Batalla por el agua: realidad o tempestad en un vaso
Fuente: The Voice of Ruusia

La batalla por el agua puede desencadenarse en el planeta en el futuro más próximo. Cada vez queda menos agua potable en el mundo y son más los países y territorio en que el agua escasea.
La mayoría de los miembros de la comunidad internacional comprenden la seriedad de la situación. La Asamblea General de la ONU aprobó una resolución que cimenta el derecho del hombre al agua pura.

El agua es el componente más abundante en la Tierra. Pero, lamentablemente, no todo ese agua es apta para beber. Según los médicos, dos millones de personas mueren a diario en el mundo por enfermedades producidas por consumo de agua contaminada. En muchos países de Asia y África el agua está literalmente a peso de oro, mientras que en otros países la hay en exceso. Y la batalla por los recursos hídricos ya se está librando, aunque por ahora de palabra. Esto ha sido confirmado por el hecho de que la resolución de la Asamblea General no contó con el respaldo de todos los países. Las delegaciones de 41 Estados, entre ellos Canadá, EEUU, Gran Bretaña y Australia, se han abstenido durante la votación.

La lucha por el agua se encarnizará cada vez más -asegura el hidrogeólogo ruso, Igor Davidenko.

En 2002 el académico Leonid Abalkin dijo en uno de sus libros que en el mundo hay unos 2 mil lugares en los que con el tiempo empezarán a librarse guerras por el agua potable. Esta previsión en general no causó ninguna impresión. Pero, en realidad, hace mucho que se libraron guerras por el agua potable y se las libran también ahora. Hoy el agua no alcanza. Por ejemplo, África cuenta con el 12% de la población mundial y sólo con 1% del agua potable. Las repúblicas centroasiáticas de la ex Unión Soviética prácticamente están librando una guerra silenciosa por el agua, porque los Estados montañeses pueden construir centrales hidroeléctricas y retener el agua, que no llega a los países ubicados en llanuras. Antes todo esto se resolvía en el límite de un Estado: la Unión Soviética. Y los conflictos entre Turquía e Irak por las aguas del Tigris y del Eufrates. Allí se libraron verdaderas guerras -recuerda el hidrogeólogo ruso.

La comunidad internacional hace tiempo que busca dar una solución a la escases de agua. Se proponen diferentes variantes, hasta las más exóticas, como la síntesis del agua a partir del hidrógeno y del gas atmosférico. Algunos países resuelven el problema de forma más simple: construyen instalaciones atómicas para desalar el agua del mar. La Asamblea General de la ONU ya ha declarado el derecho del hombre a ese líquido vivificante. Ahora los países deben garantizar ese derecho y deben aprender, por fin, a administrar los recursos naturales, entre los cuales el agua es uno de los más importantes.