No basta con dar tu apoyo; tiene que ir ese domingo a ejercer tu derecho. Están en juego los logros del pueblo soberano.
Por: Luis Alberto Matos

“Ningún objeto es más importante a un ciudadano que la elección de sus Legisladores.”

Simón Bolívar, mensaje al Congreso Constituyente de Bolivia, 25 de mayo de 1826

Sonó el celular; era el Director de TEMAS Venezuela. “Luis: ¿podrías escribir diez razones económicas para votar el 26 de septiembre?”. ¿Diez? ¿no son muchas? me pregunté, pero acepté el reto. ¡Seguro que sí las hay!

Pero son más de diez, bastante más de una decena de razones. Es todo el acontecer diario y la planificación del futuro. Es el cumplimiento de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela e incluso su propia adaptación continua a la dinámica cambiante realidad de nuestro país, por lo que nuestra ubicación geográfica y riquezas naturales representan para el planeta.

Pudiera lucir exagerado, pero todos nuestros actos y, muy especialmente, los de aquellos que integrarán la próxima Asamblea Nacional, tienen y tendrán, cuando ejerzan sus delicadas funciones, directa y profunda relación con los aspectos económicos.

En todos estarán presentes la escasez, las necesidades y los bienes y servicios necesarios para su plena satisfacción.

En consecuencia, es de primerísima importancia el dominio absoluto de la Asamblea Nacional y tú tienes que levantarte el domingo 26 de septiembre, desplazarte a tu Centro de Votación, ubicar tu Mesa y votar por el PSUV. ¡No hay excusa válida para abstenerte ese día!

Salud y nutrición

¿Te imaginas una Asamblea dominada por la oposición legislando sobre el tema alimentario?. ¿Qué será más importante?. ¿Qué todos los venezolanos, sin distingo de ningún tipo, tengan cada día acceso a los niveles nutricionales mínimos?. ¿O por el contrario tratarán principalmente la “problemática” de la compra y venta de tales productos?

Si no la dominan pero su porcentaje es suficiente como para impedir la inmediata aprobación de los acuerdos necesarios que garanticen la apropiada nutrición de nuestros niños, adolescentes, jóvenes, madres, trabajadores y adultos mayores: ¿cuánto tiempo consumiría la discusión de tales leyes?.

Nuestros asambleístas tienen ante sí la obligación, principal para su próximo período, de garantizarnos nuestra seguridad y soberanía alimentaria. Es decir: cada venezolano tendrá acceso a sus nutrientes, no importa su condición, y para lograrlo el Estado venezolano no comprometerá los ingresos del futuro.

En paralelo, la Asamblea Nacional deberá igualmente tratar sobre la logística legal que posibilite y facilite el debido tratamiento a las enfermedades de nuestra población.

La salud privada es muy costosa. Consultas médicas, hospitalización en clínicas, exámenes de laboratorio y medicamentos consumen el ingreso de cualquier trabajador, incluyendo profesionales bien pagados.

La salud es un derecho y el socialismo es la única vía para que todos podamos accesarla, especialmente en una población con alta tasa de natalidad y creciente expectativa de vida, lo que significa más niños y adultos mayores, por trabajador, para su debido sustento.

La llamada “ley de oferta y demanda” ha probado ser trágica, cruel y mortal en estos aspectos en diferentes países.

Petróleo y energía

En materia energética, es necesario, conveniente e importante ser reiterativos, no importa cuan repetitivo pudiera parecerte. Debemos tener siempre presente que somos la primera reserva petrolera del planeta. No es sólo el concepto geológico; es el aspecto económico en un mundo cuyo futuro demanda un creciente consumo de energía.

Eso nos sitúa en la mira del neoliberalismo. Somos el objetivo principal del capitalismo internacional. Cualquier desliz nuestro y, en el mejor de los casos, regresamos a situaciones pretéritas. Nuestro posible billón de barriles, bien pudiera suscitar inimaginables amenazas contra nuestra soberanía por quienes consideran a nuestro subsuelo como el simple almacenamiento de sus pertenencias.

¿Crees que exagero? Observa, en minucioso detalle y con amplia visión de conjunto, los movimientos políticos, económicos y militares en la región. Ya te recordaré además, cuando detallemos este tema, su mapa “oficial” donde el sur del Orinoco ya es “reserva mundial”. No es territorio venezolano; no te pertenece.

Banca y finanzas

Vivimos el presente y planificamos el porvenir tomando en cuenta nuestras posibilidades financieras. Los ingresos derivados principalmente de las ventas internacionales de nuestros hidrocarburos, y sus derivados, posibilitan el acceso a los insumos necesarios durante la correcta ejecución de las tareas exigidas para alcanzar tales logros actuales y futuros.

Requerimos permanentemente de servicios financieros y bancarios confiables, propios, eficientes y muy venezolanos, al servicio exclusivo de la revolución. La banca privada tendrá un papel importante; la banca pública, sin embargo, deberá ser la protagonista en asistencia monetaria, crediticia y financiera.

Y esa banca pública deberá contar, aparte de plataforma actualizada, personal competente, directivos honestos y lineamientos socialistas, con una legislación que al mismo tiempo la apoye, la presione, la estimule y la obligue.

Si no ejerces tu derecho al voto el domingo 26 de septiembre, no podrás luego aspirar a tener bancos venezolanos, donde lo prioritario sea la ejecución de políticas financieras, bancarias y monetarias adaptadas a las verdaderas necesidades presentes y futuras de nuestra Patria.

Desarrollo y sustento

Todos estos planes deberán ejecutarse sin utilizar el patrimonio de nuestros descendientes. Las riquezas de nuestros hijos y nietos son intocables. Sus bienes deberán estar allí, sin deudas ni hipotecas comprometidas por nosotros, cuando ellos conduzcan nuestra nación.

Disfrutar el presente, porque consumimos y comprometimos el futuro de quienes vienen detrás de nosotros, es el resultado de los más viles ardides del neoliberalismo.

Pedir fiado hoy, para que lo pague tu hijo, es una vileza. Su educación y su calidad de vida no te pertenecen. ¡Es su futuro!.

Si nó dominamos la Asamblea Nacional, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y los Tratados de Libre Comercio nos cobrarán en barriles reales sus papeles fiduciarios que recibiríamos hoy para regresárselos pronto a cambio de bienes de muy corta vida útil.

Eso ya lo has vivido cada vez que tienes que cambiar de celular, computador o automóvil, mucho antes de vencerse el plazo que suponías te iban a durar tales objetos, mientras en paralelo te han convencido de que “debes actualizarte”, motivo suficiente para ir al Centro Comercial, el próximo fin de semana, ¡con tu tarjeta de crédito!.

Moral y luces

Cuando pensamos sobre la integración de nuestra próxima Asamblea Nacional, surgen dos calificativos que sus integrantes deberán poseer para entonces poder legislar con las mismas cualidades e impulsarlas en nuestra vida cotidiana: ¡moral y luces!, que siguen siendo “nuestras primeras necesidades”.

Honestidad a toda prueba, en el ejercicio de las funciones relativas al manejo de nuestras riquezas, y la obligación de educarnos más y mejor. Los antes llamados “programas de educación” necesitan de una revisión profunda. Los resultados de la actual “pedagogía”, en países desarrollados, son pésimos. La cultura y ciencia, a niveles similares, es hoy más baja que nunca antes en aquellas latitudes. No podemos seguir imitándolos. ¡Y habrá que legislar contra su intromisión!.

jaquematos@cantv.net