Presenta Fidel Castro su libro La Victoria Estratégica
Por: yudith Diaz Gazán

La Habana, 3 ago (PL) El libro La Victoria Estratégica fue presentado por su autor, el líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, artífice de los hechos que narra.

El volumen de 896 páginas constituye una obra de calidad excepcional tanto por su contenido como por la edición e impresión, y abordó el enfrentamiento de las fuerzas rebeldes a la ofensiva del ejército de la dictadura de Fulgencio Batista en el verano de 1958.

Asistieron a la presentación los Comandantes de la Revolución Ramiro Valdés y Guillermo García, los Generales de Cuerpo de Ejército Abelardo Colomé y Leopoldo Cintras, así como las Heroínas del Moncada Melba Hernández y de la Sierra Maestra Generala Teté Puebla.

También participaron Armando Hart, director de la Oficina del Programa Martiano, otros combatientes de la Sierra y el Llano, oficiales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, y el Ministerio del Interior, destacados historiadores, una representación de los editores, diseñadores e impresores del volumen, y otros invitados.

Según un reporte difundido por el Noticiero Nacional de Televisión, Fidel Castro se mostró sorprendido por la calidad del libro y la rapidez de su terminación y dijo sentirse especialmente motivado por los recuerdos.

Durante más de una hora el líder de la Revolución cubana leyó y comentó fragmentos de la obra, en los que evalúa el balance final de la batalla y el significado de aquella victoria de 300 guerrilleros frente a más de 10 mil soldados armados hasta los dientes.

Recordando nombre por nombre de los combatientes más destacados y de los caídos en la lucha, resaltó más de una vez el espíritu humanitario y la vocación justiciera del ejército rebelde, que atendía y curaba a sus prisioneros hasta el punto que alguna vez él pensó que muchos de aquellos soldados integrarían el nuevo ejército para la victoria, sólo que ya para entonces había una masa nueva y pura salida del pueblo, que se uniría a las filas de lo que serían las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

La vida al fin desbordaba nuestras predicciones y sueños, sentenció.

En esa misma línea de razonamientos, anunció un nuevo libro que da continuidad a este en el que abordará la ofensiva estratégica final del ejército rebelde y dijo que para él los materiales reunidos por la oficina de asuntos históricos del Consejo de Estado constituyen un regalo enorme por todo lo que lo estimulan a recordar, pensar y luchar.

Los recuerdos se van organizando, se refrescan cosas que sucedieron hace más de 50 años, comentó con alegría, y luego recordó los partes de guerra de Radio Rebelde, donde el arma principal fue siempre la verdad.

Nosotros sólo decíamos la verdad, si poníamos un fusil de más engañábamos a nuestros propios compañeros, decir la verdad fue un principio elemental que nunca falló, puntualizó.

Retomando el comportamiento ético como la distinción de aquel ejército nacido en los combates contra la tiranía, lo contrapuso a la crueldad sin límites de las fuerzas de la dictadura.

En un adelanto del libro en preparación, anunció que narrará un revés táctico sufrido durante la contraofensiva, cuando una columna rebelde que cayó en una emboscada fue masacrada sin piedad por el ejército de la tiranía.

Quien entrenó a ese ejército de torturadores, quien le suministró las armas, los tanques, los aviones, las fragatas, quien los enseñó a torturar y matar prisioneros, fue el gobierno de Estados Unidos, ese mismo que ahora tortura a Gerardo Hernández, sin justificación alguna, precisó al referirse a uno de los cinco antiterroristas cubanos presos en cárceles estadounidenses, sometido a castigos adicionales.

Hasta cuándo va a durar eso, se preguntó Fidel Castro en un análisis que enlaza la historia de hace medio siglo con la actual en el permanente y nunca abandonado propósito imperial de someter a la nación cubana sin reparar en métodos por repugnantes y cobardes que puedan resultar.

En el acto de presentación del libro La victoria estratégica usaron además la palabra su editora principal Katiuska Blanco y Alberto Albariño, vicejefe del departamento ideológico del Comité Central de Partido Comunista de Cuba, responsable de la impresión.

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