Uribe dice que propuestas de diálogo de FARC buscan sólo “titulares de prensa”
TeleSUR

Uribe denunció la muerte de seis oficiales a tiros, presuntamente por parte de las FARC en el departamento de Caquetá.

El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, desestimó este sábado la propuesta de diálogo hecha por el líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Alfonso Cano, para llegar a la paz en Colombia y consideró que sus llamados lo que buscan es producir “titulares de prensa”.

“Uno no entiende estos bandidos, piden paz para producir titulares de prensa y lo que hacen es asesinar a 6 policías en Solita, Caquetá”, señaló el mandatario a través de su cuenta en la red social Twitter.

Uribe se refiere a la denuncia del secretario de Gobierno del departamento de Caquetá, Edilberto Ramón Endo, sobre la muerte de seis oficiales a tiros, presuntamente por parte de las FARC.

De acuerdo con el funcionario, los integrantes de la fuerza pública fueron baleados cuando inspeccionaban pequeñas embarcaciones en un río que pasa por el municipio de Solita.

Este viernes, Alfonso Cano hizo un llamado al gobierno a buscar, a través del diálogo, una salida negociada al conflicto armado que vive Colombia.

Por medio de un video difundido este viernes por la cadena internacional árabe Al Jazeera, y fechado julio 2010, Cano emitió un llamado a las autoridades gubernamentales de Colombia para que “entre todos ir buscando el punto de confluencia donde con el concurso de la mayoría de los colombianos podamos identificar las dificultades, los problemas, la contradicciones, y generar a partir de allí perspectivas, caminos, salidas, posibilidades” a la situación armada.

Tras este pronunciamiento, el vicepresidente electo colombiano, Angelino Garzón, en representación del gobierno entrante, dejo la puerta abierta al diálogo con la guerrilla pero con condiciones.

La gestión de Uribe culmina el próximo 7 de agosto, en medio de acusaciones sobre violaciones de derechos Humanos, la intensificación del conflicto armado y tensiones con Venezuela, país que decidió romper las relaciones bilaterales.

Bogotá acusa a Caracas de albergar, con consentimiento del Gobierno, a más de mil 500 militantes de grupos armados, pese a que Venezuela ha negado la presencia de guerrilleros y haya dado su compromiso de combatir cualquier movimiento que esté al margen de la ley.

teleSUR-/PR