El comandante Fidel exhorta a proteger a las masas de los ataques mediáticos
TeleSUR

A través de las citas del libro titulado ”Los secretos del Club Bilderberg” del escritor ruso Daniel Estulin, Fidel Castro explica el caos que significa la acción de la agrupación mediática que busca convertir a la sociedad en un mercado de consumidores de sus programaciones

El Líder de la revolución cubana, Fidel Castro, destaca en su más reciente columna de Reflexiones la necesidad de proteger a las masas, especialmente a los niños y jóvenes, de la fuerte influencia de algunos medios de comunicación que juegan muchas veces a ser el ejemplo de lo que regirá la conducta de la población mundial en un futuro.

Las primeras reflexiones del comandante apuntan a reconocer que medios de gran alcance como la radio o la televisión, han convertido a la sociedad en un mercado de consumidores de sus programaciones y de sus propios intereses, al punto de manejar conductas y formas de pensar prácticamente a su antojo.

En esta ocasión, Fidel dividió sus acostumbrados análisis en dos partes, la primera de ellas titulada ”El gobierno mundial”, en la que extrae una cantidad importante de citas del libro titulado ”Los secretos del Club Bilderberg” del escritor ruso Daniel Estulin, a partir de las que explica el caos que significa esa agrupación.

“Los nazis habían utilizado intensivamente la propaganda radiofónica como instrumento de lavado de cerebro y la habían convertido en un elemento integral del Estado fascista. Este hecho fue observado y estudiado por las redes del Tavistock y utilizado extensivamente en sus propios experimentos. El objetivo de este proyecto (…) era programar una cultura ‘musical’ de masas como una forma de control social masivoÂ…”, se extrae del texto.

A lo que agrega que “‘las cadenas de radio se convirtieron en unas máquinas que reciclaban durante veinticuatro horas al día los cuarenta mayores éxitos'”, lo que se traduce como el medio controlador de emociones y por ende, de actitudes.

Al Club de Bilderberg sólo se accede por invitación, la Enciclopedia Británica lo ha definido como “una atmósfera de estricto secretismo”, entretanto los miembros del círculo se defienden de las acusaciones sobre “oscurantismo” manifestando que no son “un club secreto, sino privado”.

Los propósitos fundamentales del club incluían combatir el creciente antiamericanismo instalado en Europa en los tiempos del enfrentamiento contra la Unión Soviética y el comunismo que venía ganando terreno.

“La ‘guerra’ cultural abierta, aunque no declarada, contra la juventud norteamericana empezó de verdad en 1967, cuando el Bilderberg, para conseguir sus objetivos, comenzó a organizar conciertos al aire libre. Mediante esta arma secreta, lograron atraer a más de cuatro millones de jóvenes a los llamados ‘festivales’.

La intención era sumir a la mayor cantidad de jóvenes posible en el mundo de las sustancias alucinógenas para crear una dependencia directa de estas nuevas corrientes y formar una invasión de eventos que en un primer término resultaban atractivos y cuyo fin real se escondía en las sombras de la adicción.

Asimismo, la televisión siempre ha jugado un papel preponderante en el tema de influencia masiva, aspecto que Estados Unidos (EE.UU.) consideró a cabalidad para crear canales dirigidos a la población juvenil que ofrecían videos musicales. Punto clave a la hora de captar inocentes.

“Durante los cuatro minutos que dura aproximadamente un vídeo musical (los científicos del Tavistock determinaron que cuatro minutos era lo máximo a lo que un sujeto involuntario era susceptible de recibir los mensajes contenidos en los propios programas), ‘una realidad artificial en la forma de ‘contrapuntos’ se inserta en la conciencia, sustituyendo a la realidad cognitivaÂ…’.”, destaca el comandante en la primera parte de sus reflexiones.

En este apartado, llega la segunda parte del profundo análisis del ex presidente cubano que bajo el título de “ABC del tráfico de drogas”, compila una serie de verdades sin intención de descubrir cosas nuevas, sólo retoma hechos que muchas veces pasaron “desapercibidos” por cada uno de los habitantes del mundo, expuestos a diario al ataque mediático.

La violencia, otro ítem que envuelve las cadenas de mensajes emitidas por muchos medios de comunicación, contribuye a generar opiniones, formar pensamientos y apuntar hacia el rechazo, el racismo y la no aceptación de nuestros semejantes.

Los mejores ejemplos se pueden apreciar en la cruenta guerra que EE.UU. ha liderado desde hace años en países del Medio Oriente, que ha saldado numerosas vidas de inocentes y de soldados de ambas partes que han tenido que pagar la incapacidad e intolerancia de los Gobiernos de turno.

“”En una sociedad cada vez más desmembrada, hay algunos elementos que permiten destacar lo que compartimos, lo que tenemos en común, y permiten hacerlo directamente, con dramática intensidad. La dignidad humana y un anhelo genuino de libertad, que se comprende al instante en cualquier lugar del mundo y no necesita traducción, son algunos de los aspectos más valiosos de la tradición universal. Merece todo el apoyo que pueda recibir”.

El comandante cubano alega finalmente que “es terrible pensar que las inteligencias y los sentimientos de los niños y los jóvenes de Estados Unidos son mutilados de esa forma”.

“Hay que luchar ahora para evitar que sean conducidos a un holocausto nuclear, y recuperar todo lo que sea posible su salud física y mental, e idear las formas en que los seres humanos sean liberados para siempre de tan terrible destino”.