Pagarán cuando el pueblo sea el que haga justicia
Por: David Delgado
PRCC-Kaos en la Red

Los escándalos permanentes que salpican a la Iglesia Católica, relacionados con abusos a menores en multitud de países, no son ajenos a la máxima autoridad de esta secta religiosa. Es por ello…Los escándalos permanentes que salpican a la Iglesia Católica, relacionados con abusos a menores en multitud de países, no son ajenos a la máxima autoridad de esta secta religiosa. Es por ello que los científicos británicos Richard Dawkins y Christopher Hitchens, iniciaron una campaña por la detención de Benedicto XVI cuando visite el Reino Unido en septiembre. Mark Stephens, abogado de ambos, declaró que se dirigirá a los tribunales británicos y a la Corte Penal Internacional (CPI) con el fin de que aprueben órdenes de arresto contra el Papa porque “no está por encima de la ley”.

El letrado basa la argumentación de su defensa en el hecho de que Benedicto XVI “no es un jefe de Estado, ni un soberano”, porque el Vaticano fue declarado Estado por la decisión del dictador fascista Benito Mussolini (véase los Pactos de Letrán), y esto implica que no tiene un reconocimiento en el marco de las leyes internacionales y que no goza de inmunidad en territorio británico. Según Stephens, el Papa podría ser acusado de crímenes contra la humanidad.

Esta campaña no irá más allá del ámbito mediático. Está claro que al Papa no lo van a detener y juzgar en Gran Bretaña porque el abogado de dos científicos prestigiosos le denuncien en la CPI. Pero de cualquier manera, es importante que todo el mundo conozca las tropelías del Santo Padre, que de santo no tiene nada. Y en ese sentido, esta campaña propiciará que en Gran Bretaña no pase a un segundo plano, al menos no con la normalidad a la que nos tienen acostumbrados los grandes medios, la noticia publicada por la BBC que señala a Joseph Ratzinger como responsable de impedir que la Iglesia expulsara a un sacerdote que abusó de menores.

Pero nada más. Las grandes personalidades políticas, religiosas y económicas que cometen cualquier tipo de crimen o delito, sólo reciben su merecido cuando la justicia popular se pone en marcha. Mientras la burguesía sea la clase dominante, y por lo tanto, los tribunales internacionales y nacionales de justicia estén controlados por los representantes judiciales de la burguesía, será absurdo pedirles a estos individuos que juzguen a los mayores valedores de su sistema de dominación. Al igual que sería absurdo que los antiguos elementos burgueses solicitasen un juicio ante los tribunales obreros al presidente de una república socialista por atentar contra la propiedad privada e instaurar la dictadura del proletariado.

Pero esto Richard Dawkins y Christopher Hitchens (que también defendió que Henry Kissinger debía ser procesado por crímenes contra la humanidad) no lo entienden. De hecho, aunque ambos son ateos, se han mostrado críticos con algunos de los presidentes estadounidenses más polémicos, y han dedicado buena parte de su carrera de divulgadores científicos a criticar a la Iglesia y su ideología reaccionaria y acientífica, que se posiciona en el campo político, científico e ideológico del lado de la burguesía y del imperialismo.

Siempre hay que tener presente que el Estado es la violencia organizada de una clase sobre otra, y que sus instituciones están al servicio de esa clase dominante. De lo contrario, toda la caterva de obispos, arzobispos, políticos, reyezuelos y grandes capitalistas no disfrutarían de la impunidad que tienen, que por muchos crímenes que cometan y muchas denuncias que reciban, hasta que la mayoría de los trabajadores no tomen el poder y se instauren nuevos tribunales al servicio de la nueva clase dominante para reprimir a los antiguos explotadores, seguirán campando a sus anchas.

Mientras tanto, el Papa encubrirá a todos los pederastas que quiera por el bien de la Iglesia, el ex presidente José María Aznar seguirá impartiendo conferencias y dando lecciones de democracia y libertad, George Bush no pagará ni uno sólo de los crímenes que cometió, el rey Juan Carlos I se beneficiará de inmunidad constitucional, Zapatero insistirá en que lo de Afganistán es una misión humanitaria, los grandes banqueros invertirán en armamento ilegal que las potencias imperialistas emplearán para masacrar a poblaciones civiles inocentes, y los Richard Dawkins y Christopher Hitchens de turno, insistirán en hacer justicia mediante las herramientas, las leyes y los tribunales que permiten que todos estos energúmenos citados se jubilen con honores de Estado.

(*) David Delgado es miembro del Comité Central del Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias (PRCC)