

Las transnacionales Shell, Exxon Móvil y Conoco Phillips manejan el mercado de los servicios petroleros, es decir, todas aquellas actividades de transporte y comercialización que complementan el negocio de crudo.


Controlar este monopolio otorga a estas empresas estadounidenses e inglesas la capacidad de mover adicionalmente los hilos de la política mundial. Para el ministro Rafael Ramírez, los servicios petroleros siguen siendo el talón de Aquiles de la industria nacional, por lo que uno de los principales logros de esta gira es la constitución de empresas mixtas con Rusia y Belarús, que permitan romper con lo que calificó como “el coto cerrado” de Shell, Exxon Móvil y Conoco Phillips.

—Con respecto a la gira, ¿cuál es el balance, hasta ahora?

—Por primera vez en la historia de Venezuela tenemos el consorcio de la empresa petrolera rusa participando en la Faja Petrolífera del Orinoco. Sólo por mencionarte algunas de las que están allí, tenemos la empresa Gazprom, que es la compañía de gas más grande del mundo.

—¿Qué significa que ellos estén allí en el bloque Junín VI?

—Que nosotros vamos a producir 450 mil barriles de petróleo, que se incorpora esta industria con su extraordinaria experiencia.

—¿Por qué los rusos?

—Porque producen 11 millones de barriles al día de petróleo, es el principal productor de crudo a nivel mundial y tienen toda la tecnología, fortaleza y capacidades para producir con nosotros allí, en la Faja Petrolífera. Eso, por supuesto, con el hecho de que Pdvsa tiene mayoría accionaria.

—¿Qué otros convenios se pueden destacar?

—Con las mismas empresas rusas estamos constituyendo empresas de servicio. Los servicios petroleros siempre han estado en manos de un coto de tres o cuatro transnacionales mayoritariamente norteamericanas, o sea, que estamos sujetos, porque somos un mercado cautivo a su servicio. Se encarecen nuestros costos o actúan contra nuestra industria como pasó en el sabotaje petrolero cuando todas esas empresas retiraron sus servicios. Nosotros hemos estado en una política de diversificar quien nos preste sus servicios y asumir nosotros mismos, con empresas mixtas, la prestación de servicios de la industria petrolera. En ese sentido, se constituyó una empresa mixta en el sector gas con la empresa Gazprom, que ya culminó en Venezuela un proyecto muy grande de 150 millones de dólares para completar la inyección de gas en algunas zonas petroleras nuestras y, en esta oportunidad, se firmaron dos proyectos adicionales por 700 millones de dólares para adecuar nuestras plantas de compresión en el Lago de Maracaibo, que tienen más de 60 anos. El consorcio petrolero ruso comienza sus inversiones en enero de 2011.

—¿Qué ocurre en el caso Belarús?

—Volvemos con el tema de servicios. Constituimos con Belarús una empresa de sísmica, que son unos camiones muy grandes que producen las vibraciones en la tierra para la sísmica. Ese servicio, en 100 años de la industria, siempre se contrató a privados. Ahora tenemos una empresa mixta, nosotros tenemos la mayoría accionaria, los de Belarús ponen la tecnología. Además, en el área de gas, nos están ayudando en el proceso de sustitución a gas por tuberías. En Barinas van a gasificar y en Catia, en Caracas, porque son lugares que tienen todas sus viviendas con gas directo.

—¿En qué consiste el proyecto en Catia?

—Ellos se van a encargar de la instalación de las tuberías junto con nosotros, en Catia. Es un muy bonito proyecto, porque es una de nuestras comunidades más populares. Además, tenemos también el proyecto del gas vehicular.

—¿En conclusión, cuál es la importancia geopolítica de la gira?

—Nos ayuda a diversificar nuestros mercados. Ahora tenemos dónde colocar nuestros productos de manera diversificada, no depender de las transnacionales norteamericanas ni de una sola tecnología, diversificar nuestros proveedores, tener inversión y poder redefinir nuestro posicionamiento mundial a nivel de lo que es el interés estratégico venezolano.

—¿Antes dependíamos 100% de las empresas norteamericanas?

—Antes era un coto de tres empresas norteamericanas y otras inglesas, Shell, Exxon Móvil y Conoco Phillips.

CAROLINA HIDALGO/CIUDAD CCS