DIRECCION SOCIALISMO, SENTIDO OPUESTO
Por: Ricardo Rosa-Brussin

Si bien el gobierno que dirige el presidente Hugo Chavez ha demostrado, de manera contundente, su intención de generar e implementar políticas para enrumbar al país hacia una sociedad más justa e igualitaria, y ejemplos de ello sobran, hay ciertas “jugadas” que lamentablemente terminan “dejando el balón” en el campo del adversario. En este escrito me voy a referir concretamente a el dolar y a algunos aspectos que giran en torno al actual esquema para su obtención.

Por un lado esta CADIVI el cual ciertamente asigna una cantidad importante de dólares a las empresas importadoras de bienes, se estima que al menos la mitad. Y por otro lado esta el mercado paralelo o permuta.

Ahora bien, si perfilamos cuales son las empresas que actualmente obtienen dólares por intermedio de CADIVI fácilmente podemos encontrar que en su mayoría son grandes y medianas empresas, las cuales pueden sin mayor contratiempo destinar recursos para procesar todo lo haya que procesar y mantener una serie de requisitos al día para permanecer solventes con dicha entidad. Además poseen el capital suficiente para cancelar sus compras en el exterior y conjuntamente afianzar (represar) los bolívares necesarios para obtener los dólares equivalentes a la mercancía que viene en camino hacia el país.

Pero lo que nadie dice, ni en sector oficial ni en sector empresarial, es que este conjunto de empresas inscritas en CADIVI son una ínfima minorías de las empresas importadoras y que esta minoría a pesar de manejar mas de la mitad de las divisas e individualmente poseer nominas numerosas en realidad representan nuevamente una minoría del sector de las empresas importadoras en todo el país.

Este espejismo que se refleja en la asignación “equitativa” de divisas termina favoreciendo a una minoría considerablemente más pudiente de empresarios, mientras que una inmensa masa de microempresarios y pequeños comerciantes no tienen otra opción que recurrir a comprar dólares al precio no oficial o en su defecto cuanto instrumento saque el gobierno tales como bonos, subastas, etc., los cuales por supuesto no abundan.

Adicionalmente existe otra realidad y es que hay un sin fin de pequeñas empresas de servicio que importan tecnología que benefician a sectores estratégicos como el turismo, agricultura, construcción…. que entonces ni teniendo todo el papeleo burocrático que implica estar en CADIVI, pueden obtener dólares baratos, pues los productos que estas importan no están tipificados dentro de los productos “importantes” que dicta el MILCO, el filtro final para importar bienes. Pero contradictoriamente, y de manera absurda se asignan dólares por intermedio de la burocracia oficial para importar whisky, chocolates, perfumes, cosméticos, exquisiteses y cuanta banalidad a usted se le ocurra. Quien tenga dudas puede darse una vuelltica, con calculadora en mano, por Margarita, Punto Fijo o el aeropuerto Internacional de Maiquetia.

Por último la gran tragedia, y aquí si tiene razón el gobierno, y es que no obstante de ser privilegiados y obtener dólares a cambio oficial, las grandes empresas de este país venden sus productos calculando los precios en base al dólar paralelo. Prueba irrefutable son los precios de la comida, vehículos, repuestos, etc.

Si no hay voluntad política de desentramar esta perversión en la que los grandes cómplices son los bancos del Estado, que no le dan a crédito al pueblo para producir nada, por mas buenas intenciones con que son concebidas las normas, los resultados prácticos solo dejan exclusión, polarización de la riqueza y en fin todo lo contrario a las esperanzas que se han cifrado en el actual proceso de cambios.