EN DEFENSA DE UNA GESTION REVOLUCIONARIA
Fuente: alerta rialca

La evidencia histórica de todo proceso revolucionario es el sabotaje, el bloqueo y hasta la acción criminal de la contrarrevolución. Uno u otro hecho surgen del nido de serpientes que identifican la ira en que comúnmente ocurre los factores burgueses.

En cuyo caso aplican toda su fuerza y todo su poder para convencer de la justeza de sus acciones, este tipo de estrategias ya son conocidas en varios países de la América que han desarrollado el camino de la transformación socialista.

Tal como ocurrió en la hermanas republicas de Cuba y Nicaragua. Para mencionar dos casos emblemáticos de luchas contra la dominación imperial. En ambos casos se comenzó ha profundizar la tensión entre revolución socialista y contrarrevolución capitalista cuando el programa de las fuerzas revolucionarias hechas gobierno, extendieron sus prácticas de emancipación llegó al campo de la producción material.

De las fabricas ya expropiadas o nacionalizadas comenzaron ha surgir los nuevos defensores de la propiedad privada o las nuevas personificaciones del capitalismo, que venían a complementar la estrategia global de la contrarrevolución.

Este tipo de situaciones vienen adelantando con mucha dedicación y sistematización en Venezuela sobre todo en el marco del avance obtenido en varias empresas donde el gobierno revolucionario avanza en el desarrollo del nuevo modelo de producción socialista, tal como ocurre en Carabobo, en cuyo escenario ya se hace evidente la estructuración de un plan global de ataque contra Rialca, promovido por la derecha fascista de los Salas Römer y su pareja circunstancial el GRUPO POLAR que ejecutan desde adentro por cuadros políticos del proyecto Venezuela que se han filtrado con el uso oportuno de la Camisa Roja, A tal efecto han causado sus esfuerzos hacia la guerra mediática tal como se evidencia en un pasquín que hicieron circularon en Internet.

Un vulgar ataque personal totalmente descontextualizado, lleno de resentimiento que se auto descalifica por la manera soez del ataque infructuoso de destruir una impecable actuación de más de 20 años en Guayana. La descalificación en ese panfleto es un solo chisme de 11 páginas o cuartillas (cuadernillo de formación del pseudo-revolucionario Nº 1), donde la única conclusión es que ser revolucionario significa ser ALCAGUETA; alcahueta de la corrupción, la irresponsabilidad, la ineficiencia, la impuntualidad, la mentira, la falsedad, la inoperancia.

Alcahuetas de esa casta de “revolucionarios” aburguesados, acostumbrados a horarios flexibles, y rendimiento menos que mediocre, con patente de corzo por ser recomendados o hij@s de Papi o Mami revolucionari@s para que no se les irrite la piel con trabajo arduo ni se estresen. Lo aderezan además con citas revolucionarias sacadas de algún librito que tienen en la cabecera de la cama pero se olvidaron de aquello que dijera el Ché: “Una Revolución no puede estar reñida con la eficiencia”.

¿Aguantarían estos “revolucionarios” trabajar siquiera una semana con el Comandante Chávez? Es la única pregunta que se nos ocurre. Seguro saldrían renunciando despavorid@s diciendo “Chávez es un maltratador, un dictador, un controlador” Cualquier parecido con el discurso escuálido NO es casualidad. Pero por si fuera poco allí se amaza un conjunto de falsificaciones cruzado con señalamientos propios de los laboratorios de la CIA donde se intenta bajar la moral de un equipo, del cual, algunos integrantes vienen trabajando desde hace dos (2) años CON LAS UÑAS sin percibir salario, comiendo pan con mortadela, sin horario de salida pero puntual de entrada, muchas veces sábados y bastantes domingos incluidos y hasta en casa a altas horas de la noche…

Aquí entonces cabe preguntarse que tipo de revolucionario es ese que descalifica a los anteriores, miente inventando actividades de formación ideológica para faltar a su puesto de trabajo?

¿Un revolucionario vive excusándose de su mal desempeño por su “down” emocional?

¿Un revolucionario se la pasa contando sus desgracias personales para levantar la lástima de sus compañeros y sumar simpatías al rededor suyo?

¿Puede un revolucionario que se la pasa compadeciéndose de sí mismo asumir la responsabilidad de hacer crecer ideológicamente a los trabajadores?

¿Qué tipo de revolucionario es ese que califica de “jala bolas” a los camaradas que SÍ TRABAJAN por encima de horarios y descripciones de cargo?

Personas que no tienen purito de hacer trabajo de “secretarias”, redactar, servir café, encuadernar, pasar correos, más allá de los títulos académicos que puedan tener. Que no huyen ni se hacen los locos con todo el montón de trabajo que implica arrancar una planta, y cuyo compromiso permanece vivo a pesar de las incomprensiones, de mal agradecidos y descalificadores de oficio.

Ante todos estos cuestionamientos respondemos lo siguiente: NINGÚN SOCIALISMO, NINGUNOS REVOLUCIONARIOS. Estos PSEUDO-REVOLUCIONARIOS le hacen el juego a quienes están más interesados en que la empresa RIALCA no termine la última etapa del periodo de pre-arranque: LA OPOSICIÓN Y LOS SINDICALEROS. Así vemos como forman alianza con señores como Carlos Blanco y Andrés Gonzáles que tiemblan al pensar que al llegar el día de producción a máxima capacidad instalada y tengan el gobierno revolucionario que reinsertar a el resto de los trabajadores se diluirá su actual liderazgo postizo hecho a la base de la manipulación y la mentira.

Tiemblan porqué con la presencia de 400 a 700 trabajadores en cuyo caso vendrán a lucir toda su potencialidad clasista y revolucionaria dejar sin plumas a estos chupa flores y quedarán enterrados y ya no podrán ejecutar la conocida actuación de sindicaleros de vender los puestos de trabajo, ese sueño de todo sindicalero del tercer mundo, disfrutar de todas las comodidades del burgués saqueando a sus compañeros de clase. Su cuenta esta sacada así, 1000 bolívares fuertes por trabajador le proporciona una alta cifra casi los 600 o 700 millones del pasado, sin meter a los contratados, que les parece amigos, dirían en mi pueblo agarra ese trompo en la uña.

Este plan sería posible si consiguen consumar su estrategia inicial, de destronar todo el equipo de trabajo que hasta ahora conduce la fabrica. Ya no encuentran que estrategia elegir para inventar un entretenimiento al resto de trabajadores, si hay alguien interesado en paralizar eternamente RIALCA son estos señores, pues al arrancar la planta se les agota su fiesta de saboteo a diario del proyecto revolucionario, con este tipo de mercachifles para que temer a una invasión imperial, allí dentro esta el caballo de Troya, claro esta estos señores no deambulan solos tras ellos los factores del poder que definen su estrategia a partir de los siguientes eventos descuartizar a como de lugar la actual presidenta, colocar en la presidencia un cualquier advenedizo de la política que ellos puedan imponerles sus planes e intereses comerciales, cobrar los puestos de trabajo ante el ya inminente arranque de la planta.

Su actitud avergüenza al resto de la clase a los trabajadores revolucionarios que están hoy desempleados o los de aquellos que descuartizan sus manos para echar adelante el cultivo de la tierra, que dirían de un caso como este el resto de trabajadores que hoy asumen el compromiso político e ideológico al desarrollar no sólo la producción fabril sino las actividades referidas al desarrollo de la corriente clasista que enfrenta al capital, que más democracia que hacer dos asambleas diarias y transcurrir el día deambulando sin acción concreta alguna, este y otros argumentos dirigidos a afectar la gestiona revolucionaría en RIALCA se caen por su propio peso.

Claro ellos tienen sus puestos seguro en la POLAR o cualquier empresa de los Salas como saboteadores del proceso Revolucionario, no importa si afectan con ello al resto de trabajadores que aspiran ver en RIALCA una exitosa Empresa Socialista.