Una esperanza llamada Cardiológico Infantil

Caracas, 20 Ago. AVN.- Apenas cumplía 19 días de nacido. Con un corazón acelerado y palpitante, Enyerber Santiago Díaz fue ingresado a quirófano para ser operado a corazón abierto por sufrir una patología congénita definida por tener las venas del órgano invertidas.

El pasado 27 de julio, el pequeño Enyerber fue trasladado por avioneta del hospital Luis Ortega de Margarita al Hospital Cardiológico Infantil Latinoamericano, Dr. Gilberto Rodríguez Ochoa, en Caracas, donde se le realizó un cateterismo cardíaco y a los pocos días fue operado a corazón abierto. Su resultado: En proceso de recuperación progresiva, bajo la supervisión y cuidado de especialistas venezolanos, relata Yenni Rodríguez, su mamá.

“No tenía en mente pasar por algo así. Lo veía doloroso pero como casos aislado. Ahora que lo vivo, doy gracias a Dios, al Presidente Chávez y al personal que aquí trabaja, con mística y corazón, por salvar la vida de mi bebé”, expresó Rodríguez mientras permanecía sentada en una de las salas de espera, al aire libre y rodeada de vegetación, del hospital.

La joven margariteña, de 28 años de edad, y con otro hijo de ocho, comentó que en primera instancia su hijo fue atendido en el hospital Luis Ortega donde requerían de seis vacunas, 600 bolívares cada una, para iniciar tratamiento.

Sin embargo, gracias a la red de 18 centros cardiovasculares regionales, cuya base de referencia es el hospital Cardiológico Infantil, se determinó como caso prioritario y de alta complejidad para trasladar a Enyerber inmediatamente y ser ingresado en Caracas.

Este mecanismo, es el común denominador con el que funciona el Cardiológico Infantil, el cual garantiza atención en todos los rincones del país a través de la red nacional de referencia.

Enyerber Santiago aún está hospitalizado, en período postoperatorio, pero vuelve a sonreír y sin tener noción de su condición actual, cuenta con garantías de una mejor calidad de vida, una infancia sana, feliz que podrá disfrutar a plenitud.

“No conocía de este hospital, no imaginaba que era así. Ahora que lo veo me doy cuenta de lo grande que somos, me siento orgullosa de ser venezolana y de contar con todas esta tecnología que da y salva vidas”, destacó Rodríguez.

Donde vaya lo defiendo

Yasmira Huerta, procedente del estado Zulia es madre de Francis Huerta, de 17 años de edad, quien fue operada de una estenosis aórtica valvular, diagnosticada a sus nueve meses de nacida.

Ya cuando Francis despertó, con el brillo en sus ojos por saber que le espera una vida llena de éxitos académicos (soñaba con poder asistir a su acto de graduación de bachiller), explicó la señora Yasmira, quien se siente parte de la familia del Cardiológico Infantil y lo defiende como tal.

“Donde vaya y tenga que defender al cardiológico y al personal que aquí trabaja, los defiendo. Porque mi hija está saliendo por la puerta grande, llena de vida y salud”, expresó Huerta.

Comentó que durante 17 años, su vida giraba entorno al hospital Universitario de Maracaibo, donde era atendida Francis, y donde debía ser llevada en promedio de cada tres o seis meses.

Indicó que al cumplir con la edad acorde para determinar el avance o no de su enfermedad, el propio médico tratante realizó el enlace necesario para el traslado de Francis al Cardiológico Infantil, donde fue operada satisfactoriamente la semana pasada.

“Ella está bien. Está feliz. Recibe sus llamadas y responde mensajes con una sonrisa de oreja a oreja. Ver a mi hija así es algo que agradeceré eternamente primero a Dios y segundo al Presidente Chávez por haber hecho posible esta realidad”, puntualizó Huerta.

Así como Enyerber y Francis, otros mil 417 niños y niñas han sido operados en el Cardiológico Infantil de cardiopatías congénitas, sin necesidad de cancelar algún monto ni trámites engorrosos y tardíos que, en lugar de garantizar vida, ponen en riesgo el palpitar de aproximadamente 3500 corazones al año que requieren ser operados.

Este viernes 20 de agosto, el Cardiológico Infantil, reconocido mundialmente por ser el único hospital especializado en cardiología cardíaca pediátrica, cumple cuatro años de funcionamiento. “Cambiando la ruta de la muerte por la ruta de la vida”, tal como lo expresó recientemente su directora, Isabel Iturria.