AN debate financiamiento estadounidense a oposición y periodistas venezolanos

AVN .- La Asamblea Nacional (AN) inició este jueves y continuará el martes el debate sobre el financiamiento de agencias internacionales, principalmente del Departamento de Estado de Estados Unidos, a organizaciones ligadas con la oposición venezolana, a empresas de comunicación y a periodistas, con el fin de desestabilizar al Gobierno Bolivariano.

El presidente de la Comisión Permanente de Ciencia, Tecnología y Medios de Comunicación Social del Parlamento, diputado Manuel Villalba, denunció que el aporte de recursos por parte del imperio norteamericano a la contrarrevolución asciende a 50 millones de dólares.

Apuntó que este financiamiento recae sobre organizaciones no gubernamentales cuyo fin es desestabilizar al Ejecutivo Nacional captando a jóvenes en universidades, a periodistas o a medios privados para establecer comandos de operaciones que atacan y buscan debilitar el proceso bolivariano.

Entre las instancias que han recibido estos recursos, Villalba mencionó, durante su intervención en la plenaria de la AN transmitida por Venezolana de Televisión (VTV), a María Corina Machado, ex directiva de la organización Súmate y aspirante a una curul en el próximo Parlamento; Espacio Público; el Instituto de Prensa y Sociedad, el Centro para la Divulgación del Pensamiento Económico (Cedice) y la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras).

Todas estas asociaciones mantienen pronunciamientos constantes contra el Gobierno Bolivariano.

Félix Paisano y Eva Golinger, miembros del PSUV, se dirigieron en días pasados a la sede del Consejo Nacional Electoral para exigir una investigación por el presunto financiamiento de Estados Unidos a la campaña electoral de la oposición, concentrada en la llamada «mesa de la unidad democrática».

Según Golinger, un informe de la estadounidense National Endowment for Democracy (NED) reveló que la oposición venezolana recibe desde 2002 hasta 40 millones de dólares anuales de distintos organismos estadounidenses y europeos, y que son usados para influir en la política interna del país.

“Además, ingresan el dinero de manera ilícita (…) en efectivo o abriendo cuentas en el exterior”, agregó.